Curso 2026-2027: la escuela pública pierde 24 alumnos por cada uno de la concertada

Concentra el 96% del descenso de matriculados: pierde 2.248 alumnos, frente a los 94 de la privada-concertada

07/09/2026 - 13:54 h.

PalmaLas Baleares comenzarán el curso 2026-2027 con menos alumnos tanto en la escuela pública como en la concertada. La bajada, sin embargo, no se reparte de manera equilibrada. De los 2.342 estudiantes que perderá el sistema educativo respecto al curso pasado, 2.248 corresponden a la pública y solo 94, a la concertada. La fotografía que deja la matrícula es, por tanto, la de un descenso general del alumnado que afecta a las dos redes, pero con un impacto mucho más intenso sobre los centros públicos. En concreto, los centros públicos pasan de los 106.876 alumnos del curso 2025-2026 a los 104.628 de este curso, una reducción del 2,1%. La concertada, en cambio, pasa de 54.325 a 54.231 alumnos, solo un 0,2% menos. La tendencia sigue el rastro del inicio de dos cursos previos (2024-2025-2025-2026), cuando la pública perdió de manera acumulada más de un millar de alumnos y la concertada sumó 2.607.

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Los datos de este año significan que la pública concentra el 96% de la pérdida de alumnado registrada en el conjunto del sistema. O, dicho de otra manera, por cada alumno que deja la concertada, casi 24 dejan la pública. La bajada se produce, sin embargo, en un contexto en el que Educación no prevé reducir recursos. Al contrario. El consejero Antoni Vera ha anunciado que el curso comenzará con 19.003 plazas docentes, 224 más que el curso anterior, "una cifra sin precedentes": 198 incorporaciones a la pública y 26 a la concertada. La pública tendrá 14.375 plazas docentes, mientras que la concertada tendrá 4.628. En el conjunto de la legislatura, Vera asegura que la red pública ha incorporado 1.315 docentes más.

Personal de apoyo

Educación defiende que la reducción de la matrícula no implica necesariamente una reducción de las necesidades de los centros. La llegada de alumnado durante el curso, el aumento de las necesidades específicas de apoyo y la apuesta por reducir ratios explican, según Educación, que las plantillas continúen creciendo a pesar de la bajada global de estudiantes. Este curso habrá 39 especialistas más de apoyo, hasta llegar a los 171, y 16 orientadores nuevos, hasta los 467. También habrá 426 Auxiliares Técnicos Educativos (ATE).

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Además, Educación incorporará 11 psicólogos sanitarios para atender a los centros de Primaria, especialmente en el tercer ciclo. De estos, seis en Mallorca, tres en Ibiza y dos en Menorca. En Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional, el conseller ha situado en 79 el número de psicólogos que ya trabajan desde el curso 2025-2026. Esta política de refuerzo también se traslada a las ratios. Vera ha asegurado que este curso habrá 166 grupos con ratios reducidas y que solo 25 de los 4.798 grupos oficiales superan la ratio máxima legal. Estos grupos, ha explicado, disponen de recursos adicionales. Ahora bien, los centros insisten en que la gran cantidad de casuísticas y realidades que deben atender hacen que, aun no trabajando con cuotas máximas, les sea imposible poder trabajar en las condiciones óptimas.

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22 aulas modulares más

La pérdida de alumnado tampoco significa que el sistema deje de necesitar nuevos espacios. De hecho, el parque inmobiliario educativo es, en general, viejo. Educación comenzará el curso con 187 aulas modulares instaladas (22 más que el curso pasado): 149 en Mallorca, 7 en Menorca, 23 en Ibiza y 8 en Formentera. Vera ha justificado la presencia de estas aulas por las obras que hay en marcha en los centros y por la necesidad de dar respuesta al incremento de alumnado en determinados centros y zonas. También las hay que se utilizan para poder mantener servicios como los comedores mientras se llevan a cabo actuaciones en los edificios. Por todo ello, la paradoja es que la bajada global de matrícula convive con la necesidad de continuar ampliando físicamente determinados centros. Los datos agregados de las Baleares esconden realidades muy diferentes según el territorio y el centro: mientras algunos pierden alumnos, otros continúan necesitando espacios adicionales.

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Las aulas modulares forman parte de un escenario más amplio de inversión en infraestructuras. Vera ha cifrado en más de 114 millones de euros las grandes obras impulsadas por el Ibisec durante la legislatura. Actualmente hay más de 71 millones de euros en obras en ejecución y otros 68 millones correspondientes a actuaciones en fase de licitación. A esto se añaden 25 millones en convenios con ayuntamientos. El consejero ha admitido que las demandas son numerosas y que los recursos humanos para gestionarlas son limitados. “No tenemos recursos humanos para dar salida a todo”, ha señalado, defendiendo que la Administración está trabajando “a destajo”. Entre las actuaciones previstas también está el plan de climatización de los centros. Educación está terminando los proyectos de los primeros centros del plan piloto, que incluyen aislamiento exterior y renovación de carpinterías antes de poder instalar sistemas de aerotermia. "No se trata de poner aire acondicionado", ha dicho Vera. La Fundación Universidad Empresa de la UIB estudia ahora 20 centros más con el objetivo de tener el estudio terminado en noviembre y poder licitar las actuaciones.

Necesidades en aumento

La fotografía del curso 2026-2027 es más compleja que la simple cifra global de alumnos y de recursos. El sistema educativo balear pierde 2.342 estudiantes, pero el descenso recae de manera muy desigual sobre las dos redes: la pública pierde 2.248 alumnos y la concertada, 94. Al mismo tiempo, Educación incrementa las plantillas, refuerza los equipos de atención a la diversidad, reduce ratios y mantiene una fuerte inversión en infraestructuras. Y todavía tendrá que hacer frente a la llegada de alumnado durante el curso: el 2025-2026 se registraron 3.801 nuevas matrículas una vez iniciadas las clases, un fenómeno que el mismo Vera ha admitido que pone “en tensión” el sistema y que "va a más".