Desalojan el Ayuntamiento de Porreres por el mal estado del edificio
Los problemas estructurales que arrastra el edificio han abocado el Consistorio a desalojar las oficinas municipales
El Ayuntamiento de Porreres vivirá un traslado forzoso y se instalará con todo el personal de los diferentes servicios municipales en el edificio del Museo y Fondo Artístico. Los graves problemas estructurales que arrastra el edificio de la plaza de la Vila, y que obligaron a un apuntalamiento de urgencia de la planta baja y el primer piso en otoño de 2024, han abocado al Consistorio a tomar una decisión drástica: desalojar completamente las oficinas municipales para afrontar una solución y a la vez garantizar la seguridad de trabajadores y vecinos.
El traslado, según ha explicado la alcaldesa de Porreres, Maria Agnès Sampol, aún no tiene fecha. En todo caso, no será hasta bien pasado el verano que la actividad administrativa se trasladará íntegramente al edificio del Museo y Fondo Artístico, situado en la calle Agustí Font Prevere, número 23. La histórica Casa de la Vila quedará totalmente vacía a la espera de conocer cuál será su futuro.
Los problemas del inmueble se agravaron notablemente a raíz de las filtraciones de agua provocadas por las fuertes lluvias de finales del verano de 2024, que deterioraron gravemente las viejas jácenas y vigas de madera que sostienen el forjado. Aunque hasta ahora se había podido mantener la atención al público gracias a los puntales instalados, la situación requiere ahora una intervención definitiva de gran envergadura que en ningún caso se puede afrontar con el edificio operativo.
¿Reforma?
En estos momentos, el destino del emblemático edificio de la plaza está en manos de los expertos. Técnicos del Consell de Mallorca ya se han desplazado al inmueble para recoger sus dimensiones y evaluar exhaustivamente el estado real de la estructura. Estas tareas servirán para redactar un informe técnico definitivo que determinará el alcance de la intervención: si la vieja Casa Consistorial se puede someter a una rehabilitación integral o si, por el contrario, el daño es tan profundo que se deberá derribar por completo para volver a levantarla de nuevo.
Una vez se conozca el diagnóstico del informe, se redactará el proyecto constructivo pertinente. El equipo de gobierno ya asume que el coste económico de estas obras será de una envergadura tan mayúscula que la Sala no podrá afrontarlo en solitario con los recursos del presupuesto local. Por este motivo, será indispensable llamar a las puertas de otras administraciones supramunicipales, como el mismo Consell de Mallorca y el Govern de les Illes Balears, para conseguir ayudas económicas extra que permitan financiar el proyecto.
Un traslado largo
La complejidad de los trámites burocráticos, la redacción del proyecto, la búsqueda de financiación y la ejecución de unas obras de este calibre hacen prever que el proceso será largo. Por todo ello, todo apunta a que las oficinas y los servicios municipales de Porreres estarán instalados en el edificio del Museo durante "algunos años", y convertirán este espacio cultural en el corazón administrativo provisional del municipio.