Cort, sobre la ofensiva legal de Ben Amics por el Orgullo: “Está muy bien denunciar todo aquello que se considere mal hecho”
El alcalde, Jaime Martínez, defiende la gestión municipal después de la organización de una verbena que no llegó al medio centenar de asistentes.
PalmaEl alcalde de Palma, Jaime Martínez, ha defendido la gestión municipal de los actos del Orgullo LGTBIQ+ y ha asegurado que la contratación se ha hecho de manera “escrupulosa”, después de que Ben Amics haya presentado una denuncia por posibles irregularidades en el procedimiento de adjudicación y haya criticado el modelo de organización de las fiestas. Martínez ha situado las celebraciones de este fin de semana en la normalidad y ha rechazado las críticas del colectivo. “Está muy bien por parte de Ben Amics denunciar todo aquello que consideren que se ha hecho mal, y estoy convencido de que los servicios jurídicos, los técnicos y los responsables políticos lo han hecho escrupulosamente, como siempre”, ha afirmado.
El alcalde ha defendido que se han hecho las fiestas habituales y que la ciudadanía ha podido participar en ellas "con libertad", en un contexto marcado por el desencuentro entre el Ayuntamiento y Ben Amics a raíz del nuevo modelo de gestión del Orgullo, que este año se ha hecho sin la implicación de la entidad.
Miles de personas
La coordinadora técnica de Ben Amics, Jan Gómez, resumió el malestar del colectivo afirmando que “el Orgullo sin personas LGTBI+ no es Orgullo”, después de que la entidad haya denunciado la pérdida del carácter reivindicativo de la jornada y haya calificado la programación institucional de “mercantilización” de la fecha. El conflicto se tradujo en una doble movilización. Por un lado, la manifestación convocada por Ben Amics reunió a miles de personas que recorrieron el centro de Palma hasta Cort y reivindicaron el carácter político del Orgullo. Por otro lado, la plataforma Orgull Crític Mallorca agrupó también a cientos de personas en una segunda protesta bajo el lema 'Sin permiso, revolución queer', con críticas a la institucionalización de la lucha LGTBIQ+.
Las dos movilizaciones sumaron cerca de 3.000 participantes en la ciudad, según las cifras de las organizaciones, en una jornada marcada por pancartas, consignas y acciones simbólicas contra lo que consideran un retroceso en derechos. La marcha principal de Ben Amics hizo parada ante el Parlament y ante Cort, donde algunos manifestantes desplegaron acciones con ataúdes en los que se hacía referencia a la “dignidad” del presidente del Parlament, Gabriel Le Senne, y del alcalde de Palma.
La manifestación de Ben Amics estuvo encabezada por una pancarta con el lema 'A las calles con orgullo. Disidencia y resistencia' y combinó momentos de protesta política con testimonios de participantes que han denunciado la situación actual de los derechos LGTBIQ+.
Fracaso del acto de Corte
La buena asistencia a la manifestación del Orgullo contrasta con el fracaso de la fiesta organizada el sábado por el Ayuntamiento en la plaza Mayor, que registró una asistencia muy reducida, con poco más de un centenar de personas, después de que Ben Amics se desmarcara del programa por discrepancias con el modelo de organización.
Martínez ha asegurado que no ha habido ningún conflicto con Ben Amics y ha afirmado que no se ha producido ninguna reunión, porque, según ha dicho, la entidad no la ha solicitado. El alcalde ha insistido en que el Consistorio ha activado todos los recursos necesarios para que el Orgullo se desarrolle con normalidad. El fin de semana ha evidenciado así una fractura entre el movimiento LGTBIQ+ organizado y el modelo institucional impulsado por el Ayuntamiento de Palma, con dos lecturas opuestas sobre el sentido y el formato del Orgullo en Ciudad.