Las Baleares importan un pimiento al Estado
PalmaCuando uno pide, corre el riesgo de que le respondan. Y así ha sido. Las Baleares habían pedido al Congreso que tramitara una propuesta legislativa para poder cogestionar sus aeropuertos, y el Ministerio de Presidencia, es decir, Pedro Sánchez y su equipo, han contestado: no. Y no se han limitado a decir que no. Han añadido, sin despeinarse, el porqué: porque Aena no puede perder 32 millones de ingresos, 8 millones de los cuales llegan en forma de beneficios al Estado.
O sea, para que lo tengamos claro. Madrid, el Estado, como queramos llamarlo, no solo se burla de la petición de los ciudadanos de las Islas de participar en el modelo aeroportuario, de poder decidir hasta dónde nos saturamos y hasta dónde merecemos sacrificar nuestros recursos naturales y nuestra calidad de vida. Sino que, además, tiene la santa cara de afirmar que no le da la gana perder 8 millones de beneficios por dar voz y voto a los isleños en el control de la puerta de entrada.
Así, claro y directo. Es la demostración más bestia que recuerdo sobre cómo el gobierno español se ríe de las Islas. Evidentemente que todos sabíamos que la respuesta sería que no. Pero no había visto venir que serían tan descarados de poner un argumento absurdo y ridículo.
Se ve que el gobierno de Pedro Sánchez ha venido al mundo no a cuidar de las Islas, sino a asegurar que tanto el Estado como sus socios de capital privado dentro de Aena no puedan perder ni un euro de la mamella que tienen montada en los aeropuertos turísticos.
Seguramente el Gobierno de Marga Prohens aprovechará la oportunidad para decir lo perverso que es Sánchez. Lástima que cuando su partido ha gobernado ha hecho lo mismo. Y me atrevo sin miedo: si vuelve a gobernar en el Estado, nada cambiará. Les importamos un pimiento.