Denuncian que Emaya reduce el impacto de la tarifa progresiva a los hoteles y les ahorra millones de euros
Se trata de un sistema que se aplica hace años y que permite dividir los consumos de cada establecimiento para que pague el precio más barato
PalmaLa tarifa de agua de Emaya aplicada desde hace años a los establecimientos hoteleros utiliza una técnica específica de cálculo que modifica la forma de aplicar la progresividad en el caso del sector turístico. El análisis de las tarifas vigentes, publicadas en el año 2016, realizado por un extécnico de la compañía asegura que la metodología, "pensada para los hoteles de Playa de Palma" establece un sistema de recálculo del consumo "de dos en dos habitaciones", y genera una falsa división del gasto que consigue reducir de manera muy significativa lo que le correspondería pagar si se aplicase la progresividad.
Las tarifas de Emaya establecen una tarifa progresiva específica para los establecimientos hoteleros y similares. La diferencia respecto de los consumidores domésticos es que los tramos no se aplican sobre todo el volumen de agua consumida por el hotel como si fuera un único consumidor, sino que la tarifa establece una escala basada en bloques de dos plazas, y de alguna manera, supone "dividir el consumo en múltiples pequeños consumidores, lo que hace que no se aplique nunca o casi nunca la progresividad que marca la normativa", afirma este extécnico de la compañía municipal de Palma.
El documento tarifario fija los tramos como “consumos hasta 5 m³/mes por cada 2 plazas”, “consumo entre 6 y 10 m³/mes por cada 2 plazas”, “consumo entre 11 y 20 m³/mes por cada 2 plazas” y así sucesivamente hasta el tramo superior. Esta técnica de fragmentación tarifaria hace que un establecimiento hotelero con un consumo elevado no sea tratado como un único consumidor de miles de metros cúbicos, sino que el sistema establezca múltiples unidades de cálculo de dos plazas. Según el extécnico consultado, esta es la clave del funcionamiento de la tarifa: al dividir la base sobre la que se aplica la progresividad, el consumo queda repartido entre diferentes bloques y una parte importante de los metros cúbicos consumidos no llega a los tramos de precio más elevados.
La misma tarifa publicada por Emaya indica que “el consumo registrado se dividirá en las secciones que correspondan y se aplicará a cada sección el precio pertinente según la escala prevista en la tarifa progresiva”. Los datos analizados por este extécnico muestran diferencias muy significativas entre lo que habrían pagado estos establecimientos si se les hubiera aplicado una progresividad similar a la doméstica y lo que pagan con el sistema específico de hoteles.
Uno de los casos estudiados por este extrabajador de la compañía corresponde a un hotel de Playa de Palma con 240 plazas y un consumo de 3.760 metros cúbicos. Según los cálculos facilitados, si este mismo volumen de agua se hubiera facturado aplicando la progresividad doméstica, el importe habría sido de 21.225,60 euros. En cambio, con la tarifa real aplicada por Emaya, el pago es de 2.356 euros (véase gráfico adjunto).
Un segundo ejemplo es el de un hotel con 180 plazas y un consumo de 3.240 metros cúbicos. En este caso, la aplicación de una progresividad doméstica habría supuesto una factura de 18.130,40 euros, mientras que con la tarifa hotelera de Emaya el importe abonado es de 1.944 euros.
Según el extécnico, estas diferencias evidencian que la tarifa hotelera no funciona como lo haría una progresividad aplicada sobre un gran consumidor único. Su interpretación es que la división en bloques de dos plazas actúa como una técnica que reduce la capacidad de la tarifa progresiva para penalizar los consumos más elevados.
La cuestión de fondo es si esta metodología mantiene el espíritu de una tarifa progresiva, que habitualmente pretende que los consumos más altos asuman un coste creciente. En el caso de los establecimientos hoteleros de Palma, Emaya aprobó una fórmula específica en la que la unidad de cálculo no es el consumo total del establecimiento, sino los bloques tarifarios asociados a dos plazas.