Laheq Halak
Cuando nos miramos desde fuera un país que pasa por una situación difícil existe el peligro de imaginarnos que su gente vive obstinadamente y únicamente pendiente de su infortunio. Los medios de comunicación tienen algo que ver, porque nos trasladan todas las malas noticias, pero a menudo se olvidan de mostrarnos que la gente, siempre y en todas partes, se esfuerza por salir adelante, con momentos para todo: para trabajar, para reír, para inventar, para hacer comunidad, para vivir. Algunos autores hablan de la tiranía de la victimización: una persona o un pueblo en situación de vulnerabilidad será más digno de nuestra empatía si se mantienen visiblemente en el estado de sufrimiento y austeridad que los hacen merecedores de nuestra compasión. El paternalista moral desconfía de quienes no representan adecuadamente el papel de víctima ideal.En Palestina, a pesar de la duración y la profundidad del conflicto, hay vida. La vida de un pueblo que quiere vivir y ser libre. Cada día la gente se levanta por la mañana para reanudar su vida cotidiana. Las madres y los padres visten y alimentan a los hijos, los campesinos siembran la tierra, los tenderos levantan la persiana, y en las noches calurosas de verano la gente sale a la calle para charlar, para cantar y bailar, para vivir. Los mediterráneos somos así, en todas partes.En Beit Jala, un pueblo junto a Belén, dos hermanos, Jabra y Joseph, han puesto en marcha una aplicación móvil que se presenta como “la puerta abierta a los productos locales frescos de Palestina”. Creada con el apoyo de la Agencia Italiana de Cooperación al Desarrollo, lleva el nombre de ‘Laheq Halak’, que en árabe palestino significa ‘date prisa’ o ‘aprovecha la oportunidad’, y ha nacido para ser un recurso que conecte a los productores, los comerciantes y los consumidores palestinos, una herramienta útil para mejorar la vida cotidiana de la gente, al tiempo que se refuerza la economía local y se promueve un consumo más sostenible.Laheq Halak no es una simple aplicación comercial. La iniciativa es modesta, pero los objetivos son ambiciosos: transformar el consumo de alimentos y la gestión de residuos, minimizar el desperdicio alimentario y promover la economía circular. Y si con esto no es suficiente, Laheq Halak también es una herramienta de solidaridad. Intentaré explicarlo con un poco de orden, para que se entienda esta pequeña maravilla.Al abrir la aplicación aparece un mensaje que de entrada puede parecer desalentador: “Actualmente no hay vendedores operando en tu zona”. Se entiende, sin embargo: si abriéramos la aplicación en los territorios ocupados, nos mostraría todos los tenderos de la zona que usan Laheq Halak para vender los productos frescos de que disponen. Si este fuera el caso, podríamos comprarlos directamente y pagar a través de la aplicación.Hasta aquí, todo convencional. El plus de Laheq Halak es su segunda finalidad, que nos invita a instalarla y usarla desde el otro extremo del Mediterráneo. Cuando abrimos la aplicación nos aparecerán también uno o más anuncios de campañas de recogida y distribución de alimentos organizadas en colaboración con entidades sociales, organizaciones juveniles y asociaciones. El día que escribo este artículo hay una campaña activa que promueve la Sociedad de San Vicente de Paúl de Belén, que nos explica su propósito: “A través de Laheq Halak puedes comprar una tarjeta de regalo digital desde cualquier lugar del mundo y la Sociedad de San Vicente de Paúl la empleará para distribuir alimentos a familias necesitadas de Palestina”. Y no será comida enlatada enviada por entidades de cooperación, sino productos frescos: kilómetro cero y sin la huella ecológica del transporte a gran distancia. El funcionamiento de estas campañas se asemeja a las iniciativas de micromecenazgo. Cuando hacemos clic en un anuncio de campaña nos explica el objetivo, la cifra que se espera alcanzar y la fecha de finalización, y nos propone diferentes cantidades de aportación, entre 20 y 200 shekels, que al cambio vienen a ser de 6 a 60 euros. También permite hacer una aportación personalizada por el importe que decidamos. El pago se realiza con tarjeta bancaria. En caso de que no se alcance el objetivo fijado, la campaña de distribución de alimentos se llevará a cabo igualmente con los fondos que se hayan podido recaudar.Finalmente, la transparencia: los promotores de Laheq Halak tienen un canal de Instagram a través del cual van informando del desarrollo de las campañas. Podréis encontrar vídeos con las bolsas de los alimentos recaudados con las campañas, píldoras sobre consumo sostenible, testimonios de usuarios de la aplicación y otras informaciones para crear comunidad entre los usuarios.En Palestina hay vida, y el pueblo palestino, enamorado de su país, se esfuerza por vivir a plenitud. El poeta palestino Mahmoud Darwix no podría haberlo explicado mejor: “Sobre esta tierra hay algo que quiere vivir: sobre esta tierra está la señora de esta tierra, la madre de los inicios, la madre de los finales. Se llamaba Palestina. Se sigue llamando Palestina. Señora: yo merezco, porque tú eres mi dama, yo merezco vivir”.