Formentera tiene una avalancha de pateras mientras espera el radar de control

Hasta ahora han llegado a la Pitiusa del sur 63 embarcaciones con 1.056 personas, un 49% más que en 2025

Llegada de migrantes a Formentera.
29/06/2026
4 min

IbizaEn Formentera les provoca recelo el mar en calma. Un sentimiento extraño en un destino de sol y playa. El mismo anticiclón que anima la llegada de turistas y embarcaciones recreativas aviva la llegada de pateras. Y llegan cada vez más. Las cifras lo corroboran: solo en el último fin de semana de mayo llegaron a la Pitiusa del sur 15 embarcaciones con 236 personas a bordo, 17 de las cuales eran menores de edad. Los datos de la Delegación del Gobierno en las Baleares confirman la tendencia: hasta el 31 de mayo han llegado a Formentera 63 pateras con 1.056 personas, un 49% más que en 2025. Otras 156 personas han llegado a Ibiza. Ya no queda nadie que discuta los hechos: la vía entre Argelia y las Baleares –y muy especialmente Formentera– es una ruta migratoria masiva y consolidada. Todavía no hace un año, el gobierno de España no lo tenía tan claro.

Ahora ya sí. La ruta no solo se ha consolidado, sino que crece. En el cementerio de Formentera se acumulan los “muertos en el mar”, la frase lacónica que queda inscrita en los nichos; eso y una simple fecha. A finales de junio de 2025 eran 12. Ahora mismo son 26. El pasado 30 de marzo se produjo un hecho que solo se puede calificar de tragedia: el mar devolvió el cadáver de una migrante embarazada de cinco meses. La desgracia golpeó a la sociedad formenterense; muchos vecinos asistieron al sepelio que se hizo dos semanas después. Muertas en el mar. Desconocidas. 30-3-2026. Y dos ramos de flores: uno grande y uno pequeño.

Los hallazgos de cadáveres de “posibles migrantes” en el mar han sido frecuentes en los últimos meses; quizás pronto dejarán de ser noticia. La organización Caminando Fronteras estima en su informe de 2025 que 1.037 migrantes perdieron la vida en la ruta entre el norte de África y las Baleares. Buena parte de las pateras tuvo como destino final la menor de las Pitiusas. Cuando se cierre 2026 el balance podría ser peor. Esta ONG basa sus cifras en las denuncias de desapariciones que los familiares les hacen llegar, no en los hallazgos; migrantes que se sabe que han partido, pero cuyo rastro se ha perdido por el camino. Denuncian que la ruta ha sido “negada e invisibilizada por las instituciones”.

Radar para hacer frente a la “emergencia”

Pero poco a poco el Estado ha comenzado a responder. En noviembre del año pasado se instaló una carpa en el puerto de La Savina, en Formentera, que gestionan la Cruz Roja y la Guardia Civil; antes, los migrantes eran atendidos en el porche de un edificio portuario. En Ibiza se instaló otra en Botafoc; a esta se añadirá un espacio adicional para que la Policía Nacional pueda hacer las gestiones necesarias con los migrantes, que ya tiene el visto bueno de la Autoridad Portuaria. También, el pasado mes de mayo se adjudicó por 2,2 millones a la empresa de ciberseguridad francesa Atos la construcción de un radar en La Mola de Formentera; se integrará dentro de la red SIVE (Sistema Integrado de Vigilancia Exterior) de la Guardia Civil. El radar se justifica en "la extrema urgencia" –ahora sí–, "por causa de la presión migratoria en Baleares" (citas textuales del expediente de adjudicación).

No será fácil que el radar esté operativo este verano: las obras aún no han comenzado y el plazo de ejecución es de seis meses. La directora insular de la Estado en las Pitiusas, Raquel Guasch, es optimista, porque la instalación no reviste “especial complejidad”. El radar se colocará en el faro de la Mola, el punto del litoral más alto de Formentera, a unos 140 metros. La primera función será la de “salvar vidas”, según la directora; permitirá detectar con mucha antelación el acercamiento de embarcaciones a las Pitiusas, incluso en condiciones climatológicas adversas. Información que seguro que los servicios de Salvamento Marítimo agradecerán. También se espera que pueda tener un efecto disuasorio, ya que las mafias sabrán que la costa de Formentera ahora está vigilada. Raquel Guasch ha remarcado que se está haciendo un esfuerzo para llevar ante la Justicia a los patrones de las pasteras y que las detenciones se cuentan “por decenas”.

Mientras tanto, en el Consell de Formentera crece el montón de las facturas. “El Consell no tiene el músculo financiero para hacer frente a los gastos de los menores”, admite el presidente de la institución, Òscar Portas. Solo en el mes de mayo han llegado 35, y si desembarcan en Formentera es este consejo insular el que se tiene que hacer cargo, aunque después se trasladen a otra isla. Hasta ahora, el Consell se encargaba de unos 150 menores no acompañados, pero temen que esta cifra se dispare si la tendencia continúa. “Estamos en negociaciones con el Govern para recibir una aportación extraordinaria y hacer frente a los gastos que tenemos acumulados”, ha dicho Portas.

El coste de los menores no acompañados supera los 3 millones de euros, solo en este 2026. El presidente de Formentera ha reiterado su invitación al ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y a la ministra de Infancia y Juventud, Sira Rego, para que visiten Formentera y conozcan la situación de primera mano. Por su parte, la directora insular, Raquel Guasch, ha dicho que el Estado está “preparado” y “perfectamente representado” en las Baleares por la Delegación del Gobierno.

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