El Gobierno admite que el Plan de conservación marina que presentó en febrero es "una declaración de intenciones"

El documento se presentó en febrero, pero aún no se ha hecho público

El Gobierno, el sector pesquero y entidades ambientalistas el 16 de febrero en la presentación del Plan.
28/05/2026
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PalmaEl Plan de conservación marina del Gobierno, que debía situar las Baleares como "referente internacional en protección del medio marino", según señaló el Ejecutivo, no fue otra cosa que "una declaración de intenciones", según admite el director general de Pesca, Antoni M. Grau. El plan ya nació sin dotación presupuestaria y no se ha hecho público, a pesar de las peticiones de partidos como el PSIB, que lo ha reclamado en reiteradas ocasiones sin que la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, con Joan Simonet al frente, haya facilitado el acceso al documento. El Gobierno, entidades conservacionistas y representantes del sector pesquero firmaron el plan el 16 de febrero y no se ha sabido mucho más desde que la presidenta Marga Prohens lo presentó.

El Plan de conservación se ideó a raíz del Pacto Azul Balear que impulsó Marilles, que aglutinó 150 empresas y entidades de las Baleares y que no fue más allá de reclamar a los partidos políticos medidas y políticas valientes para conservar y recuperar el mar Balear. De esta manera, se ha pasado de reivindicar acciones a una declaración de intenciones sin presupuesto estable y que consiste en cuatro páginas de carácter general y con algunas medidas concretas. De hecho, la introducción ocupa una página entera y no pasa de algunos tópicos y generalidades: "El mar que rodea las Islas Baleares es un elemento fundamental de la identidad y la idiosincrasia de la sociedad isleña"; "el mar Balear (...) ha perdido vitalidad y resiliencia y, en particular, aquella capacidad para encantar de la que hablan las crónicas de antaño"; "la pesca mediterránea no es tan solo la actividad de las personas que capturan peces en el mar, sino también todo el entramado social, económico, comercial y cultural que hay detrás", son algunos ejemplos.

En cuanto a las medidas concretas, se pretende incrementar la superficie de alta protección 500 km

En cuanto a las medidas concretes, se pretende incrementar la superficie de alta protección 500 km2 antes de 2027 (básicamente, con la ampliación de superficie protegida en Cabrera) y 600 km2 antes de 2033, además de reclamar al gobierno español que amplíe la protección en aguas de su competencia. También propone un plan para conservar los elasmobranquios, una subclase de peces que engloba tiburones, rayas y mantas, y otro para conservar bahías. El primero se debería elaborar antes de que acabe 2026 y el segundo, antes de que acabe 2027. Además, estos planes se deberían debatir dentro de grupos de expertos que la Conselleria tiene el deber de crear. Otra medida es poner en marcha un programa de seguimiento de la biodiversidad en cuatro espacios marinos protegidos, con una prueba piloto que se debería llevar a cabo antes de acabar 2027. Otro plan pendiente será el que sirva para gestionar la pesca de arrastre.

Además, en el primer trimestre de 2026 se debería haber publicado un listado de indicadores y datos con actualizaciones anuales, aunque la implementación de un sistema para acceder a esta información no tiene fecha de término.

El plan no se ha hecho público

A pesar de que hace más de tres meses que se presentó, el Gobierno no ha hecho público el Plan de conservación marina, a pesar de que las entidades pidieron que se pusiera a disposición de la ciudadanía, según señalan fuentes de las entidades, también preocupadas porque la falta de presupuesto deje las medidas en papel mojado. Además, los plazos del documento van más allá de esta legislatura, y no hay garantía de que las iniciativas se lleven a cabo la legislatura que viene.

El PSIB ha pedido de manera reiterada información sobre el Plan de conservación marina, como también del documento firmado por el Gobierno y las entidades. Los socialistas han formulado preguntas por escrito, muchas de las cuales la Conselleria no ha respondido. En otros casos, la información que la Conselleria ha aportado es del todo insuficiente. Sobre el calendario de ejecución que ha aprobado el Gobierno para desplegar las actuaciones del plan, con hitos y plazos, Simonet responde que son "los previstos en el mismo Plan de conservación marina" que no ha remitido al PSIB. En cuanto a los mecanismos de participación para designar áreas de protección, la Conselleria dice que se hará "a través de los órganos de cogestión existentes" y nada más. Con respecto a los pasos para poner en marcha el programa de seguimiento de hábitats, la respuesta es que serán "los habituales con la participación y el consenso con los sectores implicados". Sobre los centros de investigación, universidades y entidades científicas que participan en el diseño y ejecución del programa de seguimiento del plan, la Conselleria solo menciona la Fundación Universidad Empresa de las Islas Baleares. A la pregunta sobre los indicadores ecológicos, económicos y sociales que se harán servir para evaluar el estado de conservación del medio marino y la eficiencia de las medidas adoptadas, la Conselleria responde que "son los mismos que se utilizan habitualmente".

Además, la Conselleria deja claro en otras respuestas que queda mucho trabajo por empezar. Al preguntar si hay algún mecanismo para hacer seguimiento del plan, reconoce que no hay ningún organismo que lo haga, y que no ha decidido todavía en qué espacios protegidos se hará la prueba piloto de seguimiento económico, ecológico y social. Tampoco hay ningún informe de seguimiento sobre el estado del medio marino ni se ha aprobado "ningún documento técnico específico para la conservación de especies y hábitats marinos prioritarios", según consta en la respuesta escrita. También está pendiente de elaboración el listado de indicadores y datos sobre el medio marino.

"Hemos pedido el plan oficial, firmado por las entidades, y no lo hemos recibido. Hemos hecho preguntas y las respuestas han sido muy genéricas", señala la diputada del PSIB Pilar Carbonero, quien preguntó por estas cuestiones a Simonet en la comisión de ordenación territorial del miércoles en el Parlament. "Sin calendario fijado ni presupuesto asignado, empieza a oler a titular y propaganda", añade.

Por parte del Govern, el director general de Pesca, Antoni M. Grau, asegura que el plan es "factible en un 99%". "Hay muchas cosas que no necesitan un presupuesto extraordinario", como la ampliación de espacios protegidos. "Lo importante del plan es poner de manifiesto la voluntad del Govern en cuanto a la conservación marina", remarca, y añade que se explicará anualmente qué se ha hecho a las entidades que lo firmaron.

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