Mercedes Febles: "Cuando los hijos son más mayores y la vida está llena, muchas mujeres empiezan a encontrarse peor"
Jefe de Ginecología del Hospital de Manacor
ManacorMercedes Febles es la jefa de Ginecología del Hospital de Manacor. Hace unos días presentó en Madrid la iniciativa Es Mujer, una estrategia estatal integral para la salud femenina, con la finalidad de abordar de manera unificada las diferentes etapas y condiciones fisiológicas de la mujer, como la menstruación, la fertilidad, la endometriosis o miomas y la menopausia. La presentación en el Congreso de los Diputados busca dar visibilidad y apoyo institucional al proyecto.
¿Cómo se gestó el proyecto?
— Es una estrategia a escala estatal que surgió de la Sociedad Española de la Menopausia. Seguidamente se unieron diversas sociedades científicas más, algunas plataformas de pacientes que tienen algunas enfermedades crónicas y finalmente la industria y casas comerciales que tienen productos específicos para la mujer.
¿A partir de qué necesidad?
— Las mujeres tenemos, a lo largo de nuestra vida, diferentes situaciones que podemos llamar fisiológicas: la regla, el embarazo, la fertilidad y después la menopausia, que empeora mucho la calidad de vida de las mujeres. Es una brecha muy diferente respecto a los hombres, que no tienen estas situaciones y la calidad de vida no les cambia tanto. A partir de aquí se hizo una estrategia, sobre todo enfocada más en la calidad de vida que perdían las pacientes menopáusicas, y después se intentó integrar el resto de situaciones para englobar todas las patologías o todas las circunstancias.
¿De qué manera se aplicará?
— Ahora mismo no es que haya una solución de un día para otro. La idea es dar visibilidad a lo que es la mujer en general. Conseguir que no se vean patologías concretas, sino un conjunto.
¿Qué fases aborda?
— La línea temporal más o menos empieza con cuando le viene la regla y el síndrome premenstrual. Duelen más los pechos, empieza a molestar la tripa... Después se ha de incluir la parte de la fertilidad: las pacientes que quieren quedarse embarazadas o que cada vez se quedan embarazadas más mayores porque trabajamos más y, por tanto, hay más problemas para conseguirlo. Cada vez se recurre más a las técnicas de reproducción asistida y se vive con mucha angustia. Hay muchas pacientes que entran en depresión y necesitan ayuda, y la pareja lo vive mal. Así, esta vida reproductiva también se acaba viendo como patológica cuando, en esencia, es algo normal.
Háblame de la endometriosis y los miomas
— Son dos patologías que tienen mucha relevancia: la endometriosis, que causa mucho dolor crónico, y los miomas uterinos, que son tumores benignos que no tienen ninguna repercusión a largo plazo, pero que aumentan mucho el sangrado. Son pacientes que acaban anémicas y es una patología crónica que, en cierta manera, disminuye cuando entras en menopausia. Por eso hay muchas terapias para reducir el dolor y también el sangrado tanto en miomas como en endometriosis.
¿La menopausia es la etapa más traumática?
— Vuelve a ser como un bloque muy importante donde las pacientes comienzan a tener sofocos, no duermen, tienen disminución de la libido... lo notan mucho. Es un problema, una gran diferencia entre los hombres y las mujeres cuando llegan a los 50 años, sobre todo en relación con la libido; las pacientes lo viven muy mal y todo esto es por la disminución de los estrógenos cuando entran en menopausia.
En el mejor momento de sus vidas...
— Claro, cuando tus hijos empiezan a ser un poco más grandes, puedes trabajar, tienes una vida plena y de repente empiezas a no dormir, a trasnocharte, a tener problemas con la pareja... Probablemente la menopausia es la etapa que más deteriora la calidad de vida de las mujeres, porque son muchos años hasta que la paciente acepta un poco la situación: pierdes estrógenos, empiezas a ganar peso y no consigues perderlo, no duermes por los sofocos, te despiertas de noche y, por lo tanto, durante el día tienes menos concentración, tienes niebla mental, te olvidas más de las cosas, justo cuando estás en tu mejor momento, efectivamente.
¿Era un problema minimizado?
— Los ginecólogos, hasta ahora, lo veían como otra parte más de la vida de la mujer: "Esto es la menopausia, se tiene que aguantar con un abanico". Pero recientemente ha habido muchas recomendaciones que han puesto en valor los beneficios de administrar hormonas a la mujer menopáusica para mejorarle los sofocos y la calidad de vida. Hay hormonas que se pueden administrar por vía transdérmica, por ejemplo. Se explica a las pacientes que pueden mejorar su calidad de vida y sobre todo proteger el hueso, mejorar la osteoporosis a largo plazo y reducir el riesgo cardiovascular. Todo esto se puede mejorar dando terapia hormonal durante algunos años, antes de los 60 años. Como os he explicado, desde que nos viene la regla hasta que se nos va, de aquí surge un poco la estrategia, el proyecto de englobar todo esto.
¿Ha cambiado la percepción?
— Creo que aquí pasan sobre todo dos cosas: hasta hace muy poco casi el 90% de los ginecólogos eran hombres. Ahora, en el grado de Medicina es al revés, el 90% son mujeres. Por lo tanto, creo que, por un lado, la mujer ha empezado a ser ginecóloga y no tiene exactamente la misma visión. Y por otra parte, la sociedad ha cambiado. Vivimos más tiempo, las mujeres ocupan cada vez más cargos profesionales de responsabilidad y necesitan estar mucho más activas. Antes la mujer menopáusica estaba más en casa y ahora ocupa puestos de alto nivel. Yo creo que pasan estas dos cosas: que quien te atiende es mujer y lo entiende más, y que la vida ha cambiado. Recuerdo a mi madre a los 50 años: probablemente no hacía lo que hacen hoy las mujeres de 50. Además, existe un poco la cultura de Instagram. Todas queremos estar estupendas, todas nos vemos monísimas, parece que tenemos 30 y no 50. Y todo el mundo se cuida mucho, toma muchos suplementos, y por eso la mujer de 50 años no es la misma que antes.
¿Cómo se puede aplicar todo esto, en este caso, al Hospital de Manacor?
— Empezando a plantear alguna consulta que tenga un planteamiento más integral de la mujer, no la consulta de miomas, no la consulta de endometriosis... porque, de hecho, ahora pasa que la paciente que viene a reproducción, por ejemplo, tiene un mioma: así le van pidiendo pruebas, después me la pasan a la consulta de miomas para que le trate el mioma, y así sucesivamente. Pero, claro, también nos olvidamos de que queremos el mejor profesional en cada aspecto. Empezar a hacer consultas un poco más integradas que puedan abarcar todas estas situaciones fisiológicas de la mujer sería lo primero. Probablemente también empezar por la menopausia, que es la que más afecta a la calidad de vida. Ahora mismo no tenemos una consulta específica de menopausia; hay otros hospitales que ya empiezan a implantarla. Es la suma de un montón de cosas pequeñas que mejoran tu vida: dormir un poco mejor, tener menos sofocos, poder ir al trabajo más tranquila. Todo eso hace que mejore tu calidad de vida.
¿Será una realidad?
— Me gustaría mucho. El problema también es que, como sabemos, nos faltan ginecólogos. Hay que cubrir la asistencia 24 horas, así que no damos abasto para hacer todo lo que nos gustaría, pero probablemente hacer una consulta de menopausia para mejorar la calidad de vida sería importante. Esto haría que si nos focalizamos más en la calidad de vida de la mujer de manera integral y no en su dolor o en su síntoma concreto, haríamos una consulta un poco más transversal.