Industria

La industria se va por abajo y sólo algunos héroes aguantan

El sector considera que falta liderazgo público y que se permite un oligopolio de navieras que hace imposible la exportación. El Govern admite la situación crítica y ya prepara el plan de acción para los próximos 4 años

15/03/2026

PalmaHasta los años 70, uno de cada tres trabajadores de Baleares se dedicaba a la industria. Las Islas fabricaban buena parte de lo que utilizaban e, incluso, exportaban a la Península y al extranjero. Hoy, las cifras son otras y constatan cómo este sector, considerado estratégico e imprescindible para la creación de empleo de calidad, es prácticamente anecdótico en el conjunto de la economía y sigue perdiendo presencia. El monocultivo turístico se ha impuesto de tal forma que, en el mejor de los casos, la industria representa el 5% de la actividad económica. Según datos del Govern, que utiliza parámetros menos restrictivos, hay unas 6.000 empresas. Según la base de datos de la Fundación Impulsa, la cifra no llega a las 700.

El anunciado cierre de Agama vuelve a poner sobre la mesa los problemas de las empresas que no se dedican directamente al turismo, sino que luchan por sobrevivir elaborando productos, o bien procedentes del sector agrícola o bien que apuesten por la tecnología.

El empresario Biel Huguet considera importante "no hacer un análisis precipitado ni simplista del caso Agama". "En Campos, todo el mundo culpabiliza a Damm. Tenemos que ser más autocríticos y rigurosos. Ya habían cerrado Blai, Piris e infinidad de granjas. El campo y el sector industrial tienen muchas dificultades, pero es evidente que como sociedad no apostamos ni por el sector primario ni por la industria, y de eso Damm no tiene la culpa", explica.

La pregunta que se hacen muchos ciudadanos es cómo puede que, con más de un millón de habitantes y con 18 millones de visitantes, productos locales como la misma leche e industrias de proximidad que van desde la alimentación gourmet hasta soluciones tecnológicas no acaben de ser viables y el goteo de cierres no se "Hay tres problemas principales que no conseguimos superar: hace falta innovación, hace falta suelo industrial y no podemos exportar porque tres navieras tienen un oligopolio y los precios son inasumibles", explica el industrial y director gerente de Poraxa, Toni Garí.

Cargando
No hay anuncios

El CEO de la empresa tecnológica mallorquina Robot, Bernat Bonnín, añade otro elemento al planteamiento de Garí: "El gravísimo problema de la vivienda, ya que, a los costes de insularidad debemos añadir que, si no damos alojamiento a un ingeniero, directamente no es motivo de org. Pero nuestro sector, precisamente, necesita perfil. agravio competitivo con la situación actual en las Islas", explica.

Desilusión generalizada

Para completar el diagnóstico, el emprendedor y director general de Huguet, Biel Huguet, considera imprescindible hablar de "la desilusión social, especialmente de los jóvenes, en cuanto al compromiso y los proyectos". “Tenemos una generación extraordinariamente formada que no conseguimos retener. Es una cuestión compleja y profunda, que en un lugar como Baleares se agrava, porque los jóvenes buscan motivaciones fuera. Aquí nos cuesta. implicación". Todo ello, según Huguet, "se suma a los elevados costes de producción que tenemos en las Islas, contra los que no es fácil luchar".

Cargando
No hay anuncios

El Gobierno no elude ni ignora la preocupación social con respecto a la industria. El director general de la materia, Alfonso Gómez, es consciente de que "el caso de Agama es un nuevo golpe". "Nos debe servir para afinar aún más las políticas y compromisos públicos y privados si realmente queremos conservar actividad industrial en las Islas", admite. Gómez coincide con el diagnóstico de los empresarios sobre los problemas de la industria, pero matiza la cuestión en lo que se refiere a la falta de suelo industrial. "Es cierto que tenemos que encontrar fórmulas para que los ayuntamientos aumenten su suelo industrial, pero también debemos revisar las actividades que hay en los polígonos, porque una parte importante no son industriales. Hemos frisado en vaciar las ciudades de según qué actividades y un rocódromo y un espacio lúdico no son industria. para las industrias de verdad", dice.

Los planes de industria

El Ejecutivo prepara actualmente el nuevo Plan de Industria, una vez agotado el de 2018-2025. En opinión de los empresarios, el último plan tenía un planteamiento tan adecuado como "ineficaz", según lamenta Toni Garí. "Los planes son muy bonitos, pero no sirven para nada, si no hay un liderazgo por parte del Govern. Ahora se hace otro, y nos pasará lo mismo. Tenemos que hacer autocrítica. El Gobierno representa a la sociedad: no solo falla la parte pública, también fallamos el resto", considera. En este sentido, el empresario cree que existe una gran falta de "conciencia social y política sobre la importancia de la industria y, sobre todo, de la innovación". "La industria ya no son chimeneas ni destrucción. Esto era hace 50 años, hoy nada tiene que ver. Es una actividad que genera empleo de calidad los 12 meses del año. Esto es exactamente lo que nos falta, e insistimos en incrementar el modelo de siempre: más turismo", concluye.

Cargando
No hay anuncios

En este sentido, Bernat Bonnín asegura que los empresarios industriales no están "en contra del turismo". "Hacemos trabajo por hoteles, robotizando y automatizando algunas operaciones. Lo que ocurre es que sí tenemos un problema de exceso de actividad turística respecto a la industria. Es aquí donde tenemos que trabajar. La innovación es la clave. Nosotros tenemos 74 empleados, 14 de los cuales se dedican exclusivamente a I+D. Es decir, no producimos lo, pero preparan lo que preparan. competir", asegura.

Bonnín considera que "las empresas tecnológicas e industriales deben añadir valor para poder competir". "Por precio siempre vendrá alguien y lo hará más barato que tú, porque nuestra posición geográfica tiene los costes que tiene. Durante la crisis financiera redujemos al personal, pero no a los trabajadores de innovación. Y recogimos sus frutos. No es fácil, hay que apostar decididamente y no pensar sólo que las ayudas públicas puedan salvarte", añade el empresario.

El director general de Industria comparte este planteamiento. "El sector público debe acompañar, debemos estar. Pero quien tiene que estirar el sector es el mismo sector. Eso sí, nos toca tomar decisiones para ayudar a las empresas a ser más competitivas ya mermar los efectos de la insularidad, por ejemplo", dice.

Cargando
No hay anuncios

En esta línea, Garí considera "imprescindible que alguien se tome en serio el hecho de los costes de transporte". "Las tres navieras se aprovechan de su situación de fuerza y ​​cobran muy caro el envío de un contenedor, cuando el 70% del espacio de los barcos se vuelve de vacío de las Islas hacia la Península. Esto nos impide poder exportar, y exportar es imprescindible cuando realizas las cuentas de tu actividad", dice. En el mismo sentido se expresa Biel Huguet: "Nosotros nos internacionalizamos picando muchísima piedra, algo que ha sido clave. Pero es imprescindible que las políticas públicas lo faciliten, como se hace en otras comunidades autónomas", subraya.

El Govern recuerda que ha impulsado "más de 13 millones de euros de inversión industrial en las Islas Baleares a través de la convocatoria de ayudas para la modernización de la industria" en los dos últimos ejercicios. Los sectores con más proyectos fueron la industria de la madera y el mueble (62 expedientes y más de 2,3 millones de euros de inversión), la industria alimentaria (más de 50 proyectos y más de 2 millones de euros) y el sector de reparaciones y servicios técnicos especializados (más de 60 expedientes y más de 1 millón de euros).

Cargando
No hay anuncios
MÁS lleva al Parlamento los costes de transporte

El grupo parlamentario de MÉS por Mallorca ha registrado una proposición no de ley en el Parlament para hacer frente a los "costes desmedidos del transporte marítimo, que penalizan a la industria balear". La propuesta reclama al gobierno de España y al Instituto de Comercio Exterior (ICEX) que apoyen a las empresas locales para reducir estos costes y facilitar la internacionalización, e insta a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a investigar el funcionamiento del mercado para asegurar que no haya prácticas anticompetitivas.

Asimismo, los ecosoberanistas piden un estudio pormenorizado sobre los costes logísticos y su impacto en la competitividad de los productos baleares, así como la modificación del Real Decreto-Ley 4/2019 para abordar las desigualdades derivadas de la insularidad más allá del aspecto puramente económico. MÁS también quiere garantizar que los puertos comerciales de las Islas dispongan de una oferta suficiente de transporte con llegada a primera hora del día en ambos sentidos, que incluyan servicios nocturnos que permitan a los productores expedir pedidos y que lleguen a los destinatarios el mismo día laborable.

El portavoz de MÉS por Mallorca, Lluís Apesteguia, asegura en el escrito registrado en el Parlament que sólo con medidas concretas que reduzcan costes y equilibren la logística será posible reforzar la competitividad y consolidar la industria como motor económico de las Islas, garantizando la igualdad de condiciones con las empresas del continente. La iniciativa llega en el contexto del cierre de la empresa Agama, que, según los ecosoberanistas, supone "un fracaso importante y muy preocupante, que no puede dejarnos de manos juntas". "Hay muchas dificultades que las administraciones tenemos la obligación de ayudar a superar", concluye Apesteguia.