Ibiza al límite, bienvenidos al futuro de las Baleares

Panorámica de Platja d'en Bossa, en Ibiza.
04/07/2026
Director del ARA Balears
2 min

Es bien cierto que el Consell d’Eivissa es la institución que más ha hecho para combatir el alquiler turístico ilegal. Pero tampoco nos engañemos, no tenía otro remedio. Porque la situación de la pitiusa mayor es sencillamente desesperada. Los meses de verano prácticamente no se puede circular en coche sin ser víctima de un atasco y de una sensación de caos y ahogo constante. A la llegada del aeropuerto, no hay suficientes taxis, el transporte público es más que mejorable, y los empresarios hoteleros han dicho en más de una ocasión que la experiencia turística ha empeorado en los últimos años.

Por lo tanto, Vicent Marí no tenía ninguna alternativa. Y lo ha hecho. Pero no basta. Porque hoy en día ya no se puede hacer aquella división antigua entre hoteles y apartamentos y cuatro casas de alquiler vacacional. En Ibiza, y cada vez más en el resto de islas, cualquier edificación es susceptible de ser oferta turística durante el verano. Por lo tanto, la Administración no tiene capacidad hoy por hoy para poner orden.

Para empezar, miles de extranjeros ya tienen propiedades que alquilan o dejan, a efectos de saturación da igual. Los hay que se van a vivir a casa de los padres para poder sacar un extra con la suya. Y no es ninguna exageración. Todo esto ha dejado a los residentes sin vivienda. Y, en el caso de Ibiza, la situación es insostenible. Trabajadores que duermen en tiendas de campaña, o debajo de un puente.

Los acuíferos, salinizados. Gastos públicos enormes para hacer desaladoras, e incapacidad institucional para afrontar el drama de la vivienda. Macrofiestas sin permiso, yates de lujo que lo miran todo desde la cubierta y discotecas que se inflan los bolsillos en medio de este despropósito.

El contraste es obsceno, y no pinta bien. Ibiza va por delante. Estamos avisados.

stats