La presidenta del Gobierno, Marga Prohens, en los Premios Ramon Llull 2025 celebrado en La Llotja de Palma.
16/02/2026
Jefe de redacción
2 min

PalmaEl PP balear que más me gusta es el desacomplejado, el fiel a sí mismo. El más divertido fue el de la época de Matas, cuando las calles olían a Álvarez Gómez y vivíamos veranos que sonaban a canciones de Julio Iglesias. Ahora, con Vox ejerciendo arrogancia insolente, el PP de Prohens se pone incluso woke a ratos. Se desdibuja. Pero cuando llegan las medallas de oro de la Comunitat, se hincha el pecho y nunca me defrauda. Tras ensayar genuflexiones con la reina Sofía y premiar el año pasado una de las suyas, este año la concede a Jaume Anglada. Éste es el PP que yo espero: el de los golpes de efecto, el que muere por un relato emotivo, lo que sería capaz de recibir al premiado formando corazones con las manos tras un sentido aplauso. Siempre coherente. Siempre rosa.

Voy a charlar un rato con ChatGPT. Le explico quién había ganado las medallas esta legislatura y le pide una predicción para el 2027, antes de la revalidación electoral. Como si fuera una quiniela del Nobel de Literatura. No me consta que Murakami haya pasado por Baleares, así que la deja pensar y me devuelve un listado alucinógeno. Rico frente al ordenador con nombres como el de un CEO de un puerto, una empresaria turística y un expolítico. Maravilloso.

No conforme, quiero un ranking motivado, el listado ordenado por probabilidad de ser reconocido. Y aquí me rindo definitivamente: su apuesta, su número 1 es Marga Prohens. 'Querida, ¿por qué crees que la presidenta del Gobierno debería ganarla?'. "Porque refuerza una narrativa política coherente, encaja con estos premios institucionales y proyecta continuidad". Si la inteligencia artificial no existiera, debería inventarse.

Matas estaría orgulloso (y envidioso) de cómo el PP insufla valor de revista del corazón en su medalla, aunque chirría con el listado de los premiados con Ramon Llull. Se asegura la reaparición de su cantautor de cabecera –su Maria del Mar Bonet–, recuperado tras el accidente de tráfico, para recibir el abrazo del gótico de la Lonja, del partido en pleno. Pura purpurina.

Las medallas de la Comunitat son políticas porque las concede el Gobierno de turno sin un jurado de expertos independientes. Y los Ramon Llull están sujetos a las servidumbres de las cuotas. Si lo hacemos todo a dedo, están bien las medallas. Obviamos la respuesta de la IA sobre los motivos y méritos de la concesión de este año. ¡Qué buen rato he pasado con ella. Reina. No emérita.

stats