Las familias del CEIP Mitjà de Mar, hartas del Gobierno y el Ayuntamiento de Manacor: "La escuela no es segura para nuestros hijos"
Las familias denuncian que la reparación de la claraboya, pendiente desde las tormentas del pasado octubre, todavía no se ha ejecutado y alertan de los riesgos de las obras durante el curso
ManacorLa APIMA del CEIP Mitjà de Mar de Portocristo, en representación de las familias del centro, ha presentado una reclamación formal ante la Consejería de Educación por la demora en la reparación y sustitución de la claraboya del edificio, que quedó afectada por las tormentas de finales de octubre del año pasado y que ha provocado desde entonces diversos problemas de seguridad y ruido, tanto para el alumnado como para la comunidad educativa.
Según expone la asociación, la actuación debería haberse resuelto hace casi un año. Sin embargo, a las puertas del mes de octubre, la claraboya todavía no ha sido instalada. Consideran que el tiempo transcurrido es "absolutamente excesivo" y pone de manifiesto una falta de diligencia por parte del Gobierno y de empuje por parte municipal.
La preocupación, además, se ha intensificado ante la previsión de que las obras se ejecuten durante el periodo lectivo y tengan una duración aproximada de dos meses. Las familias entienden que la reparación es necesaria, pero cuestionan que se lleve a cabo coincidiendo con la actividad ordinaria del centro, con el alumnado y el personal docente y no docente dentro del edificio.
Riesgo para la accesibilidad
Uno de los principales motivos de preocupación es que, de acuerdo con la planificación comunicada a las familias, los trabajos podrían implicar el cierre de la única puerta que actualmente permite el acceso al centro a las personas con movilidad reducida.
Por ello, exigen que durante toda la ejecución de las obras "se garantice un acceso plenamente seguro y accesible, así como una alternativa adecuada en caso de que sea necesario cerrar la entrada actual".
Las familias también alertan de los posibles riesgos derivados de la presencia de operarios, materiales, maquinaria, movimientos de carga, ruidos y polvo mientras se desarrollan las clases. Así, la APIMA solicita a la Conselleria que las actuaciones de mayor riesgo o impacto se ejecuten fuera del horario escolar. También pide un calendario detallado y vinculante que incluya las fechas efectivas de inicio y finalización de las obras.
Las promesas incumplidas del Ayuntamiento
Las críticas también van dirigidas hacia el Ayuntamiento de Manacor, responsable del mantenimiento del edificio, que durante este tiempo ha esperado a que la Consellería iniciara los trabajos.
Explican que la claraboya no es el único elemento del CEIP Mitjà de Mar que necesita ser reparado. "Queremos manifestar formalmente nuestro profundo malestar y preocupación por el estado de mantenimiento y conservación en que se encuentra actualmente el centro educativo", critican en otra carta dirigida al consistorio manacorí.
"La escuela es un espacio en el que nuestros hijos e hijas pasan una parte muy importante de su día y, por tanto, consideramos que se debe mantener en unas condiciones adecuadas de seguridad, conservación, salubridad y dignidad", recuerdan. Al mismo tiempo, solicitan al consistorio que presente un plan detallado de ejecución de las "diferentes promesas incumplidas".
"Muchos de los compromisos adquiridos no se han materializado, o bien se han ejecutado de manera deficiente y mediante actuaciones que no ofrecen una solución real y duradera a los problemas existentes", señala la APIMA.
La asociación recuerda, por ejemplo, que antes de Semana Santa "se adquirieron los rollos de alambre necesarios para solucionar una de las deficiencias del centro y, a día de hoy, este alambre continúa sin instalarse".
Reforzar el andamio
Por su parte, la Consejería de Educación ha explicado que los últimos retrasos en la ejecución de los trabajos de la claraboya se han debido al hecho de que es necesario reforzar algunas partes del andamio.
Esta circunstancia "ha provocado un pequeño retraso en el inicio de las obras definitivas de sustitución", que calculan que estarán terminadas en dos meses y que tienen un presupuesto de 32.200 euros.