Las familias, sobre el cierre de la cocina escolar de Can Arabí: "Crónica de una muerte anunciada"
FAPA Mallorca considera que la clausura de la cocina, ordenada tras detectarse irregularidades sanitarias, evidencia una falta de control por parte de la Administración
PalmaLa Federación de Asociaciones de Familias de Alumnos (FAPA Mallorca) considera que el caso de la cocina central de Can Arabí es "la crónica de un cierre anunciado" y reclama reforzar el control sobre los comedores escolares. La entidad sostiene que las irregularidades detectadas no solo evidencian las malas prácticas de una empresa concreta, sino también una falta de supervisión de la Administración.
El caso se remonta al mes de junio, cuando la Conselleria de Salut ordenó el cierre cautelar de la cocina central de Can Arabí después de detectar diversas irregularidades sanitarias durante una inspección. La decisión obligó a reorganizar de urgencia el servicio de comedor de decenas de centros educativos de Mallorca a las puertas del final de curso. Además, las inspecciones habían detectado incumplimientos reiterados durante los últimos años, hecho que abrió el debate sobre el control ejercido por la Administración sobre las empresas concesionarias.
Críticas a la Administración
En este contexto, el coordinador de la Oficina Técnica de la FAPA, Miquel Àngel Guerrero, ha asegurado que "se veía venir hacía tiempo" y ha afirmado que el problema "no es solo una empresa concreta, sino la falta de vigilancia efectiva sobre el funcionamiento de los comedores escolares". Según ha remarcado, "una empresa que atendía más de 40 comedores tenía malas prácticas y no se puso remedio antes".
Guerrero ha insistido en que la principal preocupación de la entidad no es quién presta el servicio, sino las garantías que ofrece el sistema. "No nos preocupa qué empresa gestione los comedores, sino que la Administración ponga las medidas necesarias para que sean espacios seguros", ha afirmado.
FAPA también ha aprovechado la comparecencia para reivindicar el papel de las familias en la gestión de los comedores escolares. Según Guerrero, durante la tramitación del nuevo decreto de comedores se planteó eliminar su participación, una decisión que finalmente se rectificó. "En los comedores que hoy son una referencia hay colaboración entre centros y familias. Hemos conseguido que se mantenga esta participación", ha explicado.