Reabre un bar clásico de Palma: Cómo será el nuevo Marítim
La Autoridad Portuaria selecciona a Marport para explotar el establecimiento durante once años, con una inversión de más de un millón de euros para rehabilitarlo
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PalmaEl histórico bar Marítim de Palma, situado a los pies del barrio del Jonquet, se prepara para volver a abrir después de cuatro años cerrado. La Autoridad Portuaria de las Baleares (APB) ha seleccionado este jueves la propuesta de Marport Sunbeach como la oferta más ventajosa para explotar el establecimiento, que abrió sus puertas en 1951 y que durante décadas fue un punto de encuentro para diversas generaciones de palmesanos. El local pasará a llamarse Barítimo y se convertirá en un restaurante de cocina mediterránea y mallorquina, con una inversión comprometida de 1.042.000 euros para rehabilitar el edificio.
La propuesta seleccionada corresponde a Marport Sunbeach, sociedad integrada por Grupo Beewi y Grupomarport, que plantea explotar el negocio durante once años. El proyecto prevé recuperar la actividad del antiguo bar, situado en la plaza de Santo Domingo de la Calzada, con una oferta gastronómica de servicio continuado que incluirá platos tradicionales como el variado mallorquín. El establecimiento tendrá capacidad para 198 personas, repartidas entre los comedores interiores, un reservado, la barra y las terrazas.
La rehabilitación afectará a una superficie total de 527 metros cuadrados, entre el edificio y las terrazas. El proyecto, firmado por el arquitecto José María Riera Erasmo, no prevé modificar la estructura ni aumentar el volumen construido, pero sí transformar la fachada. Una de las actuaciones principales será eliminar el muro que actualmente limita las vistas al mar y sustituirlo por una fachada de vidrio de alta eficiencia, aprovechando la estructura metálica existente. Esto permitirá recuperar la conexión visual entre la plaza y el puerto, en un entorno protegido por la declaración de bien de interés cultural (BIC) del Jonquet.
Las obras tendrán un plazo de ejecución estimado de 24 semanas, aunque la APB no ha concretado todavía cuándo empezarán ni cuándo podrá abrir el nuevo restaurante.
Un negocio con 75 años de historia y diversos cambios de manos
La recuperación del bar coincide con el 75.º aniversario de su inauguración. El establecimiento abrió en 1951 de la mano de Francisco Alemany Roca, inicialmente en un emplazamiento próximo al que ocupa actualmente el Hard Rock Café. Tres años después, en 1954, se trasladó a su ubicación más conocida, a los pies de los molinos del Jonquet.
Con los años, el negocio pasó a manos de Pedro Martínez y Rosa Alemany, que posteriormente dejaron la gestión a sus hijos, Paco y Benito Martínez Alemany. Durante décadas, el Marítim mantuvo un marcado carácter familiar y se consolidó como uno de los establecimientos de referencia del paseo Marítimo.
La última etapa llegó con el empresario Jaume Cunill, que se hizo cargo del establecimiento antes del cierre de 2022. En aquellos últimos años, el negocio funcionaba con el nombre de Nou Marítim. La pandemia, las dificultades económicas y la posterior reforma del paseo Marítimo marcaron el final de la actividad. El local quedó sin uso y la concesión de su terraza acabó anulada.
La situación se alargó mientras avanzaban las obras de remodelación del paseo, que han transformado la movilidad y los espacios públicos de la fachada marítima de Palma. El futuro del bar quedó pendiente de un nuevo concurso de la Autoridad Portuaria para encontrar a un explotador que asumiera la rehabilitación y volviera a ponerlo en funcionamiento.
Tres empresas interesadas en la explotación
El consejo de administración de la APB acordó el pasado febrero convocar el concurso público para el arrendamiento del establecimiento, con un plazo máximo de explotación de doce años. Al procedimiento se presentaron tres empresas: Marport Sunbeach, Gran Wok Taste y Mallorca Yachting Rental.
Esta última quedó excluida porque no cumplía los requisitos administrativos, de manera que la competición se redujo a las otras dos sociedades.
En la valoración técnica, Marport obtuvo 25,8 puntos por el proyecto básico y 19,22 por la memoria de explotación, frente a los 18 y 17,72 puntos, respectivamente, de Gran Wok. Marport también presentó una oferta económica superior, con un canon anual de 100.000 euros para la APB, mientras que la competidora había ofrecido 90.000.
La propuesta de Marport también destacaba por la inversión prevista y por la rehabilitación energética del inmueble. Finalmente, el consejo de administración de la Autoridad Portuaria ha seleccionado este jueves su oferta como la más ventajosa para el arrendamiento patrimonial del local.
Un restaurante que aspira a tener un consumo energético casi nulo
Uno de los elementos centrales del proyecto es la transformación energética del edificio. Según la propuesta seleccionada, el inmueble pasará de una calificación energética F a una A, con el objetivo de convertirse en un edificio de consumo casi nulo y alcanzar las cero emisiones.
Para conseguirlo, la cocina será completamente eléctrica, de manera que se eliminará el uso de gas, mientras que la climatización y la producción de agua caliente funcionarán con aerotermia y recuperación de calor. El proyecto también incluye la instalación de un pavimento fotovoltaico transitable en la cubierta, destinado a generar electricidad para el autoconsumo del establecimiento.
La propuesta prevé eliminar los plásticos de un solo uso desde el primer día, garantizar la accesibilidad a la planta baja desde la plaza e impulsar la contratación de trabajadores locales y la inclusión laboral de personas con discapacidad.
Con esta actuación, la APB quiere recuperar la actividad de uno de los establecimientos históricos del puerto y reforzar la conexión entre la fachada marítima y la ciudad. Setenta y cinco años después de la primera apertura, el antiguo Marítim encara una nueva etapa, con otro nombre, un nuevo explotador y una reforma que pretende adaptarlo al paseo remodelado.