Los tasadores denuncian salarios de miseria pese a ser clave para el negocio inmobiliario
El sector hace huelga desde el 15 de diciembre por la pérdida constante de poder adquisitivo
PalmaSus informes son fundamentales para las operaciones inmobiliarias que garantizan el acceso a la vivienda a unos y generan beneficios millonarios a otros, pero sus salarios no alcanzan los 15 euros por hora. "Hemos perdido un 60% de poder adquisitivo, porque hace años que no se sube el precio por hora, a pesar de asumir una responsabilidad enorme a la hora de acreditar el valor de una propiedad inmobiliaria", explica el tasador mallorquín Miquel Àngel Busquets.
Este profesional con décadas de oficio, como el resto de compañeros del gremio que han decidido ir a la huelga, no considera lógico "tener unas condiciones laborales cada vez peores en un sector que actualmente genera plusvalías muy importantes". "Hay que tener en cuenta que nuestros informes son cada vez más complejos y que respondemos del contenido que incluyen, lo que es esencial, por ejemplo, para que los bancos concedan créditos hipotecarios", advierte.
Por todo ello, los tasadores hipotecarios de España, agrupados en la Asociación Española de Tasadores Hipotecarios (AETH), mantienen desde el 15 de diciembre un paro parcial en las tasaciones de carteras bancarias, como protesta por las condiciones laborales precarias y los honorarios insuficientes que perciben. El paro afecta principalmente a las tasaciones encargadas por las entidades financieras para préstamos y carteras de crédito, mientras que los informes solicitados directamente por particulares se reanudaron el 23 de diciembre para minimizar el impacto sobre familias y empresas que necesitan formalizar hipotecas.
Durante estos días, la AETH se ha reunido con responsables del Banco de España para exponer la situación crítica del sector y solicitar medidas que garanticen la calidad, la independencia y la sostenibilidad de las tasaciones hipotecarias. Entre las principales demandas se encuentran la seguridad y validez de la firma electrónica de los informes, la aceptación de informes de cualquier sociedad homologada, la eliminación de las comisiones de intermediación y la supresión de la práctica de penalizar los plazos de entrega en la asignación de cuotas de encargo.
"Nuestro objetivo no es encarecer el mercado, sino alinear los honorarios con los costes reales, eliminar comisiones improcedentes y garantizar que quien realiza el trabajo no trabaje a pérdidas", ha explicado Francisco Riaza, presidente de la AETH. Según la asociación, los honorarios actuales están en muchos casos por debajo de los costes reales y representan sólo un 20% de lo que acaba pagando el cliente, además de mantenerse prácticamente congelados desde 2008, pese al incremento de las exigencias normativas y técnicas.
La huelga está convocada hasta el 15 de febrero y podría afectar a la fiabilidad de las valoraciones de carteras bancarias, aunque no interfiere en las tasaciones para particulares. Según la AETH, esta situación pone en riesgo la calidad de los informes y, en consecuencia, la confianza en el sistema hipotecario regulado, que requiere valoraciones rigurosas y tiempo suficiente para cada informe.
La AETH recuerda que en España existen unos 3.000 tasadores activos, mayoritariamente arquitectos técnicos y aparejadores, todos colegiados y habilidades para elaborar valoraciones dentro del sistema regulado. La asociación se muestra dispuesta a continuar el diálogo con las patronales del sector (AEV y ATASA) y propone un acuerdo marco sectorial que fije tarifas mínimas actualizadas con el IPC, condiciones contractuales equilibradas, plazos razonables, pagos ágiles y compensaciones por desplazamientos, con el objetivo de garantizar la independencia y sostenibilidad de la profesión.
El conflicto pone sobre la mesa un problema estructural: la precariedad de los profesionales que elaboran informes que condicionan el acceso a la vivienda y alerta de que, sin medidas correctoras, la calidad y la transparencia de las tasaciones hipotecarias podrían quedar comprometidas.