El atasco de proyectos de Palma en Recursos Hídricos es para chalets en zonas inundables
Cort ha logrado quitarse de encima el filtro del Govern para dar licencias en áreas de riesgo. El Ayuntamiento ha insistido en que no se podía resolver el problema de la vivienda con expedientes embolsados
PalmaLa guerra del agua no se detiene en Palma. Por el momento, el Ayuntamiento de Jaime Martínez ha logrado quitarse de encima los informes preliminares de la Dirección General de Recursos Hídricos para dar licencias urbanísticas. El argumento oficial es que existe un "un atasco" monumental, que fuentes municipales han llegado a cifrar en 500 expedientes. De esta forma, Cort remarca que no se han podido otorgar proyectos para hacer frente a la falta de vivienda debido a lo que define como cuello de botella de Recursos Hídricos. Ahora bien, según datos consultados por el ARABalears, la mayor parte –hasta el 80%– de los proyectos que pasan por la Dirección General que deben salir adelante corresponden a chalés.
Según cifras oficiales, Palma no tiene pendientes de respuesta 500 expedientes, sino 118. Como ya se ha dicho, la mayoría corresponde a viviendas unifamiliares, según los datos del Govern. Así, se podría concluir que la concejalía de Urbanismo de Cort reclama al Gobierno, en materia de recursos hídricos, poder hacer chalés. En todos los casos, el trámite se realiza porque el lugar donde se quiere ubicar la edificación es zona inundable y la normativa obliga a que la autoridad en materia hídrica se pronuncie.
El GOB ha pedido en varias ocasiones que "no se autorice absolutamente ninguna construcción" en zonas inundables, y recuerda las desgracias provocadas por las lluvias torrenciales en casos como la dana de la Comunidad Valenciana. La entidad también alega motivos ambientales.
Sólo un gran proyecto parado
Cort dijo públicamente en reiteradas ocasiones que tiene problemas para desbloquear grandes proyectos plurifamiliares. Por eso, llama la atención que sólo haya una de estas características pendiente de ser informado por parte de Recursos Hídricos. Se trata de un edificio residencial de más de 300 viviendas ubicado en Nou Llevant, donde se desarrolla un modelo de vivienda con precios más caros que la media de Palma.
Tal y como avanzó el ARA Baleares, la estrategia del alcalde Jaime Martínez de protestar por lo que llama "colapso" de expedientes, ha tenido éxito: a partir de ahora, Cort podrá dar licencias de proyectos urbanísticos sin que Recursos Hídricos se ponga de por medio cuando se trate de zonas inundables. Así lo confirmó el conseller Juan Manuel Lafuente, en el último pleno del Parlament, donde hizo referencia a un procedimiento excepcional "pactado con el Ayuntamiento" para que informe sobre cuestiones relativas a Recursos Hídricos. Lafuente admitió que se ha tomado esa decisión para agilizar los permisos de obra. El ARA Baleares había avanzado que Cort reclamaba desde hacía tiempo no tener que pasar por la Dirección General para autorizar las grandes promociones de pisos que han entrado gracias a normativas para fomentar viviendas nuevas. Por el momento, el Govern y el Ayuntamiento de Palma han acordado que los proyectos se puedan salir adelante sin pasar por el departamento responsable de las zonas inundables.
Hasta ahora, la normativa establecía que Recursos Hídricos debía determinar el grado de afectación de los proyectos urbanístico en zonas inundables. En su intervención parlamentaria, Lafuente dejó entrever que, gracias a las leyes de simplificación administrativa, ahora se ha podido autorizar a Palma para que dé licencias sin pasar ese filtro. El objetivo oficial es reducir plazos y liberar trámites burocráticos que, según el Ejecutivo, bloquean proyectos de inversión y vivienda.
Falta de agua
Además del debate sobre el bloqueo a Recursos Rídricos de los proyectos de Palma en zonas inundables, otro motivo de tensión entre el Ayuntamiento y algunos técnicos, tanto del Consistorio como del Govern, es la suficiencia hídrica. El ARABalears recogió los informes que figuran en el Plan General y que aseguran que el actual ritmo de crecimiento de la ciudad no podrá mantenerse porque no basta el agua.
Esto choca con los planes de Jaime Martínez de fomentar grandes proyectos edificatorios para afrontar la falta de vivienda que sufre Palma. La ciudad ha pasado de 379.000 habitantes en 2004 a los 480.000 de hoy en día, un incremento del 26% al que deben añadirse también las nuevas plazas de alojamiento hotelero. Es en este contexto de crecimiento desmedido donde se han proyectado construir unas 26.000 viviendas, según el Plan General. Según el criterio técnico de los expertos en recursos hídricos que figuran en la documentación del Plan General, no hay agua suficiente para cubrir este crecimiento.
Palma consume actualmente unos 38 hectómetros cúbicos de agua al año, y los acuíferos sólo aportan la mitad. La otra parte proviene de la desalación y, en estos momentos, la desaladora no tiene la capacidad de antes por su obsolescencia. Según ha podido saber el ARABalears, los cálculos de Cort señalan que en 10 años se necesitarán 41 hectómetros cúbicos. "Si no desalan mucho más, es imposible asumir el crecimiento poblacional", dice un técnico que pide mantener el anonimato.
Un problema grave es que algunos acuíferos de Palma están sobreexplotados. Ante esta situación, Emaya debería reducir la cantidad de agua que extrae del subsuelo, una medida inviable a corto plazo. Vileta, con un 118% de extracción –la autorización es del 100%–, y Sant Jordi, con un 121%, son la confirmación de que la ciudad sacrifica recursos naturales, con el riesgo de salinizar el subsuelo.
El catedrático en Geografía de la UIB, Cels García, lamenta que, "por mucho que se ha hecho pedagogía y se ha explicado que se debe dejar descansar a los acuíferos, la realidad es que la Administración incumple la normativa, porque prioriza el corto plazo y el crecimiento constante, y no la recuperación del subsuelo". "Es una lástima, pero, desgraciadamente, el mal viene de atrás y el panorama actual no parece especialmente alentador", dice.
Sobreexplotación general
Según datos oficiales de 2023, la sobreexplotación no es patrimonio exclusivo de Palma. En el Puerto de Andratx el exceso de extracción del acuífero es muy superior a su capacidad: el 128%. Ciutadella y Maó, con un 105% y 106% de índice de explotación, respectivamente, muestran la misma situación en Menorca. En Eivissa, los acuíferos de Porroig y Cala Tarida superan el 115%.
El consumo de agua en Mallorca está al límite, con 117,7 hectómetros cúbicos anuales, y las previsiones del Govern son de 124,9 en 2030 y 130,3 en 2035. El 80% del abastecimiento urbano proviene de aguas subterráneas, un 8% de agua superficial, unos porcentajes que evidencian la dependencia crítica de los acuíferos.
El plazo de alegaciones a la revisión del Plan hidrológico de las Islas Baleares finalizó el viernes. Este procedimiento da la oportunidad a ciudadanos y entidades de aportar propuestas para minimizar los riesgos y mejorar la gestión del agua. Cels Garcia destaca que los criterios para calcular la dotación de agua por habitante se han diseñado de forma tramposa, con el objetivo de conseguir más agua de la recomendable. "Son demasiado generosos con los municipios turísticos: se contabilizan la población residente y las plazas de alojamiento turístico, asumiendo una ocupación del 100%", mientras que el uso real fluctúa según las pernoctaciones y los datos de movilidad". A juicio del especialista, esto influye directamente en el cálculo de los límites de consumo por hogar y "crea un margen hogar y".
Otras alegaciones apuntan a la falta de valoración de los usos de agua regenerada y las recargas de acuíferos naturales a través de torrentes y vertidos de estaciones depuradoras, con implicaciones directas en la seguridad hídrica. También se señala la ausencia de soluciones a la ecosistemas. El informe aportado por García subraya que, sin incorporar estos elementos, los planes de gestión sostenible del agua pierden eficacia y no pueden garantizar la disponibilidad suficiente en situaciones extremas como las sequías y los picos de demanda.