Los ayuntamientos del PP en Baleares piden que se suspenda la regularización de migrantes "por el caos que provoca"
Los consistorios denuncian la saturación de los servicios municipales y la falta de instrucciones en el primer día del proceso
PalmaLos alcaldes del PP de las Baleares han reclamado este viernes la suspensión de la regularización extraordinaria de migrantes por el impacto que, según denuncian, tiene en los ayuntamientos. Consideran que el proceso ha generado situaciones de colapso en los servicios municipales desde el primer día.
En una comparecencia, el alcalde de Marratxí, Jaume Llompart, ha asegurado que la medida “se aprueba desde el Gobierno central, pero recae sobre los ayuntamientos”, y ha advertido que esto pone en riesgo la atención habitual a la ciudadanía. Según ha explicado, el inicio del proceso provocó una “avalancha de personas” en las oficinas municipales y en los servicios sociales para obtener el certificado de vulnerabilidad necesario para regularizar la situación.
Esta circunstancia se tradujo en largas colas, servicios desbordados y, en palabras de los alcaldes, “caos” en diversos municipios. Algunos consistorios, de hecho, llegaron a triplicar el número de llamadas en una sola jornada.
Los responsables municipales también han criticado la falta de información por parte del gobierno de España. Denuncian que no hubo instrucciones claras durante el primer día, hecho que generó confusión entre los usuarios, hasta el punto de que algunas personas se desplazaron entre municipios porque pensaban que podían tramitar el certificado en cualquier ayuntamiento.
Ante este escenario, muchos consistorios solo pudieron registrar solicitudes y aplazar la emisión de los certificados, situación que provocó que se hayan acumulado citas para los próximos días y que, como consecuencia, otros servicios se vean afectados.
Los alcaldes han enmarcado esta situación en el contexto de presión demográfica que viven las Islas, con un incremento sostenido de población y la llegada de personas en situación irregular. Según han recordado, los últimos cinco años han llegado cerca de 20.000 personas y este año la cifra ya ha crecido un 20% respecto del año anterior.
Por todo ello, Llompart ha calificado la regularización de “insostenible” y ha reclamado su paralización por “falta de previsión y planificación”. Los alcaldes defienden un modelo migratorio “ordenado y adaptado a la realidad de las Islas” e instan al Estado a reforzar los mecanismos ordinarios de extranjería en lugar de impulsar regularizaciones masivas.