Ya no tengo alas, pero mi ángel todavía cree en mí

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Descubrí al poeta Ramon Guillem gracias a las canciones que había creado el cantautor Miquel Gil a partir de algunos de los textos más emblemáticos del autor de Catarroja. Desde entonces le fui leyendo con avidez e incluso tuve la suerte de conocerle, y digo "suerte" porque era un ejemplar excelso de ser humano. Nuestro primer encuentro en persona fue, precisamente, en Llucmajor durante la celebración de unos premios Cavall Verd de la AELC organizados por Miquel Bezares y dedicados a Maria Antònia Salvà. Entre risas le hablé de la antología de poesía joven que estábamos preparando entonces, Piedra hoguera, y el rostro se le descompuso en uno de los blancos más pálidos que he visto nunca antes de decirme que aquél era el título que él había pensado para el poemario que estaba escribiendo. Tuvo que cambiarlo, pero hacia mejor, ya que su libro se acabó diciendo Abismo y pájaro, como homenaje al compositor Olivier Messiaen y al famosísimo movimiento "Abîme des oiseaux" del Cuarteto pour el fin lleva tiempo.

Entre este encuentro iniciático con ave musical al fondo hasta su trágica muerte demasiado prematura hubo incontables diálogos e intercambios y apasionamientos desde Manresa hasta Sitges. Ramon Guillem fue, siempre, un hombre divertidísimo, un lector fino como pocos, un encomendador de pasiones literarias, un rapsoda sensacional, un excelente prosista y uno de los mejores poetas de su generación. Después de que faltara, han visto la luz Carne de olvido en Bromera y Alas en Edicions del Buc: dos portentosas obras póstumas, dos despedidas, dos testamentos, dos puñetazos con forma de libro que golpean por su clarividencia, por su concentrada capacidad de generar epifanías verbales y vitales idénticas a las revelaciones que se consiguen en su instantes definitivos en los que unas definiciones en las que se consiguen.

En un epílogo extraordinario, Jaume Pont analiza la grandeza de estos versos terminales y del viaje que proponen desde la indagación de la oscuridad hasta la extrema experiencia de luz y claridad. 'Ales' es un libro excepcional cargado de imágenes demoledoras y fulgores metafísicos, y en la emotiva nota a la edición que proporciona Mercè Claramunt nos acercamos a los procedimientos vitenses y textuales de un auténtico maestro de nuestras letras, una persona sencilla pero erudita, un demiurgo de los engranajes del em. De la mano de Hölderlin o Rilke, Guillermo hace un viaje a las raíces para despedirse y acaba configurando algunos de los poemas elegíacos más poderosos de la historia de la literatura: poemas prodigiosos como 'Casa' y 'Temps' sacuden y estremecen. Porque, como bien sentencia Ramon Guillem por concluir su volumen colmo, pese al corte afilado de la navaja, la vida siempre se renueva.

'Ales'. Ediciones del Buque. 68 páginas. 15 euros.
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