Archivan la licitación para gestionar el muelle de las Golondrinas de Palma por presuntas irregularidades
La Autoridad Portuaria de las Baleares anula el proceso y ha anunciado que próximamente convocará un nuevo concurso público
PalmaLa Autoridad Portuaria de las Baleares (APB) ha decidido archivar el concurso para adjudicar la gestión del muelle de las Golondrinas del puerto de Palma después de detectar indicios de una posible filtración de las bases del procedimiento, un hecho que ha puesto en cuestión las garantías de transparencia en una de las concesiones más sensibles del frente marítimo de la ciudad.
El ente portuario justifica la decisión en una “vulneración inesmenable de los principios de igualdad, no discriminación y transparencia”, una expresión administrativa que apunta a la sospecha de que información clave del concurso habría circulado antes de su publicación oficial. Esta situación habría podido alterar la competencia entre operadores y desvirtuar el resultado del proceso.
La decisión se adoptó por unanimidad en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de las Baleares, donde también se acordó no abrir las ofertas ya presentadas para preservar su confidencialidad y evitar posibles perjuicios a los licitadores. Paralelamente, el consejo ha aprobado volver a convocar el concurso con unas bases nuevas, en un intento de reforzar las garantías del procedimiento.
Un sector bajo presión y con sombras recientes
Un sector bajo presión y con sombras recientes
La decisión de la APB se enmarca en un contexto en que la gestión de las embarcaciones turísticas ha sido objeto de controversia recurrente, tanto por las condiciones de las concesiones como por las tensiones entre empresas que optan a explotar un negocio estratégico dentro del dominio público portuario.
En paralelo, el sector ha quedado sacudido recientemente por otros episodios que han trascendido a la luz pública, como el caso investigado de la presunta entrega de 20.000 euros escondidos dentro de una caja de bombones a una responsable del área de Costas del Govern, un episodio que ha puesto el foco sobre las dinámicas de presión alrededor de determinadas concesiones marítimas en las Baleares.
Este conjunto de factores ha reforzado la sensación de que la gestión de los servicios de excursiones marítimas y puntos de amarre en la bahía de Palma se mueve en un entorno especialmente sensible, donde la competencia empresarial convive con un escrutinio administrativo creciente y con la necesidad de blindar los procedimientos de contratación pública.
Con el concurso ahora archivado, la APB deberá volver a diseñar las condiciones de la concesión, con el objetivo declarado de garantizar un proceso más robusto y evitar que se repitan situaciones que puedan comprometer la confianza en la gestión de un espacio clave del litoral palmesano.