Enfrentamientos y porrazos de la Policía Nacional al final de la manifestación
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La manifestación contra la masificación turística, que este domingo ha reunido entre 25.000 y 70.000 personas en el centro de Palma, ha terminado con momentos de fuerte tensión entre un grupo reducido de manifestantes y la Policía Nacional después de que los agentes impidieran el acceso a las Voltes, completamente desbordadas por la gran afluencia de participantes.
Los incidentes se han producido una vez finalizado el recorrido, cuando miles de personas intentaban llegar al espacio previsto para la lectura del manifiesto. La Policía Nacional había cerrado los accesos porque el recinto había superado su capacidad máxima, una decisión que ha provocado indignación entre muchos manifestantes, que reclamaban poder completar la marcha.
Durante varios minutos se han oído gritos de "Queremos pasar", "Fuera fuerzas de ocupación" y "Estas son vuestras políticas", mientras decenas de personas presionaban el cordón policial. La tensión ha ido aumentando hasta que se han producido varios forcejeos entre algunos manifestantes y los agentes.
En algunos momentos, la Policía Nacional ha cargado con las porras para impedir que se rompiera la cordón policial. Según ha podido comprobar Europa Press, los agentes también han efectuado disparos con pelotas de goma durante los incidentes. Al menos un joven resultó herido en la cabeza y tuvo que ser atendido por una ambulancia del SAMU 061, mientras que los sanitarios también asistieron a otros manifestantes con lesiones de carácter leve.
Según Europa Press, durante los momentos de más tensión también se produjeron varios lanzamientos de objetos, principalmente botellas de plástico, protagonizados por un grupo reducido de manifestantes. Otros participantes en la movilización les recriminaron esta actitud e intentaron desmarcarse de los incidentes.
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Los enfrentamientos se prolongaron durante más de una hora en diferentes puntos de los alrededores del parque de la Mar. Mientras tanto, la gran mayoría de los asistentes continuaba concentrada de manera pacífica. En uno de los momentos más simbólicos de la noche, un numeroso grupo de manifestantes cantó La Balanguera ante el dispositivo policial, antes de que la concentración se dispersara definitivamente poco antes de las once de la noche.
Espacio insuficiente
El origen de la tensión fue el colapso de las Voltes, el espacio escogido para la lectura del manifiesto. La gran mayoría de los participantes no pudo acceder tras completar el recorrido de la manifestación, lo que dejó a miles de personas dispersas por los alrededores del parque de la Mar y la murada.
Fuentes de la Delegación del gobierno han explicado a el ARA Balears que la restricción de los accesos respondía exclusivamente a criterios de seguridad, ya que las Voltes habían superado su capacidad. "No cabía más gente", han señalado.
Los organizadores, en cambio, consideran que los incidentes habrían sido evitables. Sostienen que el recinto era manifiestamente insuficiente para una movilización de estas dimensiones y critican que no se les ofreciera un espacio más amplio para culminar la protesta, la más multitudinaria de las tres convocadas contra la masificación durante esta legislatura.