El pacto PP-Vox habría dejado 877 plazas docentes sin el requisito de catalán este curso
La derecha ha acordado eliminar la obligatoriedad de conocer su propia lengua para acceder a lugares de difícil cobertura y otras categorías de la función pública con poca demanda
PalmaSi loacuerdo entre el PP y Vox por permitir que docentes sin el requisito de catalán accedan al funcionariado se hubiera aplicado este curso, 877 plazas habrían quedado exentas de esta acreditación. Se trata de todas las plazas que la Conselleria de Educación ha catalogado como plazas de "muy difícil cobertura", que son, precisamente, las que el acuerdo contempla liberar del requisito lingüístico. La primera vez que se puso sobre la mesa la medida fue en julio, durante la negociación de los presupuestos del 2025. En ese momento se dijo que, aunque de entrada no se pediría el requisito, después se daría un tiempo para que los interesados lo acreditaran: una vez ya hubieran conseguido la plaza.
El desglose por islas muestra que este año la medida habría afectado a cuatro plazas en Mallorca, 138 en Menorca, 549 en Ibiza y 186 en Formentera. En cualquier caso, estas cifras pueden variar de un curso a otro, puesto que el número de plazas consideradas de muy difícil cobertura es dinámico y depende de las necesidades del sistema educativo en cada momento. Una resolución es suficiente para modificarlas.
El acuerdo prevé eliminar la obligatoriedad de conocer el catalán para acceder a puestos de difícil cobertura ya otras categorías de la función pública con poca demanda, como celadores, auxiliares y personal de limpieza o mantenimiento. La medida se introducirá a través de la ley de aceleración de proyectos estratégicos y prevé también rebajar la nota necesaria para obtener el certificado de catalán (B2 y C1) a alumnos que hayan cursado un año en el extranjero.
Este debate llega en un momento en que la falta de docentes ya ha obligado a escuelas a aceptar profesionales que no dominan el catalán, especialmente para cubrir vacantes en las listas de interinos. Varios centros educativos han recibido profesores procedentes de otras comunidades que no hablan catalán para garantizar que las clases no queden sin cobertura, situación que pone de manifiesto las dificultades para garantizar la normalización lingüística en las aulas. Aquí entra en juego un elemento del que nadie duda, pero tampoco nadie puede demostrar. Hay muchos centros en los que no se cumple el Decreto de mínimos. Sin embargo, está vigente, en muchos casos, sólo sobre los papeles. La falta de profesionales que dominen correctamente la lengua influye en ella.
Este hecho tiene un impacto más evidente en Infantil y Primaria, porque la mayoría de los centros tienen un proyecto lingüístico basado en la figura de los maestros, quienes ejercen de referentes lingüísticos. Para muchos alumnos, la escuela es el único espacio en el que sienten la lengua propia y los docentes son sus nexos con el idioma.
Sintonía de la derecha
La portavoz de Vox, Manuela Cañadas, ha destacado que el acuerdo se ha logrado después de largas negociaciones, mientras que la portavoz adjunta del PP, Marga Durán, ha recordado que la propuesta ya se había pactado a cambio de los presupuestos, pero que hasta ahora no se había formalizado. El objetivo es cubrir todas las plazas de difícil acceso, especialmente en Eivissa y Formentera, y permitir excepciones a lugares donde el requisito de catalán no sea imprescindible para la función pública, sin afectar a la atención al público.
Los sindicatos educativos han reaccionado con críticas al acuerdo entre el PP y Vox. Las organizaciones coinciden en que el problema de fondo es la falta de profesorado y que la solución pasa por mejorar las condiciones laborales y reforzar el sistema educativo, no por rebajar los requisitos lingüísticos.
Herramienta de integración
STEI defiende que el requisito de catalán es "importante", ya que se trata de una lengua oficial y también de una herramienta de integración y de atención social dentro del sistema educativo. Sin embargo, recuerdan que ya hay interinos que dan clase sin tener todavía la acreditación, porque deben cubrirse plazas, y reclaman que la Administración facilite que estos docentes puedan obtener el nivel exigido con más formación. El sindicato recuerda que situaciones similares ya se dieron en los años ochenta y noventa y califica la propuesta de "absurda", porque supone "entrar en los juegos de Vox".
Por su parte, SIAU y Alternativa también rechazan el acuerdo y consideran que el debate se plantea desde una perspectiva ideológica más que educativa. SIAU critica que la iniciativa responde a la obsesión de Vox por eliminar el catalán de la educación, mientras que Alternativa reclama "medidas de fondos para atraer docentes, no rebajas lingüísticas", y pide más inversión y mejoras estructurales en el sistema educativo.
Por último, el sindicato UOB alerta de que la medida puede "abrir las puertas a eliminar el requisito de catalán para ser funcionario de carrera en las Islas Baleares". La organización acusa a Vox de utilizar la "excusa" de las plazas de difícil cobertura para avanzar hacia la eliminación de la escuela en catalán y critica que la propuesta transmite la idea de que los docentes de las Islas no están suficientemente preparados para desempeñar su trabajo.