Ibiza, pendiente de que el Consell de Mallorca desbloquee el convenio para el transporte de residuos
La institución mallorquina todavía revisa la información y los aspectos técnicos mientras el Consell de Eivissa lo tiene todo acabado
PalmaEl Consell de Mallorca no ha conseguido autorizar el expediente administrativo para validar el convenio con el de Eivissa para el traslado de residuos entre las dos islas. Esta situación impide formalmente la firma y pone en pausa el arranque del nuevo sistema interinsular de gestión de la fracción rechazo, justo cuando el dispositivo logístico asociado al proyecto está avanzado y con un barco a punto de llegar a Eivissa, según avanzó el ARA Balears. Además, hay que recordar que el vertedero de Ca na Putxa está cerca de alcanzar el límite operativo.
Según fuentes de ambas instituciones insulares, el hecho de que el expediente continúe sin autorización interna en el Consell de Mallorca responde a una revisión jurídica y técnica que todavía no se ha cerrado, con peticiones de información adicional por parte de la Secretaría General de la institución mallorquina. De momento, no ha trascendido cuáles son las dudas ni si afectan a aspectos competenciales, económicos o de configuración del servicio.
Fuentes conocedoras confirman que la situación ha generado tensión institucional con el Consell d'Eivissa, ya que su presidente se había comprometido a tener en marcha el operativo a principios de julio. Según han confirmado al ARA Balears fuentes del Consell d'Eivissa, la institución "da por terminada su parte administrativa" y asegura que, por su parte, el convenio está preparado para ser firmado desde hace tiempo. De acuerdo con la previsión del Consell d'Eivissa, el barco que debe transportar los residuos ya está prácticamente en la isla y está en condiciones de llevar a cabo el traslado. Pero sin convenio firmado no podrá iniciarlo y deberá permanecer en el puerto de Vila.
Mientras tanto, Eivissa afronta la presión añadida de la situación de Ca na Putxa, el vertedero insular que se encuentra en la fase final de su vida útil y que obliga a activar alternativas inmediatas para la gestión de la fracción rechazo.
La demora llega después de que el Consell de Mallorca hubiera flexibilizado las condiciones técnicas iniciales para facilitar la puesta en marcha del traslado. Tal como avanzó ARA Balears, aquella modificación abrió un debate político sobre las garantías ambientales del proyecto. A estas alturas el Consell d'Eivissa ha precisado que finalmente los residuos se transportarán "empaquetados en balas plastificadas", y no en las condiciones que habían alimentado la polémica inicial.
Modificación de la Ley de Residuos
Para poder llevar a cabo esta operación, se tuvo que modificar la Ley de residuos de las Islas Baleares, que prohibía el traslado de basuras entre islas. El cambio normativo ha abierto la puerta a un modelo hasta ahora inexistente, en el que la fracción de rechazo generada en Ibiza se puede trasladar a Mallorca para ser tratada en la planta de valorización energética de Son Reus, en un esquema que rompe con el principio anterior de autosuficiencia insular en materia de residuos.
El Consell d'Eivissa adjudicó a la UTE GIREF una prueba piloto del servicio por un valor de unos 2,7 millones de euros más IVA y una duración prevista de tres meses. El contrato incluye toda la cadena logística del sistema: la preparación del residuo en Ca na Putxa, el transporte terrestre hasta el puerto, el transporte marítimo entre Ibiza y Mallorca y el tratamiento final en Son Reus. El conjunto del sistema, una vez desplegado, se eleva hasta los 24,5 millones de euros y prevé una operativa regular de viajes semanales entre las dos islas. Se calcula que unos 7 camiones diarios llegarán a Son Reus desde Ibiza cuando el barco esté operando.
A pesar de este despliegue, el sistema no puede entrar en funcionamiento mientras el Consell de Mallorca no autorice el expediente y no se pueda firmar el convenio. El proyecto supone un cambio estructural en el modelo de gestión de residuos en las Baleares, con la creación por primera vez de un flujo regular de residuos entre islas por transporte marítimo. Esta modificación ha generado una importante polémica política en el seno del Consell de Mallorca, además de preocupar a entidades como el GOB, quien ha presentado un recurso administrativo. En un contexto de cierre progresivo de las infraestructuras de vertido en Ibiza y con la necesidad de redefinir el sistema insular de tratamiento de residuos, la solución definitiva no será a corto plazo. Todo ello pasa por redefinir el Plan director de Residuos de Ibiza, que se acaba de licitar.