El Gobierno termina con la externalización de la recaudación de impuestos y reforma la Agencia Tributaria
La jubilación del empresario adjudicatario del servicio ha obligado al Ejecutivo a recuperar el control de esta actividad
PalmaEl Govern aprovecha las enmiendas al decreto ley de proyectos estratégicos para llevar a cabo una reforma profunda de la Agencia Tributaria de las Islas Baleares (ATIB), con el objetivo de recuperar su control directo de la gestión, especialmente en materia de recaudación de impuestos, que durante años ha estado parcialmente en manos de una empresa propiedad de Gabriel Alzamora.
El adjudicatario del servicio se ha jubilado y la situación ha obligado a realizar una serie de replanteos que el Gobierno afronta con un cambio estructural de la ATIB. El argumento que motivó en su día la externalización parcial del servicio fue aumentar la eficacia de la recaudación, objetivo que todos los gobiernos han defendido ante las críticas al modelo.
Desde principios de la década de 2010, la gestión parcialmente externalizada ha sido objeto de controversia política y social. Algunos sectores consideraban que la empresa adjudicataria obtenía importantes beneficios, mientras que ciudadanos e instituciones detectaban carencias en la eficiencia, la coordinación y la transparencia en la recaudación de tributos, especialmente en los procesos de recaudación ejecutiva y en las reclamaciones.
La situación ha cambiado y hace meses que el Ejecutivo preparaba esta operación. Con las enmiendas presentadas por el grupo parlamentario popular, el Govern plantea gestionar directamente la recaudación de los tributos y otros ingresos de la Comunidad Autónoma, del Servicio de Salud y del resto de entidades y organismos públicos dependientes, eliminar la dependencia de gestores externos y garantizar que la gestión sea completamente pública.
Nueva organización
La reforma también establece una organización más clara y funcional de la ATIB, con departamentos y áreas por materias, así como servicios centrales y delegaciones insulares en Menorca, Ibiza y Formentera para mejorar la coordinación, agilizar los procesos y permitir que cada oficina trabaje de forma eficiente dentro de su territorio.
El área de recaudación asume ahora las funciones relativas a la recaudación voluntaria y ejecutiva de tributos propios y estatales, la revisión administrativa derivada de estas actuaciones, la gestión de tributos de otras administraciones delegados en la Comunidad y el seguimiento de los procedimientos concursales que afectan a los créditos gestionados por la ATIB; todo ello, coordinado con la dirección de la Abogacía de la comunidad y bajo la supervisión del director de la ATIB. La modificación permite también que la ATIB acepte competencias delegadas por los ayuntamientos y otras entidades locales en materia de recaudación, liquidación, inspección y gestión de tributos e ingresos mediante convenios.