La rosa del ARA Balears y todo lo que debes saber de Sant Jordi 2026 en Palma
La jornada se extiende por la ciudad con más actividades y nuevas paradas, y con la flor diseñada por Pep Llambías presente en las librerías
PalmaPalma vive este Sant Jordi una edición con más espacios, más actividades y la incorporación de las floristerías. Bajo el lema ‘Sant Jordi, libros y rosas por doquier’, la festividad da este año un paso más en su expansión y apuesta por llegar a más puntos de la ciudad.
En este contexto, el ARA Balears volverá a repartir su rosa en las librerías de Palma. La pieza, diseñada este año por el artista Pep Llambías, se entregará junto con un ejemplar del semanario a todas las personas que compren un libro el 23 de abril en los puestos adheridos.
Llambías, que mantiene una relación de largo recorrido con este símbolo, reivindica la dualidad de la rosa. “Combina fragilidad y belleza con la espina y todos los dobles sentidos que esto genera”, explica. En la pieza está escrita la frase 'La espera es la rosa de papel', una idea que conecta con su manera de entender el arte: observar, deshacer y reconstruir significados. El artista, que tiene rosas plantadas en el corral de su casa, reconoce que es un elemento recurrente en su obra y que le interesa especialmente cuando se marchita, como metáfora del paso del tiempo y de la espera.
El día central de la fiesta, el 23 de abril, la ciudad vuelve a llenarse de libros con los puestos de 24 librerías, abiertas de las 10:00 h a las 21:00 h. Se distribuirán por los principales ejes del centro —la plaza de España, la calle de Sant Miquel, la plaza Mayor, la calle del Marqués del Palmer, la plaza de Cort y la Rambla— y concentrarán más de 150 firmas de autores a lo largo de la jornada. Como es habitual, se aplicará el descuento del 10% en la compra de libros.
Floristerías
Una de las novedades más visibles de este 2026 es la incorporación de seis floristerías al recorrido tradicional, hecho que refuerza la presencia de la rosa y amplía el carácter festivo de las calles. La iniciativa está impulsada por el Gremi de Llibreters de Mallorca, el Consell de Mallorca, el Ajuntament de Palma, Pimeco y, por primera vez, la asociación de Floristes.
La apuesta por ampliar la fiesta se traduce también en la descentralización. Este año se ha organizado una jornada previa en los barrios con actividades en espacios como la plaza París, la del Progrés y la calle Nuredduna. Ha habido paradas de libros y flores, cuentacuentos y animación con los gigantes Tom y Rosa, acompañados por la charanga Final Feliç, con el objetivo de acercar la festividad a nuevos públicos.
Más allá del día central, la programación incluye casi un centenar de actividades a lo largo de la semana, con presentaciones de libros, talleres, clubes de lectura y propuestas familiares, organizadas con la participación de librerías, instituciones y entidades culturales como el Institut d’Estudis Baleàrics.
Más allá de Palma
El impulso de Sant Jordi, sin embargo, no se limita a Palma. En todas las Baleares, librerías y municipios llevan semanas preparando una jornada que se ha consolidado como uno de los momentos clave del año para el sector. En Eivissa, por ejemplo, la librería Mediterrània despliega puestos en diversos puntos de la isla los días posteriores al 23 de abril, mientras que en Mallorca, en pueblos como Inca, también salen a la calle y adaptan la fiesta al calendario local.
En Menorca, Ciutadella y Maó mantienen una celebración que combina venta de libros, actividades culturales e implicación comunitaria. Todo ello, en un contexto en que las Baleares todavía tienen una de las tasas de librerías más bajas del Estado, con poco más de medio centenar de establecimientos, casi la mitad de los cuales se concentran en Palma.
La jornada en la capital mallorquina se cerrará con el concierto del grupo Nou Romancer, a las 20.00 h en la plaza de l'Olivar, con la colaboración de l'Obra Cultural Balear.
Con esta ampliación, Sant Jordi consolida su crecimiento como una de las citas culturales más destacadas del calendario y refuerza su presencia en las calles, con más agentes implicados y una voluntad clara de llegar a toda la ciudad y más allá.