Prisión para el hombre que huyó tras atropellar mortalmente a un ciclista en Pollença
La Guardia Civil identificó al sospechoso tras una investigación que se complicó por una matrícula colocada de manera irregular en el remolque
PalmaEl juzgado de Inca ha decretado este miércoles el ingreso en prisión provisional del joven de 27 años acusado de atropellar mortalmente a un ciclista de 83 años en la carretera Ma-2200, en Pollença, y abandonar el lugar del accidente sin prestarle auxilio. El sospechoso ha pasado esta mañana a disposición judicial tras ser detenido por la Guardia Civil unas horas después del siniestro.
Los hechos se produjeron el lunes, sobre las 7.55 horas, en el kilómetro 54 de la Ma-2200, en el término municipal de Pollença. Según la investigación, el conductor circulaba con un vehículo que arrastraba un remolque de feria y, al adelantar al ciclista, lo arrolló cuando intentaba reincorporarse a su carril. A consecuencia del impacto, la víctima salió proyectada hasta una cuneta situada en el arcén de la carretera.
Los servicios de emergencias practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar al ciclista, pero no pudieron salvarle la vida y confirmaron su muerte en el mismo lugar de los hechos.
Después del atropello, el conductor huyó sin detenerse ni auxiliar a la víctima. Ante esta situación, el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil abrió una investigación para identificar tanto el vehículo implicado como a su conductor.
Las primeras indagaciones se centraron en una matrícula facilitada por varios testigos. No obstante, esta placa estaba colocada de manera antirreglamentaria en el remolque, lo que dificultó inicialmente la investigación. El análisis de las pruebas recogidas y la colaboración con las policías locales de la zona permitieron identificar el vehículo tractor utilizado en el momento del siniestro y localizar el remolque.
Con estos datos, los investigadores localizaron al sospechoso, que reconoció ser el autor del atropello mortal. Quedó detenido como presunto autor de un delito de homicidio por imprudencia y de otro de abandono del lugar del accidente.
Después de pasar este miércoles a disposición judicial, el juez ha decretado su ingreso en prisión provisional mientras continúa la investigación, que la Guardia Civil mantiene abierta para acabar de esclarecer todas las circunstancias del siniestro.
Por el delito de homicidio por imprudencia, el conductor se enfrenta a penas que pueden llegar hasta los cuatro años de prisión, además de la retirada del permiso de conducir por un período de entre uno y seis años. El delito de abandono del lugar del accidente también puede comportar una condena de entre seis meses y cuatro años de prisión.
La Guardia Civil ha recordado que cualquier persona implicada en un accidente de tráfico tiene la obligación de detener el vehículo, permanecer en el lugar de los hechos, señalizar la zona para evitar nuevos riesgos, avisar a los servicios de emergencia y prestar auxilio a las personas heridas siempre que sea posible.