Comienzan las obras para rehabilitar el claustro de Sant Vicenç de Manacor: ¿Qué cambios habrá?
Las obras comenzarán el 7 de abril y se alargarán siete meses para restaurar galerías, bóvedas y fachada, y adaptar el acceso a personas con movilidad reducida.
ManacorEl claustro barroco de Sant Vicenç Ferrer es sin duda el monumento histórico de más valor cultural de la ciudad de Manacor. Un espacio religioso, primero, y desamortizado para convertirse en civil después, ha vivido la transformación urbanística y social de la ciudad desde el siglo XVII. Ahora, y después de que hayan pasado 25 años de la última reforma, afrontará una rehabilitación integral a fin de corregir las deficiencias que el paso del tiempo y la intervención humana han acentuado.
"Habríamos podido empezar ya, pero preferíamos esperar a después de Semana Santa, así que las obras se iniciarán el próximo 7 de abril", confirma el delegado municipal de Cultura y Patrimonio, Ferran Montero, que añade que "los trabajos durarán 7 meses, así que todo estará listo para Todos los Santos". Todo ello, a cargo de la empresa especializada Refoart y con una inversión de medio millón de euros.
Las obras de mantenimiento y rehabilitación comenzarán por las galerías y bóvedas interiores, en una intervención que pretende aturar los daños en el marés y restituir las partes afectadas. Una primera fase que está prevista que acabe a mediados del mes de mayo. A continuación, las obras continuarán por los actuales baños de la zona de la biblioteca, que se harán todos nuevos porque pasen de ser para el personal que trabaja allí a ser los principales para los usuarios.
A mediados del mes de junio se pasará a trabajar en la escalera que va de la planta del claustro hasta la primera y la biblioteca, muy afectada y con piezas que directamente podrían condicionar la estructura si no se actúa.
El mes de julio se dedicará a la fachada que da a la plaza del Convent, que será rehabilitada desde el primer piso (que no se toca, tampoco el balcón municipal) para abajo, que es la parte que a simple vista ya se nota más afectada, con piezas que están a punto de caer. "De hecho, hace unos años se pusieron unos testimonios de pasta con unas fechas, para ver si las piezas en peligro se movían... y efectivamente es así", recuerda Montero.
Durante las dos últimas semanas del mes se actuará también en el vestíbulo. Y es que la rampa de entrada a pie al claustro desde la plaza del Convent no cumple la normativa, por lo cual se tendrá que hacer volver plana, sin inclinación, y añadir un escalón, además de habilitar una nueva rampa, ahora lateral, y de una inclinación más suave, para personas con problemas de movilidad. En cuanto al tejado, se arreglarán distintos problemas con vegetación y humedades. Las galerías del primer piso serán las que menos trabajo lleven: se restaurarán las zonas de los cabeceros de viga y se hará un mantenimiento de las vigas de madera.
Nuevo reglamento
Según explica Ferran Montero: "No es que el claustro tuviera problemas estructurales, pero sí que el deterioro ya era muy grande, sobre todo en las columnas. Es por esto que una vez acabado el proyecto, tendremos que aprobar un nuevo reglamento de uso del claustro, más restrictivo, a fin de que la gente no se siente directamente en las paredes o columnas". Para evitarlo, el Ayuntamiento ya piensa en colocar bancos u otras estructuras de carácter disuasorio aún por decidir.
Cabe recordar que no está permitido fumar en todo el recinto patrimonial. Y que el claustro no se ha caracterizado nunca por ser un foco de problemas sociales o de seguridad, aunque mantiene una vigilancia las tardes y cierra las noches (siguiendo el horario de la biblioteca municipal). "A pesar de esto, hemos detectado problemas de orines en las partes más alejadas".
Así mismo, el concejal explica que "durante los meses que dure la obra, en ningún momento está previsto cortar el paso interior", y el paso de peatones que quieran ir allí podrán hacerlo sin problemas.