Los usuarios podrán volver a sacar las barcas al mar en el puerto de Sanitja
El Gobierno les otorgará un permiso temporal de 4 años a la espera de tramitar la concesión definitiva
PalmaLos 41 amarramientos del histórico puerto de Sanitja, al norte del Mercadal, se podrán volver a emplear a partir de este verano. Así lo ha anunciado este jueves el conseller de la Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, al acabar la reunión de coordinación convocada con Costas, los amarradores, el Ayuntamiento y el Consell de Menorca con el fin de encontrar una solución.
El informe favorable concedido este pasado mes de febrero por la Demarcación de Costas a la petición hecha por la asociación de amarradores permitirá que, a partir de este verano y durante cuatro años, los usuarios puedan volver a sacar sus barcas al mar en este enclave sin que se tenga que invertir en la mejora del muelle actual.
De acuerdo con este informe, ha apuntado el conseller, el ente público Puertos de las Islas Baleares otorgará una autorización temporal que permitirá “desbloquear” el problema. En paralelo, sin embargo, la administración autonómica tramitará el expediente de concesión por 20 años iniciado en 2023 con el fin de subsanar las deficiencias y garantizar el uso futuro a los propietarios de las embarcaciones.
Lafuente entiende que es “la mejor solución” para sobreponerse al expediente sancionador que había incoado la Demarcación de Costas y que había provocado que la cuarentena de usuarios retirase las barcas del puerto por no poder regularizar la situación legal de los cinco pantalanes.
Playas y peñas
La reunión, que después se ha abierto a todos los ayuntamientos y representantes de la patronal hotelera, ha servido para evaluar cómo se encuentra el litoral menorquí a las puertas de una nueva temporada turística. En este sentido, se ha anunciado la reparación de gran parte de las pasarelas de las playas que han sido afectadas por los últimos temporales, a excepción de algún caso, como en Sant Tomàs (es Migjorn Gran), donde se dejará de actuar a raíz de los oleajes reiterados que, invierno tras invierno, dañan las estructuras. “Hacerlo sería tirar el dinero”, ha dicho la directora insular de la Estat, Clara Mayans, que ha anunciado, no obstante, que el proyecto de reparación en toda la costa menorquina se encuentra en licitación pública para empezar a actuar a principios del mes de mayo.
También se ha puesto sobre la mesa la necesidad de coordinar la actuación entre las diversas administraciones para hacer frente a la cantidad, cada vez mayor, de tramos de acantilado que se desprenden, situación que provoca accidentes mortales como el de la Cala Sant Esteve (es Castell) o sustos por la caída de rocas de grandes dimensiones sobre casas habitadas, como en el caso reciente de Cala Galdana (Ferreries). En este sentido, el conseller insular de Cooperació Local, Simón Gornés, ha dicho que se han impulsado estudios geológicos y de seguimiento de las zonas en peligro y se ha reactivado también el consorcio del acantilado del puerto de Maó para evitar nuevos incidentes.