Cerca de 900 sanitarios ya trabajan en la sanidad pública sin acreditar el catalán
Son profesionales que se han incorporado desde que el Govern eliminó el requisito lingüístico y representan cerca de un 6% de la plantilla del IB-Salut
PalmaEl Servicio de Salud de las Islas Baleares (IB-Salut) ha incorporado 895 profesionales sanitarios que no han tenido que acreditar el conocimiento de catalán desde que el Gobierno eliminó su requisito en el 2023. Esta cifra representa cerca de un 6% del total de la plantilla pública y aumentará a medida que se convoquen nuevas plazas.
Nada más llegar a la presidencia del Gobierno, Marga Prohens fulminó el requisito vía decreto ley –el 28 de agosto de 2023. Desde entonces, el conocimiento de catalán ha pasado de ser obligatorio a ser sólo un mérito para acceder a las plazas de la sanidad pública. Esta medida está recogida en el pacto que Prohens suscribió con Vox para ser investida. Pero, en realidad, lleva la firma del PP, porque ya se había comprometido a salir adelante en campaña.
Según los datos facilitados por el IB-Salut, 895 profesionales sanitarios se han incorporado al servicio desde entonces sin el requisito. Se trata de médicos, enfermeros y auxiliares de enfermería. Los celadores, a los que también se rebajará o eliminará el requisito tras el pacto suscrito esta semana entre el PP y Vox, no son personal sanitario. Según los datos que la Dirección General de Función Pública dio a conocer, en el 2024 (último año en el que hay cifras disponibles) había 14.774 trabajadores sanitarios en la red pública.
652, matriculados en cursos voluntarios de catalán
Por otra parte, la Conselleria ofrece desde febrero de 2024 cursos de catalán inicial para personal sanitario. Se trata de clases voluntarias y gratuitas. Según informa el IB-Salut, desde entonces, 652 sanitarios se han apuntado.
La consejera de Salud, Manuela Garcia, argumentó en una entrevista del 2023 con el ARA Baleares que eliminar el requisito de catalán contribuiría a la captación de profesionales sanitarios en las Islas. Así, comparó la obligatoriedad de saber catalán con los precios elevados de la vivienda, argumentando que ambas cuestiones eran elementos disuasorios para acceder a una plaza en ese territorio. Sin embargo, Garcia aseguró que "todos los sanitarios" saben decir "levanta el brazo" y "saca la lengua" a los pacientes "sin ninguna dificultad".