Piden detener la planta de estiércol del castillo de Sant Carles, en Palma: "Es un error monumental"
El mes de abril está previsto que comience la prueba piloto para trasladar residuos de Eivissa hasta la planta de incineración de Son Reus, en Palma
PalmaLa entidad de protección del patrimonio ARCA ha pedido a la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) que no otorgue la concesión de la futura planta de residuos líquidos prevista en el puerto de Palma, ya que considera que afectaría directamente al valor patrimonial del castillo de San Carlos, "uno de los elementos más valiosos" de la zona.
La vicepresidenta de ARCA, Àngels Fermoselles, ha advertido de que sería "un error monumental" que el Consejo de Administración de la APB, previsto para este miércoles, aprobara la adjudicación del proyecto a la empresa ganadora. Según la entidad, la instalación se situaría justo al lado del elemento "patrimonial por excelencia" del puerto.
ARCA se ha mostrado desde el principio contraria a la planta, ya que considera que perjudicaría la imagen del patrimonio histórico y que generaría impactos ecológicos y paisajísticos, además de un aumento del tráfico de vehículos. En este sentido, defiende que existen ubicaciones más adecuadas fuera del puerto para una instalación industrial de este tipo.
Además, la entidad ha criticado el "secretismo" con el que, según asegura, se ha tramitado el concurso. Recuerda que, paralelamente, la APB había abierto un proceso de participación ciudadana sobre el futuro del puerto de Palma en el que esta cuestión no se puso sobre la mesa.
Por todo ello, ARCA reclama que, como mínimo, la decisión no se apruebe y quede aplazada.
El castillo de Sant Carles, construido entre los siglos XVII y XVIII para defender el puerto de Palma, acoge actualmente el Museo Militar. A lo largo del siglo XX tuvo varios usos, como hospital, prisión de oficiales y batería de salvas, hasta que en 1981 se convirtió en museo.
Traslado de residuos de Eivissa
En paralelo, el mes de abril está previsto que comience la prueba piloto para trasladar residuos de Eivissa hasta la planta de incineración de Son Reus, en Palma. El Consell de Ibiza ha detallado que el coste será de 10 millones de euros y que se moverán unas 30.000 toneladas de estiércol.
El objetivo es alargar la vida útil del vertedero de Ca na Putxa, en Santa Eulària, que se encuentra cerca del límite de capacidad.
Este proyecto llega después de un proceso político y jurídico complejo. El Govern balear aprobó a finales del 2025 un decreto ley que permite el traslado de residuos entre islas, después de que una iniciativa anterior fuera rechazada en el Parlament. La norma incluye una partida de 50 millones de euros para compensar Mallorca y permite rebajar hasta un 10% la tarifa de residuos en 2026.
La iniciativa, sin embargo, no ha estado exenta de polémica. Entidades ecologistas como el GOB han advertido de que la posible llegada masiva de residuos para ser incinerados en Son Reus supone una "grave amenaza ambiental y vecinal".