La Policía registra la antigua prisión de Palma: un detenido y 160 personas identificadas
El detenido había cometido un delito contra el patrimonio, según explicaron fuentes policiales al ARA Baleares
PalmaLa Policía Nacional ha registrado este miércoles a primera hora elantigua prisión de Palma, ha detenido a una persona y ha identificado a 160, según han confirmado fuentes del cuerpo de seguridad al ARA Baleares. Según añadieron, el detenido cometió un delito patrimonio.
La operación policial ha sido "un registro típico, de los que se realizan para saber el ratio de personas que hay en las instalaciones. Se les identifica para comprobar que no tengan reclamaciones pendientes o cualquier clase de antecedentes", han explicado fuentes de la Policía Nacional. Sin embargo, no es la primera vez que los agentes de seguridad visitan la antigua cárcel de Palma por identificar a sus residentes. Pero, esta vez, a diferencia de operaciones anteriores, la Policía no entregó ningún aviso de desalojo, según explicaron algunos de los habitantes del centro penitenciario a este diario.
Según detallaron fuentes policiales a Europa Press, el registro responde a las quejas vecinales que se registraron en los últimos días, que señalaban a la antigua prisión de Palma como un "foco de inseguridad". Por su parte, Aurora, que lleva cerca de cinco años viviendo en la antigua cocina del centro penitenciario, ha contado que la Policía Nacional les ha pedido el documento de identidad y no les ha querido dar explicaciones de por qué lo hacían. "Hemos ido a buscar alimentos a la Cruz Roja y, al volver, nos han pedido el DNI y ya no nos han dejado pasar hasta las 10.00 h", ha dicho. Sin embargo, agradece que la policía se persone en las instalaciones, porque últimamente ha habido "mucho fuego y muchos problemas", según ha dicho Aurora. Los residentes de la antigua cárcel no tienen ventanas y, para resguardarse del frío, hacen fuego cómo y dónde pueden.
Cuando Aurora llegó hace cuatro años, cuando "había aproximadamente 150 personas; ahora casi somos 300", ha dicho. El aumento de los residentes de la antigua cárcel ha provocado también problemas de convivencia entre ellos. Al entrar, se aprecia quien vive hace años y hace poco, porque los primeros se alojan en los edificios donde residían los funcionarios o en los espacios más grandes, mientras que los demás lo hacen en lugares pequeños, como los primeros pisos de las torres de control o las instalaciones que antiguamente eran celdas.
Además, el lugar que habitan en la cárcel también determina lo complicados que son los residentes. Entre ellos tienen establecida una zonificación clara de dónde se encuentran las personas que califican de "conflictivas". De hecho, hay espacios que procuran no pisar, como el del fondo a la derecha, del que aseguran que cada noche acude la Policía porque hay peleas.