Las residencias de las Baleares compartirán la historia clínica con hospitales y centros de salud
La plataforma ya funciona en 21 centros y se desplegará progresivamente hasta llegar a los 43 centros públicos de la red de dependencia.
PalmaEl Gobierno y el Consell de Mallorca han puesto en marcha la implantación de la historia clínica electrónica compartida en las residencias, tanto públicas como privadas, con el objetivo de que la información de los residentes pueda ser consultada tanto por los profesionales sanitarios como por el personal de los centros residenciales.
La consellera de Salud, Manuela García, y el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, han presentado este martes el proyecto, que permite compartir en tiempo real la información clínica y social de las personas dependientes. Según han explicado, esta herramienta facilita que todos los profesionales implicados en su atención dispongan de una visión actualizada del estado de salud de los residentes y puedan tomar decisiones de manera más coordinada.
Con este sistema, los profesionales de las residencias podrán acceder a la historia clínica electrónica del IB-Salut, mientras que los sanitarios también tendrán a su alcance la información social de los usuarios. De esta manera, se compartirán datos como pruebas médicas, tratamientos prescritos, cuidados necesarios o informes de ingreso, consultas y seguimiento.
La plataforma también permite consultar la identificación del paciente, los informes clínicos, escalas de valoración y otros indicadores relacionados con úlceras, caídas, estado nutricional o necesidad de cuidados paliativos. Igualmente, incorpora datos antropométricos y constantes vitales, como el peso, la altura, la frecuencia cardíaca o la saturación de oxígeno, así como información sobre síndromes geriátricos.
Para hacer posible este intercambio de información, la Conselleria de Salud ha integrado los sistemas de información de los centros residenciales con NEXA, la plataforma corporativa de interoperabilidad desarrollada por el IB-Salut, que permite transmitir e incorporar los datos clínicos de los residentes entre los diferentes ámbitos asistenciales.
De manera progresiva
La implantación del sistema se está haciendo de manera progresiva. Actualmente ya funciona en 21 residencias, entre las cuales está la Residencia Oms, y da cobertura a 1.393 personas. La previsión es extenderlo próximamente a los 43 centros de la red pública de atención a la dependencia de las Illes Balears, que suman 3.567 plazas.
El desarrollo del proyecto, impulsado conjuntamente por el Govern y el Consell de Mallorca, ha supuesto una inversión de 1,57 millones de euros, financiada con fondos del programa de sostenibilidad, mejora de la eficiencia y acceso equitativo al Sistema Nacional de Salud.
Durante la presentación, Galmés ha remarcado que esta herramienta permitirá a los profesionales disponer de una "visión completa y actualizada de cada residente, independientemente de si la atención se presta desde la residencia, la atención primaria o un hospital". Según ha añadido, "poner la información al servicio de los profesionales significa mejorar directamente la calidad de vida y la protección de las personas residentes".