El intercambio de casas, una solución a la vivienda

La ciudadanía se moviliza con diversas iniciativas ante la carencia de alternativas de la Administración, que centra los esfuerzos en sacar adelante promociones del Ibavi

Edificios de viviendas en el barrio de Andrea Dòria de Maó, una de las más humildes de la ciudad.
05/01/2026
4 min

CiudadelaSólo una veintena de los 139 pisos de Menorca que se publicitan a través del portal Idealista son de alquiler residencial. El menor precio es de 960 euros mensuales. Una cantidad que no está al alcance de todos los bolsillos, lo que hace que muchos separados hayan vuelto a casa a vivir con sus padres y los más jóvenes tarden en emanciparse.

El acceso a la vivienda se ha convertido prácticamente en un imposible para la población residente, sin que la Administración, a todos los niveles, sea capaz de darle respuesta. Descartada por el PP la opción de declarar el mercado inmobiliario como tensionado y de poder intervenir su precio, los esfuerzos públicos más evidentes se centran en sacar adelante promociones del Ibavi para garantizar una vivienda digna en los sectores más pobres de la sociedad.

Actualmente está en marcha la construcción de más de un centenar de pisos, distribuidos en promociones en cinco municipios de la isla. El Consell de Menorca, además, ha reservado un millón y medio en los presupuestos de 2026 para adquirir suelo que permita impulsar nuevos proyectos de vivienda protegida. El PSOE, desde la oposición, pedía destinar 10 millones.

En medio de todo este escenario, la sociedad isleña se moviliza con diferentes iniciativas para reclamar soluciones y proponerlas también al margen de las instituciones y la clase política.

Cada mañana, unos pocos activistas de la Plataforma por la Vivienda Digne se manifiestan a las puertas de la sede del Consell insular en Mahón para reivindicar que el Estado ensanche las medidas del escudo social en materia de vivienda para hacer frente a la emergencia de vivienda. De lo contrario, dicen, los precios al alza, los alquileres inaccesibles y la casi nula oferta hacen la situación imposible.

"Hay casos realmente sangrientos", explica Julia, una de las activistas de la plataforma. "Tenemos una familia inmigrante con cuatro hijos, que lleva 10 años en un piso, y ahora el propietario quieres echarlos. Ellos le han propuesto subir la mensualidad y pagar más, pero ni así accede a renovarles el alquiler. Están desesperados", explica.

La plataforma pretende apoyar a todas las personas y familias con vulnerabilidad que no tengan dónde vivir o estén a punto de ser desahuciadas. Cada semana convoca una asamblea en Alaior donde, dice Júlia, "queda patente que el de la vivienda es un problema que afecta a todos. Se acaban contratos, los propietarios suben drásticamente los alquileres o los derivan al ámbito turístico", alerta. Así que, desde el voluntariado, se ofrece a los afectados todo tipo de asesoramiento, también jurídico, para ayudarles a dar los pasos que necesitan. "Al menos así conocen sus derechos y se sitúan un poco. Hay muchos que no saben ni qué es Ibavi", afirma.

En estos últimos meses la plataforma ha atendido a algunas de las 56 familias afectadas por la inminente subasta de una finca habitada en Alaior y ha hecho gestiones ante el Ayuntamiento para intentar garantizar que la Sareb concurra y, en caso de resultar adjudicataria, respete los contratos actuales.

También en el mercado de compraventa han surgido iniciativas ciudadanas. El precio de la vivienda, según el Ministerio, se ha disparado este año hasta alcanzar los 3.498 euros por metro cuadrado en Ciutadella y los 3.159 euros en Maó, su máximo histórico. La especulación y comisión que se cobran las inmobiliarias encarecen aún más el coste final a los compradores.

Un portal de permutas

Para facilitar la operación, Gabriel Aznar ha creado la web Muevete.house. Con tres décadas de experiencia en el sector, Aznar ha resucitado un modelo que tuvo suficiente empuje al salir de la crisis de 2008, el intercambio de casas. A través de este portal de permutas, intenta encontrar a dos propietarios que estén interesados ​​en cambiarse la casa, ahorrando una parte de las comisiones que suelen cobrar las inmobiliarias.

Uno de los beneficiados es Antoni Barber, que ha contactado con Aznar para buscar una casa para sus padres que pueda intercambiar por la actual, una planta baja con un terreno de huerta de 100 metros cuadrados que ya no les es funcional. Como él, una decena de propietarios en Menorca ya ha logrado formalizar una permuta de forma satisfactoria. "Este modelo, que puso en marcha el Instituto Vasco de la Vivienda, permitió captar 200 propiedades en Menorca, pero acabó en el 2011, cuando los bancos encarecieron tanto el precio de las hipotecas que le hicieron imposible. Ahora, sin embargo, se vuelven a dar las circunstancias propicias", dice Aznar.

El empresario, que pese a dedicarse ahora al sector náutico mantiene aún ese pie puesto en el inmobiliario, parte de la base de que "mucha gente que vende lo hace con la expectativa de comprarse algo mejor o que se adapte más a sus condiciones actuales". Éste es el objetivo de 'Muevete.house', "que la gente que tenga esta necesidad sepa dónde ir y pueda encontrar la casa que desea antes de desprenderse de la que ahora tiene".

La clave, apunta Aznar, es que el número de viviendas que se inscriban en ellas crezca y que, sobre todo, "todo el mundo pueda encontrar la casa que desea, porque la necesidad muchas veces importa más que el precio". Ahora bien, el mercado se ha encarecido "y se han hinchado tan absurdamente los precios que la oferta se ha reducido y mucha gente no encuentra lo que busca", añade.

En este sentido, Muevete quiere ser "un punto de encuentro", donde la casa más cara se permuta por la más barata y una cantidad añadida de dinero "que equipara sus valores y deja satisfechas a todas las partes". De esta forma, "no se hacen dos ventas, sino una sola, y tan sólo se paga una comisión, en lugar de las dos que impondría cualquier inmobiliaria". Éste es el motivo principal, explica, que hace que la permuta no sea un modelo muy frecuente en el mercado, "porque a las inmobiliarias no les interesa".

Gabriel Aznar dice que, más allá del negocio, le mueve también "la satisfacción personal de ayudar a la gente en situaciones que muchas veces son extremas. Todo el mundo debe encontrar lo que busca, pero sin especulaciones y pagando el precio que realmente corresponde".

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