Melià abandona los 15 hoteles de Cuba tras las amenazas de Trump

La cadena mallorquina pone fin a la gestión y comercialización de los establecimientos en medio de la crisis turística cubana y la presión de los Estados Unidos sobre las empresas extranjeras presentes en la isla

Imagen del hotel Melia Internacional Varadero.
ARA Balears
03/06/2026
3 min

PalmaLa cadena hotelera mallorquina Melià Hotels International ha decidido poner fin de manera inmediata a los servicios de gestión, comercialización y cesión de marca de 15 hoteles en Cuba. La decisión llega en un contexto marcado por la presión de los Estados Unidos sobre las empresas extranjeras con actividad en la isla y después de que la administración de Donald Trump fijase el 5 de junio como fecha límite para adoptar medidas contra compañías vinculadas a negocios con el conglomerado militar cubano Gaeasa.

Según ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la decisión se ejecutará a través de su filial portuguesa Ilha Bela y responde a una “combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas” a su capacidad de actuación. Melià ya había notificado esta decisión a los propietarios de los establecimientos el 26 de mayo y este miércoles la ha confirmado oficialmente.

Los hoteles afectados son el Gran Hotel Bristol Habana Vieja, Innside Catedral Habana, Melià Buena Vista, Melià Cayo Santa María, Melià Jardines del Rey, Melià Las Dunas, Melià Península Varadero, Paradisus Los Cayos, Paradisus Princesa del Mar, Paradisus Río de Oro, Paradisus Varadero, Sol Caribe Beach, Sol Cayo Santa María, Sol Río de Luna y Mares y Sol Varadero Beach.

La cadena ha remarcado que el impacto económico de la medida será limitado, ya que la mayoría de estos establecimientos se encontraban actualmente cerrados o con una actividad muy reducida debido a la crisis energética que afecta a Cuba y a la caída sostenida de la demanda turística. Aun así, la compañía ha activado planes específicos para llevar a cabo una desvinculación ordenada de los hoteles y protocolos de información dirigidos a clientes y proveedores.

La retirada de Melià se enmarca en un contexto especialmente delicado para el sector turístico cubano. En la presentación de los resultados del primer trimestre, la compañía ya advertía que la intervención de los Estados Unidos en la región había dificultado el acceso al combustible, una situación que ha afectado gravemente la actividad turística. La falta de combustible para la aviación también ha provocado la cancelación de numerosas conexiones internacionales, incluidas algunas procedentes de Canadá, principal mercado emisor de turistas hacia Cuba.

Esta situación ha obligado a Melià a cerrar progresivamente establecimientos durante los últimos meses. A finales del primer trimestre de 2026 solo mantenía operativa aproximadamente la mitad de la capacidad hotelera en el país.

La retirada de la compañía mallorquina coincide con el peor momento del turismo cubano en décadas. Entre enero y abril de este año, la llegada de visitantes internacionales se ha desplomado un 55,8%, hasta los 328.608 turistas. Solo durante el mes de abril llegaron a la isla 30.551 viajeros.

Meliá no es la única hotelera que ha optado por abandonar el mercado cubano. En los últimos meses también han anunciado la salida otros grandes grupos internacionales. Iberostar ha dejado de operar 12 hoteles después de desvincularse de Gaviota, mientras que Minor Hotels abandonó la gestión de los dos establecimientos NH que explotaba en La Habana. Royalton Hotels & Resorts, por su parte, también ha suspendido la gestión de 62 hoteles en la isla alegando la reducción de vuelos, las dificultades operativas y el deterioro de las condiciones de funcionamiento de los establecimientos.

La decisión de Meliá supone un nuevo revés para el sector turístico cubano, que afronta una combinación de crisis energética, caída de la demanda y creciente presión geopolítica.

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