Acampalengua

Acampallengua: hacia los 30 años de historia

La primera edición tuvo lugar en Inca en 1997, tres años después de la fundación de Joves per la Llengua. Una de las claves de esta movilización son los 300 voluntarios

Desde 1997 el Acampallengua ha sido sinónimo de compromiso con la cultura y de fiesta.
Josep Buades
12/04/2026
3 min

PalmaPara Joves de Mallorca per la Llengua en 2026 es un año histórico. Por primera vez en un mismo año se celebrarán los dos grandes eventos de la entidad: el Acampallengua y el Correllengua. El Correllengua será en un nuevo formato, al cual se añade el linaje de 'Agermanat' y que recorrerá de norte a sur los Països Catalans entre el 19 de abril y el 5 de mayo.

El Acampallengua nació en 1997, tres años después de la fundación de Joves, en un contexto de éxito de las primeras ediciones del Correllengua. La organización buscaba una demostración de fuerza más centrada en la gente joven, que fuera diferente. Así nace el primer Acampallengua, en Inca.

El proyecto nació en una época en la que los grandes festivales con acampada estaban muy de moda. Si bien el Acampallengua introduce un factor diferencial: mientras que estos festivales se hacían siempre en el mismo lugar, el Acampallengua sería rotatorio por los pueblos de Mallorca y situaría la acampada cerca del núcleo urbano, con el objetivo de interrelacionarse al máximo con el municipio.

Desde 1997 Acampallengua ha sido sinónimo de compromiso con la cultura y de fiesta.

El Acampallengua es el concierto y la zona de acampada, pero sobre todo las actividades. Han evolucionado con el tiempo, pero los torneos deportivos, el baile, la glosa, la cultura popular y los debates importantes para nuestra tierra continúan desde el primer día. Tanto en Felanitx como en Manacor, el fin de semana ronda las 30 actividades, muchas organizadas por entidades locales. Estos espacios dan sentido al lema ‘Más que un festival’.

La edición actual, de Manacor, es la decimoquinta, con el precedente de una edición más reducida en Ferreries en 2010. La última vez que se celebró en Manacor fue en 2012, en una edición marcada por la polémica: el alcalde Antoni Pastor pronunció un discurso que prácticamente declaraba la guerra a Bauzá. Aquel episodio se convertiría en un hito de la política isleña y un paso hacia el nacimiento de El Pi. Aquella edición también fue la última durante unos años, hasta la recuperación en 2023 con el concierto de Antònia Font en sa Pobla.

Hay ediciones que destacan por las historias que explican quienes formaban parte de ellas. Tomeu Martí recuerda especialmente la de Binissalem del 2002. “Fue imposible montar el escenario o hacer pruebas de sonido, y la zona de acampada, sin montar, estaba inundada”, explica. Después de un gran esfuerzo de los voluntarios –con barro, camiones atascados y horas de trabajo–, el evento pudo llevarse a cabo con normalidad.

Uno de los conciertos de Acampallengua

También ha quedado en la memoria el lema ‘Acampes a Campos’ de 2011, rodeado de una historia que ha devenido casi legendaria. Según el relato, un individuo entró al anochecer en la zona de acampada con una motosierra, hecho que generó momentos de tensión y desconcierto entre los asistentes. Con los años, la historia se ha ido deformando: algunos aseguran que la motosierra no tenía cadena, otros que todo ello se ha exagerado, y también los hay que directamente no se lo creen. Sea como sea, el episodio ha quedado como uno de los mitos más comentados del Acampallengua.

La red de voluntarios, formada por más de 300 personas de toda Mallorca, es clave para entender el acontecimiento. Todo se organiza gracias a su tiempo y compromiso, con la voluntad de avanzar en la normalización lingüística y construir una Mallorca mejor. El Acampallengua es un concierto y un festival, pero sobre todo es aquello que lo trasciende: las actividades, la cultura popular, el debate colectivo y el sentimiento de que la colectividad vuelve a tener fuerza.

stats