Cierra el oratorio de San Felipe Neri de Porreres después de más de un siglo haciendo misa
La última misa tendrá lugar el 29 de marzo, Domingo de Ramos
PorreresLos feligreses de Porreres fieles al oratorio de Sant Felip Neri quedarán desamparados a partir del día 29 de marzo, Domingo de Ramos, fecha en la que el padre Francesc Novella dirá la última misa y rodará la llave de las puertas del templo.
El cierre significará el final de una parte importante de la historia del municipio y, por supuesto, también el de un ciclo vital de Novella, que lleva cerca de 30 años al frente del oratorio.
Desde hace un tiempo varias informaciones apuntaban al cierre de Sant Felip. De hecho, en los ruegos de las misas desde hace unos meses, Francesc Novella pedía por la continuidad del oratorio. Pero llamó la atención de los fieles que en las últimas ya no hacía la citada oración, lo que podía suponer que se había garantizado la continuidad o, por el contrario, que la clausura del centro era ya una decisión firme.
Por último, según ha podido confirmar Todo Plan, el cierre definitivo que habría sido dictaminado por la máxima institución de la iglesia está decidido y la fecha será el último domingo de marzo en el que se cerrarán décadas de actividad en el oratorio.
A lo largo de su historia el oratorio ha tenido diversos usos y momentos de declive y recuperación. Hasta ahora el uso principal ha sido el religioso, pero en el siglo XX sirvió también como centro educativo.
La segunda mitad del siglo XX llevó un declive progresivo: falta de vocaciones, retirada de la actividad educativa y litúrgica y finalmente la integración jurídica en la congregación de Palma el 5 de abril de 1988, con servicios religiosos reducidos a fines de semana.
Según explica la congregación, "una nueva fase de esperanza" comenzó el 28 de octubre de 1998, cuando se reinició la vida comunitaria del oratorio "a pesar del estado ruinoso de los edificios". Esta fecha coincide con la llegada de Novella a Porreres.
Desde entonces se han llevado a cabo importantes obras de restauración –incluyendo rehabilitación de habitaciones, sacristía, campanario y acceso a instalaciones modernas– y se ha puesto énfasis en actividades pastorales y juveniles, como la catequesis y la escolanía, además de formación de formación de la fidelidad y la escolanía.
Asimismo, a finales de los años noventa se hicieron importantes reformas para adecuar parte del edificio y desde entonces una parte se usa como local de la gente mayor.
Historia
Las obras del oratorio de San Felipe Neri de Porreres iniciadas en 1891 se dieron por concluidas en 1911. Seguidamente, se procedió a la bendición de la nueva iglesia, aunque los trabajos de mejora y ampliación del conjunto siguieron desarrollándose durante años posteriores.
Este proyecto fue posible gracias al legado del sacerdote Joan Barceló Mora, execónomo de la iglesia parroquial, que en su testamento dejó a la congregación del oratorio de Sant Felip Neri "una casa y un solar anexo con el fin de fundar la congregación en el municipio". El sacerdote murió el 31 de julio de 1854.
La fundación del oratorio dispuso también del impulso decisivo del padre Francesc Molina Guardiola, restaurador de la congregación del oratorio de Palma, que hizo posible la consolidación del proyecto. Molina tiene una calle con su nombre en Porreres.
El edificio hecho con planos de Pere de Alcàntara Penya es de una sola nave con bóveda de cañón y cuatro capillas laterales por banda. El altar y el retablo principal son obra del escultor Gabriel Moragues.
El presbiterio conserva una imagen de la Inmaculada Concepción realizada por Lluís Font en 1900, además de un templete dorado del escultor Vadell.
Las causas del cierre no han trascendido. Sea como fuere, el cierre ha planeado sobre el oratorio de San Felipe desde el pasado mes de septiembre de 2025 en el que se inició un proceso judicial en el Juzgado número 3 de Manacor que decretó un orden de alejamiento para un hermano de la congregación sobre el padre Novella. Dicho hermano está investigado por un presunto delito de allanamiento de morada, robo con fuerza en grado de tentativa y amenazas al padre del oratorio de San Felipe.