Literatura

Una ucronía en la que los republicanos ganan la Guerra Civil firmada por Jaume Oliver, premio Ciutat de Palma de novela

Es la segunda novela del periodista, que debutó en 2019 con 'Crónica desordenada de Ciudad Antigua' (Pagès Editors)

20/01/2026

Palma"He querido imaginarme la Mallorca donde el capitán Bayo desembarcó y lo consiguió", sentencia el periodista Jaume Oliver Ripoll (Palma, 1975), a modo de resumen de la novelaUn día asaltaremos la ciudad con caballos de hierro, premio Ciutat de Palma Llorenç Villalonga de novela 2025, dotado con 26.000 euros. "Estoy muy contento porque es uno de los premios más reputados que quedan ahora mismo", dice Oliver. "Tengo que reconocer que creo que es lo que más ilusión podía hacerme. Es un premio que ha sabido mantener su independencia, y para mí esto es muy importante", reflexiona el también historiador. Sin embargo, no se esconde: además de ilusionante, la concesión del galardón le resultó también sorprendente. "Más que nada porque éste no es el estilo de novela que se suele premiar en este certamen, porque flirtea descaradamente con la ciencia ficción, pero por eso también estoy contento, para que se premie una obra así", expone.

El punto de partida de todo ello, según explica Oliver, es un mapa que tiene colgado en su casa, una reproducción de la reforma urbanística de Palma planteada por el arquitecto Gabriel Bennàssar en 1917. "Había, por ejemplo, una inmensa zona verde junto al castillo de Bellver que era más grande que el barrio antiguo de Ciutat novela. "Me entretenía pasando el dedo por ese mapa que me regalaron, imaginando aquella Ciudad que no pudo ser por culpa de la llegada de la Guerra Civil". Así, en esa ciudad imaginada por Bennàssar y nunca construida, Oliver encontró la semilla para una novela que ha desarrollado durante más de cuatro años, centrada en las conversaciones entre una mujer, Roma Vidal Silverstone, y un hombre de nombre Bradley que asegura haber vivido, entre 1941 y 1946, las consecuencias. Con diversidad de formatos y estilos, también con muchas referencias periodísticas, literarias y cinematográficas, que van desde Philip K. Dick aEl silencio de los corderos,Oliver ha dado forma a un rompecabezas que el lector se ve obligado a reconstruir.

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Un grito de alerta

"Al final es un libro sobre la memoria, sobre la importancia de la memoria histórica, que charla también de resistencia y revolución", explica Oliver. De hecho, el autor, que debutó en el 2019 conCrónica desordenada de Ciudad Antigua, asegura que durante un tiempo el título provisional del libro fueCómo ganar una guerra perdida, si bien finalmente lo ha utilizado para batir el capítulo en el que se explica el viaje en el tiempo hacia esta realidad alternativa. Pedido sobre el auge actual de la extrema derecha, Oliver asegura que la novela sirve también de grito de alerta. "Al fin y al cabo, la literatura también debe servir para ello, para alertarnos de los peligros que tenemos ahora mismo. Vivimos en un momento de retroceso democrático que yo no había vivido antes. Nací 17 días antes de que falleciese Franco, así que hasta ahora puedo decir que he vivido siempre en esto demp, desde el Parlamento, nunca me imaginaba" resume.

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Y si bien Oliver, que ejerce de redactor de RTVE Baleares desde hace más de dos décadas, asegura haberse oído "escritor antes que periodista", aprovecha el premio para reivindicar el oficio periodístico y la televisión como espacios donde ha podido cultivar y entrenar su faceta literaria. "Mi catalán literario se ha construido decididamente en televisión. Desde hace treinta años escribo cada día, así que me he impregnado tanto de los temas como de las maneras de contar de este medio, algo que también se puede percibir en la novela", comparte.

Sobre el hecho de que la novela que ganó el mismo premio hace apenas un año, titulada inicialmenteLas estrellas no hablany firmada por Joan Moragues Roca, no haya sido todavía publicada, tal y comoel autor denunció al ARA Baleares, Oliver opina que se trata de una "demostración del funcionamiento actual del sector editorial, especialmente en catalán". "Yo todavía no tengo ningún compromiso firmado con ninguna editorial, pero sí sé que es complicadísimo hacer llegar tus manuscritos y que se lean, y es muy frustrante", comparte.