Hablemos claro, el Día mundial de la salud mental

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Plataforma de psicòlegs clínics del Servei balear de Salut
09/10/2026 - 19:52 h

Desde hace una serie de años, la psicología es reconocida socialmente como una profesión sanitaria más, además de un recurso para el cuidado y mejora de la salud mental de las personas, las familias, las organizaciones y también a escala comunitaria. En esta línea, que la política se haga eco de la importancia de la salud mental, y que de manera unitaria firmaran en el año 2023 el Pacto balear por el bienestar emocional y la salud mental, es todo un éxito. Igual que la creación en esta legislatura de la Dirección General de Salud Mental.

A pesar de los avances en materia de reconocimiento social de la importancia de la salud mental y el bienestar emocional, la aplicación concreta de estas políticas públicas de salud mental presenta carencias. Como profesionales, exigentes, no podemos dejarlas pasar sin plantear propuestas constructivas de mejora.

La Plataforma de psicólogos clínicos del Servicio balear de Salud –firmantes de este artículo– se constituyó en el año 2017 con la finalidad, entre otras, de fiscalizar la actividad de la administración pública competente en materia de salud y, en concreto, de la prestación de servicios sanitarios de psicología clínica. Desde entonces hemos trabajado codo con codo con la Administración y hemos logrado retos importantes, como consolidar un sistema de oposiciones estables de psicología clínica, aumentar las plazas de residencia de psicología clínica, crear la comisión autonómica de psicología clínica, así como una mayor implicación directa de psicólogos clínicos en ámbitos de responsabilidad.

Como plataforma, cuando nos referimos al hecho de hablar respecto a la salud mental lo hacemos desde la percepción de la tendencia a la simplificación en la manera de atender y gestionar la red pública de salud mental en los últimos años con propuestas e iniciativas.

- Todo el mundo entiende que la psiquiatría y la terapia farmacológica, por sí solas, no curan las enfermedades mentales.

- Todo el mundo entiende que hacer psicoterapia con personas con trastornos mentales graves con una frecuencia mensual o bimensual y en franjas de media hora no es eficaz.

- Todo el mundo entiende que trabajar codo con codo como clínicos, en la Atención Primaria y en las unidades de Salud Mental, con una cartera de servicios del año 2007, implica estar desfasados.

- Todo el mundo entiende que contratar a un psicólogo en cada centro de salud sin coordinar, clarificar y definir funciones, superponiendo funciones de otras categorías profesionales, está abocado a agravar las dificultades en la coordinación de la red de salud mental pública.

- Todo el mundo entiende que una parte importante de las consultas en salud mental no son propiamente problemas de salud mental, sino más bien problemas derivados de la precariedad económica, de la falta de vivienda, problemas derivados de las violencias (de género, laboral…), de dificultades de convivencia. En este sentido, pueden resultar problemas económicos, sociales, etc. que precisan hogares, sueldos adecuados, educación afectivosexual en todos los ciclos educativos y más esfuerzos para lograr una igualdad real y efectiva. Para atender este malestar, que se agrava si no se atiende, los recursos autonómicos, insulares y locales precisan mucho más personal; precisamos más coordinación, etc.

- Todo el mundo entiende que poner en marcha un nuevo modelo asistencial de salud mental que no dispone de un estudio serio que justifique su necesidad, el presupuesto y el plan de implementación ni tampoco se haya acordado con los profesionales del ámbito ya nace con importantes carencias.

Es por todo ello que la Plataforma de psicólogos clínicos del Servicio balear de Salud, en estos días en que conmemoramos el Día mundial de la salud mental con diferentes actos en todas las islas, persistimos en reclamar al Servicio de Salud de las Islas Baleares:

- Establecer un diálogo fluido y constructivo que permita no lidiar judicialmente lo que los órganos y canales constituidos no llegamos a afrontar con diligencia.

- Realizar propuestas de cambio de modelo y crear nuevas categorías profesionales basadas en evidencias.

- Ampliar la mirada respecto a los actores que actuamos en la red de salud mental (IB-Salut, DGSM, consejos insulares, ayuntamientos, el tercer sector y la iniciativa privada), evaluar programas, procesos, duplicidades, carencias, urgencias. Todo, con una dotación suficiente de psicólogos clínicos en el IB-Salut y de profesionales de otros ámbitos que también trabajan con el sufrimiento y las patologías mentales severas.

- Avanzar en la implementación de un modelo de atención escalonada en el que la psicología clínica en la Atención Primaria se convierta en una garantía de gestión y de eficacia, como demuestran iniciativas internacionales como el libro blanco de la EFPA.

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