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Polémica en Son Sardina: Cort reclama la llave del casal gestionado por los vecinos

La Asociación de Vecinos denuncia una "persecución" de Cort y reclama mantener la gestión comunitaria del espacio

04/05/2026

PalmaLa Asociación de Vecinos de Son Sardina ha denunciado que el Ayuntamiento de Palma le ha requerido devolver en un plazo de 15 días la llave del casal del barrio que actualmente gestiona, una decisión que consideran un nuevo episodio de “persecución” institucional contra el espacio y el tejido asociativo de la barriada.

Según han explicado en un comunicado, la notificación llega pocas semanas después de que cientos de vecinos se movilizaran para reclamar una plaza y un casal públicos y de gestión popular en Can Pasquet, una reivindicación histórica que ha contado con el apoyo de entidades sociales, centros educativos y colectivos de la isla. El consistorio argumenta que la gestión de los casales de barrio es competencia municipal y que la actividad que se lleva a cabo en el espacio no se ajusta al reglamento vigente. No obstante, desde la asociación rechazan esta justificación y aseguran que hace meses que el Ayuntamiento pone trabas a las actividades y que no ha renovado la cesión de uso, vigente desde hace una década.

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Los vecinos también critican el estado de conservación del equipamiento y denuncian falta de mantenimiento. Aseguran que la Navidad pasada una bajante de aguas fecales dañó una sala que aún no se ha reparado, y apuntan a problemas recurrentes como goteras o desperfectos estructurales. En este sentido, defienden que el casal se ha mantenido activo “a pesar del abandono institucional”. El conflicto se enmarca en un largo recorrido de movilización en el barrio. El año 2022, recuerdan, el vecindario organizado paró un proceso de desahucio impulsado por CaixaBank, hecho que forzó la firma de un convenio con el Ayuntamiento hasta 2027.

En cuanto al uso actual del espacio, la asociación defiende que el casal se ha convertido en un punto de encuentro comunitario con actividades autogestionadas como clases de catalán, yoga, artes marciales o talleres diversos, y aseguran que da respuesta a las necesidades del barrio sin haber generado conflictos con los residentes. Finalmente, los vecinos acusan al gobierno municipal, formado por PP y Vox, de actuar con criterios políticos y reclaman la renovación de la cesión de uso, así como una apuesta clara por un casal público y de gestión comunitaria en Can Pasquet. También exigen que se ponga fin a lo que califican de “persecución” y que se refuercen los equipamientos de proximidad para fortalecer el tejido social.