Envejecer en Baleares: el alquiler se lleva toda la pensión y la dependencia acumula 192 días de espera
CCOO denuncia que las mujeres cobran 280 euros mensuales menos que los hombres, que el 49% de las pensiones de jubilación queda por debajo del salario mínimo y que el gasto sanitario no llega a la media estatal
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PalmaEnvejecer en las Baleares es cada vez más difícil para muchas personas, que ven que la pensión no les basta para pagar el alquiler y que tienen que esperar meses para acceder a las ayudas a la dependencia. El alquiler de un piso de 65 metros cuadrados cuesta 1.308 euros mensuales de media, una cuantía que se encuentra por encima de la pensión media de las Islas, que es de 1.283,90 euros. Además, 11.375 personas esperan a que se les valore el grado de dependencia y la tramitación de los expedientes se alarga hasta los 192 días. Son algunos de los datos que ha presentado CCOO en el Observatorio Social Para un envejecimiento activo, con el que el sindicato pone el foco en las dificultades económicas y las carencias de los servicios públicos que afectan a las personas mayores.
"A partir de los 65 años es prácticamente imposible encontrar una vivienda asequible con una pensión media", ha advertido Yolanda Calvo, secretaria general de la unión insular de Mallorca de CCOO. El precio medio del alquiler se sitúa en 20,13 euros por metro cuadrado. Por tanto, una persona que vive de alquiler en un piso de 65 metros cuadrados tiene que destinar 1.308,45 euros cada mes. La pensión media no llega ni siquiera a cubrir este gasto, sin contar la electricidad, el agua, la comida y cualquier otra necesidad. "Muchas personas que cobran estas pensiones se ven obligadas a compartir vivienda para poder hacer frente a los gastos", ha señalado Calvo. La situación es todavía más complicada para las personas con pensiones bajas. En Baleares hay 6.061 pensiones no contributivas de jubilación, con una media de 619,64 euros mensuales, y 2.268 pensiones no contributivas de incapacidad, que llegan de media a 701,91 euros. Además, el 49% de las pensiones de jubilación está por debajo del salario mínimo interprofesional.
280 euros menos
La diferencia entre las pensiones de los hombres y las mujeres sigue siendo considerable. En Baleares, las mujeres cobran una media de 1.306,63 euros mensuales, mientras que los hombres llegan a 1.586,86 euros. Son 280 euros menos cada mes. También son mayoría entre las personas que cobran las pensiones más bajas: representan el 71% de los beneficiarios de pensiones mínimas.
Ignacio García, secretario de Organización de la Federación Estatal de Pensionistas de CCOO, ha defendido que esta desigualdad no se puede atribuir únicamente a las diferencias en las trayectorias laborales. Las mujeres también trabajaron durante el franquismo, pero a menudo lo hicieron sin las mismas condiciones que los hombres para cotizar y generar derechos de pensión. Por eso, el sindicato reclama medidas para compensar una desigualdad que se mantiene cuando llega la edad de jubilación.
García también ha rechazado los mensajes que ponen en duda la continuidad del sistema público de pensiones. "Cuando yo empecé a trabajar, también se decía, y estoy cobrando mi pensión", ha recordado. En España hay más de 10,5 millones de pensiones, con una media de 1.347,57 euros. En Baleares, las 217.205 pensiones registradas tienen una cuantía media de 1.283,90 euros, mientras que las pensiones de viudedad se sitúan en 881,73 euros.
Seis meses sin dependencia
Las dificultades para llegar a final de mes no son el único problema que denuncia CCOO. El sindicato también alerta de las demoras en la atención a la dependencia, que dejan a miles de personas pendientes de una valoración o de una prestación. En Baleares hay 11.375 personas en lista de espera y los expedientes se tramitan en una media de 192 días, según los datos del 31 de agosto de 2026. Mateu Bosch, secretario general de pensionistas de CCOO de Baleares, ha advertido que el tiempo que pasa hasta que llega la ayuda puede agravar la situación de las personas dependientes y de sus familias. Según los datos presentados, en las Islas hay 35.529 personas con ayuda a la dependencia. Del total, 27.673 reciben una prestación para el cuidado familiar, el 77,89%, mientras que solo 819 tienen una prestación vinculada a un servicio, el 2,30%.
Para CCOO, estas cifras evidencian el peso que todavía recae sobre las familias, en lugar de garantizar una red suficiente de servicios profesionales. García ha criticado un modelo que ha calificado de bajo coste y que, según ha explicado, se repite en las comunidades autónomas. Ha puesto como ejemplo las ayudas económicas para pagar una residencia privada: si una plaza cuesta 2.500 euros mensuales y la prestación es de 700 euros, la familia debe asumir la diferencia. Bosch ha situado en 206 días el tiempo que pasa en Baleares desde que se diagnostica una situación de dependencia hasta que se concede la ayuda. El sindicato reclama reducir las demoras y reforzar los servicios para que las personas no tengan que esperar meses para recibir la atención que necesitan.
El sindicato también reclama más recursos para la sanidad pública. El gasto sanitario de Baleares representa el 5,4% del PIB, por debajo del 6% de la media estatal. CCOO pide elevarla hasta el 7% para reforzar la atención sanitaria y dar respuesta a las necesidades de una población cada vez más envejecida. Los datos presentados sitúan en 60,5 por cada 1.000 habitantes la tasa de personas en espera para consultas del Sistema Nacional de Salud y en 12,2 por cada 1.000 habitantes la tasa de espera quirúrgica. Bosch también ha reclamado más transparencia en lo que respecta a las derivaciones entre la sanidad pública y la privada y ha cuestionado que no se conozca con suficiente precisión cuántos pacientes pasan de un sistema a otro.
Vuelven a los lugares de origen
El encarecimiento de la vivienda también influye en las decisiones de muchas personas que se jubilan en las Baleares. Bosch ha explicado que algunos de los que llegaron a las Islas para trabajar allí acaban regresando a sus lugares de origen cuando se hacen mayores. En muchos casos, conservan allí una casa y pueden vivir con más facilidad que en las Baleares, donde el precio del alquiler dificulta mantenerse con una pensión.
En las Islas, el 16,8% de la población tiene 65 años o más. La esperanza de vida a partir de esta edad es de 19,5 años para los hombres y de 23 años para las mujeres. Para García, el objetivo no debe ser solo vivir más años, sino hacerlo en condiciones dignas. "Añadir vida a los años, y no solo años a la vida", ha defendido.