El gobierno español ordena eliminar el monolito de la Feixina en Palma
El PSIB ha pedido retirar el punto por jerarquía normativa, pero el pleno del Ayuntamiento de Palma lo ha rechazado y le ha otorgado la máxima protección municipal
PalmaEl gobierno español ha ordenado eliminar el monolito de la Feixina, el polémico monumento que desde hace más de una década divide políticamente a la izquierda y la derecha de las Islas Baleares. Ahora, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha decretado la inclusión en el Catálogo de Símbolos y Elementos Contrarios a la Memoria Democrática, y ha resuelto que es necesario eliminarlo "del espacio público".
En línea con este conflicto, el Ayuntamiento de Palma, con los votos favorables del PP y Vox, le ha otorgado precisamente también este jueves, el mismo día que se ha conocido la resolución estatal, la máxima protección municipal. Por lo tanto, el pleno de Cort ha aprobado la incorporación del monolito al Catálogo de edificios y elementos protegidos de la ciudad. La decisión llega después de que la semana pasada se diera luz verde a la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que preveía incluir este elemento dentro del catálogo municipal.
Después de hacerse pública la inclusión del monumento en el registro estatal, el concejal socialista Francesc Dalmau ha pedido la retirada del punto del orden del día, lo ha hecho argumentando que se trata de una normativa de rango superior. Aun así, la petición ha sido rechazada por el equipo de gobierno, que ha mantenido la votación y ha aprobado la protección del monolito.
Durante su intervención, la concejala de MÉS per Palma Kika Coll ha cargado contra la decisión y ha denunciado que supone proteger "un monumento fascista" que rinde homenaje al crucero Baleares, vinculado a la matanza de la Desbandá de Málaga, una posición también compartida por la líder de Podemos en Palma, Lucía Muñoz. Durante la intervención, ha afirmado que cada piedra del monumento "habla de una dictadura que sembró terror". "La Feixina caerá", ha concluido.
El PP y Vox han argumentado que en el año 2010, con Aina Calvo (PSOE) como alcaldesa, el Ayuntamiento eliminó elementos franquistas y de esta manera se adaptó a la normativa vigente. Fulgencio Coll (Vox) ha lamentado que la oposición continúe viviendo en el guerracivilismo y Oscar Fidalgo (PP) ha recordado la resolución del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares (TSJIB) que declaró la no procedencia de la retirada del monumento. "Los tribunales ya han hablado y cuando los tribunales hablan, la política responsable y seria escucha y cumple", ha dicho.
Catálogo estatal
Sin embargo, con la inclusión del monumento en el catálogo estatal se reabre un capítulo que parecía que se cerraría este jueves. El informe de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, al que ha tenido acceso este diario, establece que el monumento a las víctimas del crucero Baleares "es un monumento construido en plena dictadura franquista" y debe entenderse como parte y ejemplo del culto "a los caídos desarrollado por el régimen franquista"; un culto que constituyó una de "las políticas simbólicas más importantes y persistentes de la dictadura", que estuvo destinada a recordar, de "manera excluyente y sin ninguna intención de reconciliación ni de mención a los muertos del bando republicano".El informe señala que simultáneamente, y a pesar de que en 2010 le fueron retirados los símbolos y las inscripciones franquistas, la forma del monumento responde en sí misma al estilo propio conmemorativo de las construcciones dictatoriales dirigidas a recordar a los caídos. De esta manera dice que "la estética del monumento no es separable", pues, de lo que fueron "los valores del régimen que lo construyó": "jerarquía, monumentalidad, virilidad expresada a través del verticalismo, sencillez entendida como expresión de la gravedad, afán de dominación y control del espacio público, religiosidad, etc."."En definitiva, el monumento a las víctimas del crucero Baleares constituye una construcción ideada y erigida para conmemorar de manera excluyente a los combatientes muertos del bando revoltado, formando parte del culto a los caídos por Dios y por España dentro de lo que fueron las estrategias simbólicas legitimadoras de la dictadura", resume.La resolución dispone su retirada pública y establece que su depósito y custodia se realizará en una dependencia pública, determinada por la administración titular o competente sobre el bien, sin que ello implique en ningún caso su exposición pública. Además, avisa que el incumplimiento de la retirada supondrá la puesta en marcha del procedimiento incluido en el artículo 37 de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de memoria democrática.Nuevo proceso judicial
Fuentes de Memòria de Mallorca han señalado que el monòlito es el primer símbolo franquista incluido en el censo estatal y que esta catalogación abre, además, la posibilidad de iniciar un nuevo proceso judicial para avanzar en su retirada definitiva. "Este hecho supone un paso adelante muy importante después de años de reivindicación por parte de nuestra entidad, que ha reclamado reiteradamente la retirada de este monumento del espacio público que ocupa actualmente", ha señalado la entidad.
Armengol celebra la decisión: "Es de justicia"
La presidenta del Congreso de los Diputados y expresidenta del Gobierno balear, Francina Armengol, ha destacado como "un paso importante" la inclusión del monolito de la Feixina en el Catálogo de Símbolos y Elementos Contrarios a la Memoria Democrática y ha considerado que "es de justicia" que se tenga que retirar.
En un mensaje a la red social X, la también secretaria general del PSIB-PSOE ha considerado que la inclusión del monolito en este catálogo supone "un paso importante en la defensa de la memoria democrática". "Es de justicia que se tenga que retirar. No se trata de borrar la historia, sino de dignificarla, de reconocer a las víctimas y de construir un espacio público coherente con los valores democráticos", ha apuntado.
"Es un elemento arquitectónico racionalista"
Por su parte, ARCA, entidad dedicada a la protección del patrimonio, ha advertido que el monumento de la Feixina es un elemento arquitectónico racionalista creado por un arquitecto ilustre de Palma, Francisco Roca Simó y reconocido internacionalmente. También ha recordado que fue adaptado a la ley de memoria durante el gobierno de Aina Calvo en Palma por unanimidad de los grupos políticos. "Resulta incomprensible la falta de voluntad de consenso y la voluntad de destrucción de patrimonio de determinados partidos", han señalado. Según argumentan, la Feixina no es un monumento fascista: "Es un hito dentro de la Ciudad que clama contra las guerras y las dictaduras, eso es lo que dice el hierro acuñado que la rodea".
ARCA ha remarcado que continuará trabajando a favor del patrimonio y siempre a favor de la ley de memoria histórica. El problema, para la entidad, "es cuando las interpretaciones se hacen de manera intransigente y falseando la realidad como hace ahora la Secretaría de Estado".