Camisetas en lugar de alumnos: las familias de CEIP Son Pisà intensifican la protesta contra Miquel Roldán
Mantienen la huelga iniciada el martes y que este viernes han secundado el 61% de los alumnos
PalmaUna hilera de camisetas infantiles colgadas a lo largo de la valla del patio de primaria ha convertido este viernes el CEIP Son Pisà en una imagen sobrecogedora de protesta. Cada prenda de ropa representa a un niño que hoy no ha entrado a clase. La acción, organizada por las familias a las 9.00 h —hora habitual de inicio de la jornada escolar—, se enmarca en la huelga que iniciaron el martes para no llevar a los hijos al centro, en protesta por la presencia de Miquel Roldán, un docente con sentencia firme por acoso a un exalumno menor. El paro tiene un seguimiento masivo, y hoy han faltado el 61% de los alumnos, un punto más que este jueves.
La iniciativa simbólica ha querido poner rostro a la ausencia masiva de alumnos que se ha ido repitiendo desde el inicio de la protesta. Según han explicado las familias, la convocatoria de colgar camisetas responde a la voluntad de hacer visible el conflicto más allá de las aulas: “Todas las familias que puedan duran una camiseta infantil colgada a las 9, hora en que todos los niños y niñas deberían entrar a la escuela en condiciones normales. Las colocaremos a lo largo de toda la barrera del patio de primaria, representando simbólicamente a todos los niños que no irán allí a causa de la situación”.
El conflicto se desencadenó con la incorporación esta semana del docente al centro para cubrir una sustitución, una decisión que generó una reacción inmediata entre las familias, que consideran incompatible su presencia con la seguridad y el bienestar de los alumnos. En pocos días, la situación ha ido escalando: el martes se inició la huelga, con un seguimiento notable desde el primer momento, y desde entonces se han sucedido las muestras de rechazo y las acciones de protesta a las puertas del centro.
Educación mueve ficha
Ante la creciente presión, la Conselleria de Educación citó de urgencia al docente para mantener una reunión y analizar la situación, como avanzó en primicia el ARA Balears. El caso se encuentra en un escenario jurídico complejo, ya que, a pesar de existir una sentencia condenatoria por acoso a un menor, esta no comporta la inhabilitación para ejercer la docencia, hecho que limita las opciones legales para apartarlo de las aulas.
Este vacío es uno de los principales motivos de indignación entre las familias, que denuncian que la normativa actual no garantiza suficientemente la protección de los menores en casos como este. Además, recuerdan que no es la primera vez que la presencia del docente en un centro educativo genera conflicto y movilizaciones dentro de la comunidad educativa.
Mientras tanto, el funcionamiento del centro continúa condicionado por la ausencia de una parte significativa del alumnado y por un clima de incertidumbre. Las familias insisten en que mantendrán la huelga hasta que haya una solución clara y efectiva. “No es solo una protesta, es una cuestión de seguridad”, remarcan. Con las camisetas aún colgadas como símbolo visible del conflicto, los convocantes reclaman una respuesta inmediata y contundente por parte de la Administración para garantizar un entorno que consideren seguro y adecuado para sus hijos.