Ping-pong IA
Una noticia me entera de que han inventado la máquina de jugar al ping-pong. Los jugadores de tenis de mesa ya disponían de una especie de robot que les servía para entrenar y que colocaba las pelotas con fuerza y precisión, pero el artilugio de ahora es toda una otra cosa. La máquina puede jugar un partido seguido; dispone de una gran plataforma detrás de la mesa y un brazo móvil con una pala, y todo un conjunto de cámaras que filman el juego y al rival y, gracias a la IA, pueden saber dónde irá la pelota y responder con máxima contundencia y malicia. Ahora mismo, la máquina juega a un gran nivel, y la quieren hacer competir contra los grandes jugadores del planeta para ver si los gana. La cosa es que, como es perfectamente verosímil, todo este lío de brazos, cámaras (nuevo), IA a raudales y una paleta podría llegar a vencer al campeón Wang Chuqin o a alguno de los hermanos Lebrun (los únicos franceses que han llegado a la élite global del juego), pero una vez se consiguiera esta hazaña: ¿qué cambiaría? ¿Dejaríamos de jugar a tenis de mesa? ¿Dejaría de haber competiciones, olimpiadas, clubes y aficionados, escuelas y maestros de este deporte? Es muy probable que no, como nos dice el sentido común. Si la IA y la tecnología asociada pueden hacer algo que nosotros ya sabemos hacer, ¿también hacerlo? No dudo que una herramienta así pueda servir para entrenar –no se cansa, puede ayudar a trabajar los puntos débiles–, pero, \u00bpsirve para aprender? ¿Qué nos puede enseñar la máquina sobre el juego y cómo jugarlo que no nos pueda enseñar un jugador de nivel? Nada. ¿No vemos que la máquina se mueve y decide qué hacer en el juego gracias a una serie de procesos que no tienen nada que ver con la mente, la percepción y el cuerpo humanos? Es evidente que sí. ¿Por qué, pues, cuando la IA no juega a ping-pong, pero, nos puede llegar a parecer ejemplar? ¿Qué tiene que ver el funcionamiento de la IA con la mente humana y la manera que tenemos de aprender y mejorar en nuestras vidas? ¿Por qué podemos llegar a considerar que una IA nos puede ayudar a mejorar, por ejemplo, a escribir mejor, cuando lo que hace la IA para crear texto no tiene nada que ver con lo que hacen los escritores a la hora de dar forma a una página? Estamos dando a la IA un poder ejemplar que en ningún caso puede llegar a tener, porque la manera que tiene la IA de solucionar los problemas no tiene nada que ver con la manera en que los humanos pensamos y tomamos decisiones. Que la tecnología pueda llegar a ser extraordinaria es indudable, pero la vieja tecnología del cerebro humano funciona, desde hace millones de años, de la misma manera, y nos cuesta tanto como hace milenios aprender cosas nuevas, incorporar nuevas habilidades o llegar a alguna forma de excelencia intelectual. La IA no nos hace listos si no sabemos pensar por nosotros mismos y evaluar lo que de verdad necesitamos. Igual que ya tenemos una máquina que nos lava la ropa, parece que querríamos una máquina que nos ahorre de pensar o de aprender, o de hacer las cosas por nosotros mismos, como si hubiéramos vendido a un conglomerado de empresas la posibilidad de hacer una cosa que nosotros sabíamos hacer perfectamente, pero que ahora harán ellos, porque nos da pereza.