Miles de personas salen a las calles de Palma por la vivienda al grito de "Fuera rentistas de nuestros barrios"
La Policía Nacional cifra en unos 3.000 los manifestantes que han recorrido el centro de la ciudad, mientras que las entidades convocantes aún no han hecho pública su estimación
PalmaMiles de personas han recorrido este sábado el centro de Palma para reclamar el derecho a la vivienda. La Policía Nacional ha calculado una asistencia de unas 3.000 personas, mientras que las entidades convocantes todavía no han hecho pública su cifra. Durante cerca de dos horas, las llaves de casa han repicado entre los manifestantes, y gritos como "Fuera rentistas de nuestros barrios", "Ni gente sin casa ni casa sin gente" y "Viva la lucha de la clase obrera" han acompañado una marcha que ha atravesado algunas de las calles más céntricas y caras de la ciudad.
La protesta, convocada por el Sindicato de Inquilinas de Mallorca, el Sindicato de Vivienda de Palma y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Mallorca, ha comenzado poco después de las doce en la plaza de España, donde se mantiene la acampada por la vivienda con una treintena de tiendas. La pancarta de cabecera, con el lema "Hagamos de la vivienda un derecho", ha abierto una manifestación a la que se ha ido incorporando gente a medida que avanzaba por el centro.
Palma se ha sumado así a una jornada de movilizaciones que este sábado ha llegado a más de 50 ciudades del Estado, convocadas después de que el viernes el Congreso rechazara los dos decretos de vivienda impulsados por el gobierno español. Entre otras medidas, los textos incluían prórrogas automáticas de los contratos de alquiler, límites a determinadas rentas, restricciones a la compra de viviendas por parte de fondos de inversión e incentivos fiscales. Los decretos decayeron con los votos en contra del PP, Vox, Junts y, en uno de los textos, UPN.
Llaves en las manos y gritos por el centro de Palma
Uno de los elementos más visibles de la protesta han sido las llaves. Durante prácticamente todo el recorrido, muchos de los asistentes las han llevado en la mano y las han sacudido para hacer ruido, convirtiéndolas en uno de los símbolos de la marcha. A su vez, se han sucedido consignas como "Fuera fondos buitre", "La casa no se vende, se defiende" y "Ni gente sin casa ni casa sin gente".
La manifestación ha bajado por la calle de los Oms, donde se ha hecho una de las primeras paradas destacadas. Al llegar ante la sede de Vox, buena parte de los participantes se han girado hacia la fachada para silbar y han coreado "Aquí están los antifascistas". La marcha ha continuado después por la Rambla y los alrededores del teatro Principal y el Born, una de las zonas con más presencia turística y con los precios inmobiliarios más elevados de Palma. Allí también se ha escuchado repetidamente "Las calles seguirán siendo siempre nuestras".
Entre los manifestantes había diversos cargos políticos. Se ha podido ver a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, al día siguiente de la votación de los decretos de vivienda en la cámara baja, además de los senadores socialistas Pere Joan Pons y José Hila; Rosario Sánchez, Amanda Fernández, y el coordinador de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia.
La protesta también ha estado marcada por pancartas que reclamaban avanzar hacia una huelga general. Había otras dirigidas directamente contra los partidos que rechazaron los decretos en el Congreso, además de mensajes que relacionaban la crisis de la vivienda de las Baleares con la presión turística. "Vergüenza me daría, desahuciar a una abuela", se podía leer en uno de los cartones, mientras que otro recordaba los años de salario que, según los convocantes, necesita un residente de las Islas para adquirir una vivienda.
"Vergüenza" ante la Delegación del gobierno
Uno de los momentos más intensos ha llegado hacia las 13:30 horas, cuando la cabecera ha llegado a la Delegación del gobierno. La marcha se ha detenido y cientos de personas han levantado las manos mientras gritaban "Vergüenza" al unísono. En medio de la concentración, una persona de un colectivo antifascista, con el rostro cubierto, ha encendido una bengala de humo negro, un gesto que ha sido recibido con aplausos por parte de los manifestantes que la rodeaban.
El portavoz del Sindicato de Inquilinas de Mallorca, Óscar Martínez, ha defendido antes de comenzar la marcha la importancia de las movilizaciones de los últimos días y ha apuntado que en Baleares se produce una "tormenta perfecta" por la combinación de un territorio limitado, la distancia creciente entre los salarios y el precio del alquiler y el peso de la economía turística.
Por parte de la PAH Mallorca, Ángela Pons ha cargado contra la respuesta política a la crisis y ha defendido dirigir la movilización hacia una huelga general. "Hay que salir a la calle no solo por la vivienda, sino por la educación, la sanidad y todos los derechos que nos están quitando", ha afirmado.
Por su parte, Miquel Durán, portavoz del Sindicato de Vivienda de Palma, ha considerado insuficientes las medidas planteadas hasta ahora mientras la vivienda continúe funcionando como un bien de mercado. Según Durán, en Baleares las medidas deberían ser aún más restrictivas por las particularidades del territorio.
La movilización de Palma se ha hecho en paralelo a protestas en Madrid, Valencia y decenas de ciudades más. En Madrid, cuatro columnas han recorrido la capital con la mirada puesta también en una futura huelga general, mientras que en Valencia miles de personas han salido con el lema "Por el derecho a la vivienda. Fuera especuladores y rentistas".