Un contenedor para mostrar el impacto de la planta de baterías proyectada en la Almadrava
Unos 200 vecinos se han concentrado delante de la finca donde se prevé la instalación y han mostrado las dimensiones de una de las estructuras que formarían parte del proyecto
PollençaUn contenedor de grandes dimensiones ha sido este jueves el elemento central de una nueva protesta contra los proyectos de plantas de almacenamiento con baterías de litio previstos en Pollença. Unos 200 vecinos se han concentrado en la Almadrava, frente a la finca donde se proyecta BESS Servet, para mostrar sobre el terreno el volumen que tendrían las estructuras de la instalación.
Los organizadores han colocado un contenedor vacío de un tamaño similar al de los contenedores que, según han explicado durante el acto, formarían parte de la planta. La protesta ha querido mostrar de manera visual las dimensiones del proyecto: los manifestantes han mostrado uno y han asegurado que la instalación prevé hasta 16 estructuras de estas características.
El proyecto BESS Servet, promovido por BESS Beta 1 SL, prevé una planta de 10 MW de potencia y 44,03 MWh de capacidad de almacenamiento en una finca agrícola de 6.941 metros cuadrados, situada entre los caminos de Can Canaveret y Can Fiol. La inversión prevista es de 3,73 millones de euros.
Durante la concentración también se ha leído el manifiesto contra estos proyectos, el mismo texto que ya se hizo público el pasado domingo en la Plaça Major de Pollença y que recoge buena parte de las reivindicaciones expresadas desde las primeras movilizaciones contra la instalación de baterías en el municipio.
"No estamos en contra de las energías renovables, ni del avance tecnológico. Estamos en contra de un modelo que ignora el territorio, los habitantes y las soluciones realmente sostenibles", defiende el manifiesto. Los vecinos reclaman un modelo energético adaptado al territorio, con más participación ciudadana y que evite la instalación de este tipo de proyectos en suelo rústico.
El rechazo se extiende a los dos proyectos
La movilización contra las baterías comenzó a raíz del proyecto Jilguero ST1, previsto en la zona de Llenaira. La aparición de una segunda propuesta en la Almadrava ha hecho que el movimiento vecinal amplíe su rechazo hacia los dos proyectos.
La protesta de este jueves ha querido trasladar el debate al mismo lugar donde se proyecta la nueva instalación. La colocación del contenedor ha servido para hacer visible una de las principales preocupaciones de los vecinos: el impacto que consideran que tendrían estas infraestructuras sobre el paisaje y el suelo rústico de Pollença.
El rechazo también ha llegado al ámbito político. El pleno del Ayuntamiento de Pollença aprobó el mes pasado por unanimidad el rechazo a la instalación de plantas de baterías de litio en suelo rústico. Además, el Ayuntamiento ha trabajado con entidades locales y colectivos ecologistas para coordinar las alegaciones contra BESS Servet.
La concentración de la Almadrava llega solo unos días después de la protesta organizada en la plaza Mayor de Pollença. Los convocantes insisten en que mantendrán las movilizaciones contra los proyectos y el manifiesto acaba precisamente con esta idea: "Pollença no es un espacio vacío en un mapa; es casa, es historia, es naturaleza, es identidad. Y por eso volveremos las veces que haga falta".