Cuba, un destino en decadencia para los isleños: "No podemos enviar a los clientes al ojo del huracán"
L'AVIBA alerta que las ventas turísticas hacia Cuba son prácticamente testimoniales desde hace más de dos años
PalmaDurante años, Cuba fue uno de los destinos estrella del Caribe para los residentes de las Baleares. Sus playas, el patrimonio colonial, la cultura y los estrechos vínculos con las empresas turísticas mallorquinas la convirtieron en una apuesta habitual de las agencias de viajes. Hoy, sin embargo, la situación es muy diferente. Las reservas vacacionales hacia la isla se han hundido y el sector admite abiertamente que ya no la recomienda con la misma confianza que antes.
"Hoy, sinceramente, es muy difícil recomendar Cuba como lo hacíamos hace unos años". Así de contundente se muestra Pedro Fiol, presidente de la Agrupación Empresarial de Agencias de Viajes de las Baleares (AVIBA), en un análisis en el que atribuye la pérdida de atractivo del destino a una combinación de factores políticos, económicos y operativos que han ido deteriorando progresivamente la imagen del país.
El punto de inflexión: las sanciones de los Estados Unidos
El punto de inflexión: las sanciones de los Estados Unidos
Aunque el deterioro del destino viene de lejos, AVIBA sitúa el principal punto de inflexión en enero de 2021, cuando Estados Unidos volvieron a incluir a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo durante los últimos días de la primera administración de Donald Trump. La decisión tuvo efectos inmediatos sobre el mercado turístico europeo. Desde entonces, cualquier persona que haya visitado Cuba después de aquella fecha no puede acceder a Estados Unidos mediante el sistema electrónico ESTA y debe tramitar un visado convencional.
Para muchos viajeros, esta circunstancia ha sido suficiente para descartar la isla de sus planes de vacaciones. "Muchos clientes no quieren complicar futuros viajes a Estados Unidos y optan directamente por otros destinos del Caribe", explican fuentes del sector.
Fiol considera que esta decisión afectó de manera directa a uno de los principales motores de la economía cubana. "El turismo es una de las grandes fuentes de entrada de divisas del país. Cuando se dificulta la llegada de visitantes, se debilita una parte esencial de su economía", señala.
Escasez y deterioro de los servicios
Las hoteleras mallorquinas también recogen velas
De hecho, durante los últimos años, el país ha sufrido una grave crisis energética marcada por apagones recurrentes, falta de combustible, dificultades de abastecimiento y problemas logísticos que han acabado afectando la calidad de los servicios que reciben los visitantes. A todo esto se han añadido problemas de conectividad aérea, reducción de frecuencias e incidencias operativas que han complicado aún más los desplazamientos hacia la isla.
Ante este panorama, AVIBA considera que resulta complicado recomendar el destino. "No podemos conducir a nuestros clientes hacia el ojo del huracán cuando sabemos que existen alternativas en el Caribe mucho más estables desde el punto de vista operativo, logístico y de calidad de servicio", afirma Fiol.
Las hoteleras mallorquinas también recogen velas
La situación preocupa especialmente a las Baleares porque Cuba no es un destino cualquiera para el tejido empresarial de las Islas. Durante más de tres décadas, las principales cadenas hoteleras mallorquinas han tenido una presencia destacada en el país y han contribuido al desarrollo de buena parte de su planta turística.
Meliá Hotels International ha sido históricamente la cadena extranjera con más implantación en Cuba, mientras que Iberostar también ha mantenido una presencia significativa. Las dos compañías han gestionado decenas de hoteles y han sido consideradas durante años un ejemplo de la internacionalización del sector turístico mallorquín.
Sin embargo, en los últimos meses se han producido movimientos que reflejan las crecientes dificultades del mercado cubano. Tanto Meliá como Iberostar han reducido su exposición a determinados establecimientos y proyectos.
Una preocupación que va más allá del negocio
A pesar de la contundencia del diagnóstico, Pedro Fiol insiste en que la intención de AVIBA no es desacreditar un destino con el cual las Baleares mantienen una relación histórica. "No se trata de demonizar un destino que durante décadas ha sido un referente turístico mundial, sino de explicar la realidad tal como es", defiende.
El presidente de las agencias baleares recuerda que detrás de la crisis turística hay también una realidad social y humana que afecta a miles de familias cubanas. "Cuando hablamos de Cuba no hablamos solo de un mercado emisor o receptor. Hablamos también de empresas de nuestra tierra que han invertido recursos, conocimiento y muchos años de trabajo", destaca.
Por este motivo, la preocupación del sector va más allá de las cifras de reservas o de la rentabilidad de los hoteles. Lo que está en juego, según AVIBA, es la capacidad del país para recuperar la confianza internacional, atraer nuevas inversiones y volver a ofrecer las garantías que durante años lo convirtieron en uno de los destinos más emblemáticos del Caribe. "Todos los que amamos Cuba deseamos que esta situación pueda revertirse", concluye Fiol.