La derecha ya es mayoritaria en Menorca
Las encuestas la sitúan por primera vez por encima del 50% en intención de voto y en la mejor situación para consolidar sus mayorías en la isla y aportar al gran vuelco a escala estatal
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CiudadelaEl adelanto de las elecciones coge a la derecha en su mejor momento en Menorca, donde, según los sondeos, supera ya el 50% de intención de voto y el Partido Popular está a un paso de recuperar la mayoría absoluta en el Consell, la cual perdió en los comicios de 2015.
Hace tres años, las fuerzas de izquierda sobrepasaron con creces el 50% en las elecciones generales en Menorca y dejaron al PP y Vox solo con el 45% de los sufragios. En las autonómicas de aquel mismo año, la izquierda obtuvo en Menorca también 1.300 votos más que la derecha, pero la aplicación de la regla d’Hondt hizo perder la mayoría en el Consell insular por solo 32 votos. Fue el estrecho margen que separó a Podemos de mantener el acta de consejero que finalmente permitió la entrada de Vox en la institución.
Desde entonces, a pesar de gobernar en minoría en el Consell, tanto los populares como Vox han ido ganando espacio en la intención de voto de los menorquines. Así lo acredita el sondeo del IBES que el Grupo Serra hizo público el pasado mes de junio. El PP avanza del 39 al 42% de los votos y lograría la mayoría absoluta en el Consell, con o sin Vox, que también crece por encima del 8%, mientras que el PSOE baja del 27 al 22% y Més per Menorca se mantiene alrededor del 17-18%.
Movilización ciudadana
Todo hace pensar que bien poco habrá cambiado el panorama a lo largo del verano. A pesar de la movilización ciudadana para poner freno a la masificación y el retraso del gobierno popular en el Consell para limitar la entrada de vehículos, los casos de corrupción en torno al PSOE estatal y polémicas como la ampliación del aeropuerto han repartido el desgaste entre ambas fuerzas hegemónicas y han diluido el voto en clave menorquina que acostumbra a ejercer buena parte del electorado.
“Necesitamos un gobierno de España que entienda qué significa vivir en una isla”, ha remarcado este lunes el presidente popular Tóbal Marquès, para quien “no es aceptable tener un gobierno que, desde Madrid, amplía el aeropuerto sin escuchar a las instituciones de Menorca. Hace falta una nueva torre de control, más efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, más conectividad aérea e inversiones estatales que hace ya demasiado tiempo que esperamos”.
El PP, que además del Consell ya gobierna en seis de los ocho ayuntamientos de la isla, ha intensificado su cruzada política contra el PSOE durante el último medio año, desde que el senador Tóbal Marquès asumiera en abril la presidencia del partido, y el diputado Pepe Mercadal tomara este julio las riendas de la secretaría general de los socialistas menorquines.
Mercadal entiende que “hacen falta límites” para intervenir en el “descontrolado” mercado de la vivienda y “evitar subidas desmesuradas del alquiler” como la que, augura, “pueden sufrir a partir de 2029 más de 18.000 menorquines, quienes —en caso de no reeditarse una mayoría de izquierdas en las Cortes— se pueden ver abocados a hacer frente a subidas inasumibles”.
El joven líder del PSOE, que ya avanzó que dejará su escaño de diputado antes de terminar la legislatura para centrarse en la lucha por la presidencia del Consell insular, con su renuncia clarifica el panorama de futuro para destacados dirigentes del PSOE, como el hoy diputado autonómico Marc Pons, uno de los aspirantes a postularse como candidato menorquín a la lista al Congreso en los comicios ahora adelantados al 29 de noviembre.
Por el contrario, todo apunta a la continuidad en el caso del PP. Tanto el diputado Joan Mesquida como el presidente Tóbal Marquès, quien ostenta el único acta de senador por Menorca, encabezarían ahora mismo las listas del partido.
Més per Menorca se une a la 'voz isleña'
En cuanto a Més per Menorca, pasa de sumarse al bloque de Sumar como en 2023 a hacer coalición con Ara Eivissa y MÉS per Mallorca (Ara Més) con el objetivo de conseguir la soñada “voz isleña en Madrid”, que no esté secuestrada por la corriente mayoritaria en los dos grandes partidos estatales. “Demasiado a menudo nuestros representantes en la capital se olvidan de defender los intereses del territorio de donde vienen”, critica el coordinador de Més per Menorca, Esteve Barceló, para quien “ahora más que nunca conviene combatir la masificación y la dificultad de acceso a la vivienda y defender que los residentes podamos vivir en condiciones suficientes en la isla”.
¿Y Vox? Aunque desde muy pronto quedó sin los representantes que había obtenido en las urnas —Maite de Medrano en el Consell y Xisco Cardona en el Parlament, ambos expulsados del partido— mira al inminente horizonte electoral con optimismo. El presidente, Pedro Marquès, que hace un año recibió el encargo de reconstruir el partido en Menorca, dice que ya tiene las candidaturas del Consell, Mahón y Ciudadela “prácticamente listas”. “Hay un grupo de entre 28 y 30 personas en cada municipio dispuestas a ir en listas” y un calendario para proclamar a los candidatos en enero, justo después de Navidad. Así que el adelanto de las generales “no trastocará” los planes a escala interna.
Consciente de que hay una sola acta de senador para Menorca y que “es complicadísimo” arrebatársela al PP, Marquès optará por “ser realista” y proponer nombres con algo menos de potencial para llenar las listas al Congreso y al Senado, “y así evitar favorecer al PSOE”. Su “gran problemática”, sin embargo, es que las personas elegidas “sean fiables y votables” por el electorado y garantizar que no vuelvan a rebelarse contra el partido, como sí que lo han hecho De Medrano y Cardona en este mandato.
Ni la patronal ni el GOB se han pronunciado todavía explícitamente sobre el adelanto electoral, pero la entidad ecologista sí que ha insistido, de manera indirecta, en pedir que se fomente una política de vivienda que frene la especulación. También reclama que se baje la presión humana sobre la isla, se racionalice el uso del agua y se diversifique la economía.
Un ideario que, precisamente, hace pocos días han hecho suyo los tres principales grupos políticos representados en el Consell de Menorca. El PP, el PSOE y Més han consensuado las bases de un futuro plan estratégico de desarrollo de Menorca instado por los populares, que saben que el voto que ahora se disputa no está precisamente a su derecha. Hay suficiente descontento en la izquierda donde pescar.