De una pulsera de oro a unas zapatillas de ballet: la ola de robos que alarma al Conservatorio de Mallorca
El centro alerta de la desaparición de decenas de prendas de vestuario, joyas y utensilios de todo tipo y refuerza las medidas de control
PalmaEl Conservatorio Profesional de Música y Danza de Mallorca ha detectado varios robos de material y objetos personales entre el alumnado de danza. Según ha informado el jefe de estudios responsable en un correo dirigido a familias, alumnos y profesorado, en las últimas semanas han desaparecido 57 objetos, entre prendas de vestuario -como faldas de flamenco y de ballet, pantalones de ensayo y maillots-, así como zapatillas de punta de marcas especializadas. Todos ellos, de elevado coste: una falda de flamenco y unas zapatillas de ballet de puntas pueden valer fácilmente más de 100 euros, respectivamente. En la lista de objetos sustraídos también constan objetos personales como collares de oro y de plata, pulseras de Pandora y Tous, anillos, neceseres, una chaqueta de marca y unos vaqueros. E, incluso, objetos sin valor alguno, como un cepillo de pelo y una falda de uniforme.
El mensaje precisa que las desapariciones se han producido tanto en las aulas como en los vestuarios, espacios de uso cotidiano para el alumnado, y que han sido los propios estudiantes que han trasladado la preocupación a dirección. El listado de material desaparecido incluye decenas de objetos, algunos de uso técnico imprescindible para la práctica de la danza, como puntas, protectores o prendas específicas de vestuario, lo que dificulta el normal desarrollo de las clases.
Refuerzo de la vigilancia
Ante esta situación, el centro ha pedido al alumnado que extreme las precauciones y que guarde todas las pertenencias en las taquillas siempre que sea posible. También recomienda llevar el material en bolsas cerradas y evitar llevar objetos de valor al Conservatorio, especialmente los que no se pueden utilizar durante las clases. El correo recuerda que, a menudo, estos objetos se dejan olvidados en los vestuarios o en las aulas, lo que facilita su desaparición.
Asimismo, los responsables del Conservatorio han insistido en el protocolo a seguir en caso de encontrar objetos perdidos. El centro indica que cualquier pertenencia debe dejarse en la zona de objetos perdidos habilitada junto a una de las aulas de danza, mientras que los objetos de valor, como teléfonos móviles o joyas, deben entregarse directamente a la jefatura de estudios para que sean custodiados hasta que el propietario los reclame. También se recomienda marcar el material con el nombre para facilitar su identificación.
El jefe de estudios también lanza una clara advertencia: llevarse objetos que no son propios puede constituir una falta grave dentro del régimen disciplinario del centro. En este sentido, pide la colaboración tanto del alumnado como del profesorado para preservar un clima de respeto y convivencia.
La situación ha generado inquietud entre las familias, ya que buena parte del material sustraído (especialmente las zapatillas de punta o determinadas piezas técnicas) tiene un coste elevado y requiere una reposición constante en una disciplina especialmente exigente. Por el momento, el centro no ha informado de ninguna identificación de los responsables ni de medidas adicionales más allá de las recomendaciones trasladadas a la comunidad educativa.