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El paritorio desierto de Manacor: madres derivadas, matronas paradas y el plan de Salud en el punto de mira

El Govern ha dejado las instalaciones sólo para atender urgencias alegando la falta de ginecólogos y la polémica hace que recoja y anuncie la reapertura

En condiciones normales, el Hospital de Manacor atiende a una media de tres partes al día.
23/01/2026
4 min

PalmaUn paritorio vacío, madres que evitan el Hospital de Manacor por miedo a no ser atendidas, un clima laboral tenso y una gran frustración entre matronas y ginecólogos. Ésta es la realidad que vive el centro desde que, el 19 de enero, la Conselleria de Salut activara un plan de contingencia ante la falta de ginecólogos para cubrir las guardias a partir de las 15.00 hy los fines de semana, a raíz de bajas sobrevenidas. El plan ha despejado el paritorio: algunas madres han sido derivadas a otros hospitales y otras han optado por centros alternativos. Salut prevé suspender la medida y recuperar la normalidad asistencial la semana del 26 de enero. Queda por ver si habrá que volver a activarla más adelante. De momento, lo que ha tocado con las manos Salut es la indignación de usuarios y profesionales después de una semana en la que el paritorio de Manacor ha estado desierto y las matronas, sin nada que hacer, pero movilizadas.

"El personal del paritorio de Manacor necesita ayuda. Hace días que no atiende a partes. Las matronas están sin hacer nada. La situación es insostenible y hay mal ambiente". De esta forma resume una fuente autorizada del Hospital de Manacor el contexto en el centro desde que la Conselleria de Salut activara el plan. Actualmente, sólo existe un médico por guardia, frente a los dos habituales. Según fuentes del centro, sólo seis de los médicos adjuntos (menos de la mitad) cubren guardias. Son voluntarias y tanto mayores de 55 años como mujeres embarazadas tienen derecho a no hacerlas.

Las matronas reivindican que pueden atender partes normales, que son la mayoría. De forma contradictoria, son éstos los que el plan deriva. Ahora, en Manacor sólo se atienden a los partos inminentes, a los que ponen en riesgo la vida y otras urgencias. "La mayoría de los partos que se hacen en Baleares son normales, y son las matronas quienes garantizan su seguridad, acompañamiento y respeto", explica la Asociación Balear de Comares. La entidad considera que "obligar" a las mujeres a desplazarse a otros hospitales en un momento tan crítico incrementa riesgos "innecesarios" y puede generar situaciones de inseguridad asistencial, especialmente en emergencias.

"Hacemos un llamamiento a todos los ginecólogos de Mallorca, del resto de islas y de la Península para que vengan a hacer guardias, porque la situación es insostenible. Hay profesionales que lloran todo el día", reclama otra profesional del centro manacorense. En un mes normal, el hospital de referencia de la zona de Levante atiende a una media de tres partes al día. Durante el plan de contingencia de diciembre se atendieron dos en los 15 días que duró. Desde el 19 de enero (y hasta el momento de escribir este artículo) no se ha atendido ninguna.

Durante la semana, el IB-Salut ha buscado ginecólogos a la desesperada a través de portales de trabajo y de todos los mecanismos disponibles. Mientras, el resto de hospitales han sufrido la sobrecarga asistencial. En Son Llàtzer, los sanitarios consultados aseguran haber notado más presión, entre atender a los partos que les tocan y los que deberían corresponder a Manacor.

Derechos vulnerados

La asociación Naixença defiende un parto fisiológico y respetado y rechaza el plan. Considera que suprime un servicio esencial y que se "vulneran derechos fundamentales, lo que genera una grave falta de equidad", debido a que "mujeres del mismo territorio reciben una atención distinta y perjudicial". La entidad cuestiona los criterios de la gerencia y de la Conselleria de Salut y ve "injustificable" que la ausencia de algunos ginecólogos sirva de excusa "para tomar una decisión tan drástica", sobre todo cuando "la plantilla de matronas no se ha visto reducida" y son las encargadas de atender a la mayoría de los partos.

Naixença también cree que cualquier plan de contingencia debería priorizar el paritorio de un hospital que da servicio a más de 130.000 personas: "Si hace falta redistribuir el servicio, que se realice, pero nunca reduciendo el pleno funcionamiento del paritorio". La asociación recuerda que, durante diez años, el paritorio del Hospital de Manacor funcionaba con una ginecóloga y matrona, con más de 1.200 partes anuales, mientras que ahora, con unos 900 partes al año, "no se puede justificar el traslado de las mujeres".

La realidad de los ginecólogos en Manacor es peor que la de sus compañeros de otros hospitales. Según fuentes del centro hospitalario, con los efectivos disponibles, y si se necesitan dos por guardia, cada uno debería cubrir entre siete y ocho guardias cada mes, muchas más de las que les correspondería si tuvieran plaza en los dos grandes centros de la isla: Son Espases y Son Llàtzer.

El presidente de la Sociedad Balear de Ginecología y Obstetricia, Agustín Hernández, explica que las guardias de 24 horas "son muy estresantes". "No hago igual una cesárea en la primera hora que en la 23ª", dice como ejemplo. "Evidentemente que las mujeres tienen derecho a tener un proceso tranquilo ya poder parir donde quieran. Ellas son la máxima prioridad. Pero con un solo ginecólogo no basta. Para cualquier parte deberías tener dos, porque un parto va bien hasta que deja de ir", defiende. Reconoce que, si es de bajo riesgo, pueden atenderle perfectamente las matronas. "En Manacor están infrautilizadas, pero también lo están los ginecólogos, que lo pasan mal por la situación actual", añade. Mientras, el efecto llamada entre las madres se fortalece y, según explican profesionales, ya son pocas las que acuden al hospital de Manacor.

Las matronas del centro están preocupadas por el riesgo de que puedan sufrir una madre y su bebé si no son atendidos de forma inmediata. Aparte de esto, el impacto del plan de contingencia va más allá de la ginecología. "A las mujeres que están de parto se las traslada a otros hospitales en ambulancia, para servicios que no son urgentes. ¿Qué pasaría si alguien tiene un ataque al corazón, una urgencia real, y no hay ninguna ambulancia cerca disponible?", reflexionan fuentes del centro. A pesar del plan de contingencia, en vigor en el momento de escribir estas líneas, las profesionales llaman a las embarazadas: si están de parto o tienen miedo, siempre deben ir al centro más cercano, donde se las ayudará en todo lo posible.

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