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Los 10 nombres más divertidos del mundo de la automoción: del Nissan Pixo al Opel Manta

Hacemos un breve repaso a los nombres menos afortunados y más sorprendentes del mundo del automóvil

Los peores nombres de coches
05/06/2026
5 min

El nombre comercial de un coche nuevo es uno de los elementos que con más cuidado cuida, analiza, proyecta y evalúa un fabricante automovilístico. No es sencillo encontrar una palabra fácil de recordar, con una sonoridad atractiva y que sea posible pronunciar en la mayor parte de lenguas del mundo, y aún menos hacer que esta palabra quede asociada al imaginario colectivo de los compradores. Con todo, durante los últimos años diversos fabricantes han bautizado algunos de sus modelos con nombres como mínimo curiosos y divertidos que seguro os harán dibujar una sonrisa.

Nissan Moco

El Moco fue un microcoche o kei car que Nissan fabricó en exclusiva para el mercado japonés, por lo que no tuvieron en cuenta la referencia que esta palabra tenía en las lenguas latinas. Para colmo, presentaron el coche pintado de color verde en el Salón de Tokio de 2005, cosa que aún hizo más surrealista la presentación.

Nissan Moco.

Nissan Pixo

Los dirigentes de Nissan seguramente ignoraban el significado de la palabra pixo en catalán o en gallego y portugués (puede hacer referencia al pene). El Pixo era un coche urbano asequible que sí llegó al mercado europeo en el año 2010, pero que pasó por él con más pena que gloria. Y es que, a pesar de llamarse Pixo, este urbano nunca llegó a marcar territorio.

Nissan Pixo.

Mazda Laputa

En 1999 Mazda veía venir la moda de los SUV o todocaminos en todo el mundo. Lo que sorprendentemente no calcularon bien es el nombre comercial con el que bautizaron su coche y el significado que tendría en lengua castellana –y en catalán–, una de las más habladas del mundo. El Laputa no llegó a venderse en España, pero sí en América, donde fue objeto constante de bromas de todo tipo. El coche no triunfó y el nombre fue cerrado en el cajón de los grandes fracasos de Mazda.

Mazda Laputa.

Toyota Isis

Cuando Toyota decidió el nombre de su monovolumen compacto –que vende en Japón y en el mercado asiático– a inicios del siglo XXI poco se podía imaginar que sus siglas serían aprovechadas para nombrar a un grupo terrorista (el Estado Islámico o Daesh) en inglés. El Isis estuvo en producción hasta 2017, sin tener continuidad en el mercado,ya que nunca llegó a ser un gran estallido comercial en cifras de ventas.

Toyota Isis.

Mitsubishi M a p e r o

Seguramente uno de los casos más conocidos de la historia. La marca de los tres diamantes escogió esta palabra en referencia a un felino silvestre de América del Sur, pero por motivos obvios lo rebautizaron con el nombre de Montero en el mercado español y latinoamericano. Curiosamente, los amantes de este auténtico todoterreno de la vieja escuela (sobre todo hombres) prefieren la palabra Pajero, no sabemos si por afición al onanismo.

Mitsubishi Pajero.

Opel Cascada

En 2012 Opel presentó una versión descapotable del Insignia, en formato cupé y deportivo, y que bautizó con el nombre de Cascada. En el mercado español e hispanohablante decidieron cambiar el nombre comercial por Cabrio, en referencia al hecho de ser un coche descapotable.

Buick (Opel) Cascada.

Opel Manta

El Opel Manta fue un cupé de los años 70 que estuvo en producción durante tres generaciones y que se vendió relativamente bien en nuestro mercado, si bien la palabra manta hace referencia a un elemento textil o también a una persona poco trabajadora. Curiosamente, en Alemania se desarrollaron toda una serie de chistes alrededor de los conductores del Opel Manta (Mantafahrer), que respondían a un estereotipo de chico joven de extrarradio, con pocos recursos económicos y escasa cultura. Un manta de los estudios, vamos.

Opel Manta.

Tata Zica

Ya es mala suerte que el lanzamiento comercial de un nuevo coche coincida con la expansión de una enfermedad tropical en Brasil en el año 2014. Como mínimo los dirigentes de Tata fueron rápidos y cambiaron el nombre del modelo por el de Tiago, que todavía luce actualmente, para evitar convertirse en un fenómeno viral(¡y evitar el estallido de una pandemia!).

Tata rebautizó al Zica con el nombre de Tiago.

Hyundai Kona

Ya hace unos años que Hyundai comercializa el Kona, un SUV urbano del segmento B que se ha convertido en un éxito de ventas en todo el mundo, menos en Portugal y Brasil, donde se llama Kauai. El motivo es fácil: la palabra kona hace referencia al órgano sexual femenino en portugués y brasileño. Pero lo que no saben en Hyundai es que los compradores gallegos hablan la misma lengua y la palabra kona tiene el mismo significado, si bien sorprendentemente el coche se ha vendido bastante bien en toda Galicia,lo que habla muy favorablemente del sentido del humor de la gente de aquella tierra. ¿Creéis que los catalanes nos compraríamos un Hyundai Xona?

Hyundai Kona.

Rimac Nevera

Ha sido el último coche en sumarse a esta lista, y vale la pena decir que, a pesar de ser un nombre que en croata hace referencia a un tipo de tormenta eléctrica y ser un modelo de altas prestaciones en formato eléctrico, quizás no es el más acertado desde un punto de vista comercial. De hecho, hay quien puede quedarse helado al saber que cada Nevera vale más de dos millones de euros.

Rimac Nevera.

'Pista adicional'

De entrada, cabe decir que en nuestro país tenemos un fabricante como Seat, que fabrica coches fantásticos y de gran calidad, pero que presenta un nombre desafortunado para los mercados angloparlantes, donde es difícil vender un coche con un nombre de marca que significa asiento. Quizás por eso los de Martorell han independizado su filial de alto rendimiento Cupra, que proviene de las palabras cup racing pero que también tiene una sonoridad similar al vocablo itálico capra, en referencia a las cabras.

El mundo del automóvil está lleno de casos similares, como el Nissan Lafesta o el Lancia Marica, o excepciones locales como el Seat Málaga, llamado Gredos en Grecia, ya que allí la palabra málaga también tiene reminiscencias onanistas. O el caso del Fiat Uno, llamado Regatta en Finlandia porque allí el vocablo uno es sinónimo de los vocablos idiota o imbécil. Algo similar ocurrió con el Subaru Brat, una camioneta de los años 80 del siglo pasado que no tuvo en cuenta que la palabra brat significa mocoso, llorón o mocete

Nissan Lafesta.

Incluso Ford tuvo un prototipo llamado Corrida, al que cambiaron el nombre cuando la dirección de la empresa averiguó a qué hacía referencia esta palabra en los países hispanohablantes, y que sustituyó a última hora por el vocablo fiesta, un modelo que se convirtió en una leyenda de la marca norteamericana en Europa.

Para acabar, algunos modelos fueron objeto de burla y bromas constantes, como el Polo GT y su pronunciación rápida en castellano, el Volkswagen Jetta, tuvo que cambiar de nombre en el mercado sudamericano, o el Lamborghini Reventón, que toma el nombre de un mito de la tauromaquia pero que estaremos de acuerdo en que quizás no es el nombre más adecuado para un coche deportivo capaz de circular a más de 340 km/h.

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